Evo anuncia avances en uso medicinal de coca

El presidente de Bolivia destacó la ayuda de Cuba en la "industrialización" de la planta para fines medicinales, mientras cientos de campesinos cocaleros realizaron una jornada de masticado de ...
Una campesina boliviana participa hoy en la "jornada de masticado de la hoja de coca" ante la Embajada de Estados Unidos
Una campesina boliviana participa hoy en la "jornada de masticado de la hoja de coca" ante la Embajada de Estados Unidos (EFE)

La Paz

El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció hoy que su país, con la ayuda de Cuba, "ha avanzado bastante en el tema de la industrialización" de la hoja de coca para fines medicinales. En la misma jornada en que cientos de personas marcharon en La Paz para defender y celebrar la costumbre ancestral andina del mascado de coca, Morales dijo en una rueda de prensa que su país ha avanzado tanto en la "parte legal" como en la investigación para industrializar y exportar la planta.

"Informarles, sin mentirles, con los hermanos cubanos hemos avanzado bastante en el tema de la industrialización de la hoja de coca, no tanto (como) alimento, sino (como) medicamento, ese trabajo se ha hecho de manera silenciosa, de mucho antes, pero hay casi un avance", aseguró. Detalló que su Gobierno trabaja en el área legal con la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), que antes tenía una política de "coca cero".

"Entiendo que no sea sencillo pero por eso tratamos de tener expertos en la industrialización de medicamentos, vamos avanzar en estos estudios, esperamos que en los próximos años ya arrancar con el tema de la industrialización", agregó. Además, Morales saludó "a los compañeros que están en la marcha, como una fiesta, recordando la lucha de tantos años para hacer reconocer el consumo legal de la hoja de coca en Bolivia". En enero del año pasado la Convención de la ONU sobre estupefacientes (1961) aceptó el reingreso de Bolivia con una excepción que permite el mascado de coca (acullicu) en este país.

Bolivia se había retirado de la Convención en el 2011 y pidió reintegrarse de inmediato, aunque con una reserva que reconociera la legitimidad del acullicu como una costumbre cultural ancestral en el país, que además está reconocida en la Constitución boliviana promulgada en 2009. Tras volver a la Convención antiestupefacientes, el Gobierno boliviano anunció su intención de trabajar en la industrialización y exportación de productos derivados de la coca, entre los que se encuentran infusiones, refrescos, productos alimenticios y cosméticos.

Las autoridades bolivianas defienden que la hoja de coca en su estado natural no es una droga, pero la Convención antidrogas de la ONU la veta en uno de sus artículos, ya que de esa planta se extrae el alcaloide base para producir cocaína. Bolivia, Perú y Colombia son los principales países productores de hoja de coca y de su derivado, la cocaína. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidad contra la Droga y el Delito (UNODC), en 2012 Bolivia tenía 25,300 hectáreas de coca, más del doble de las doce mil hectáreas permitidas por ley para usos tradicionales y medicinales.

Mientras, cientos de campesinos bolivianos realizaron hoy una "jornada de masticado de la hoja de coca" y se manifestaron ante la Embajada de Estados Unidos en La Paz para protestar porque ese país "sataniza" la planta como si se tratara de una droga. El gobernador de La Paz, el oficialista César Cocarico, y los líderes cocaleros de la zona de Yungas (al norte del departamento) participaron durante varias horas en el acto a las puertas de la delegación estadunidense, colapsando el tránsito en esa avenida, sede de varias embajadas.

"La Embajada de Estados Unidos siempre ha satanizado la hoja de coca. Nos han satanizado a los cocaleros, como si la coca fuera droga, pero es conocido a nivel mundial que la coca en su estado natural no es droga, sino, al contrario, es una medicina", declaró a Efe el dirigente campesino de los Yungas, Reynaldo Calcina. Los campesinos tendieron mantas en las calles donde está situada la embajada estadunidense para exponer las hojas y mostraron productos derivados industriales como sodas, energéticos e infusiones para combatir los problemas que provoca el mal de altura.

Hace un año, Naciones Unidas aceptó que Bolivia reingrese a la Convención sobre Estupefacientes de 1961 con una salvedad sobre la práctica de los indígenas bolivianos del mascado o "acullicu", vetada hasta entonces en ese documento. Bolivia se había retirado de la Convención en el 2011 y pidió reintegrarse de inmediato, aunque con una reserva que reconociera la legitimidad del acullicu como una costumbre cultural ancestral en el país, reconocida en la Constitución boliviana promulgada en el 2009.

No obstante, la ONU mantiene la hoja de coca en una lista de estupefacientes al contener alcaloides que sirven para la producción de cocaína, y también prohíbe la exportación de la planta. El presidente boliviano, Evo Morales, que también es dirigente de los productores de coca de la zona del Chapare, ha abogado por que se permita el comercio internacional de la coca al considerar que posee cualidades medicinales y nutricionales. De hecho, Morales destacó hoy que Bolivia, con ayuda de Cuba, está avanzando en la industrialización de la planta como medicamento, un "trabajo que se ha hecho de manera silenciosa".

El dirigente campesino Javier Larico señaló que la cooperación internacional debe ayudar a los campesinos a dar los pasos para la industrialización y en la apertura de los mercados para la planta, pues hay universidades extranjeras que certifican sus cualidades. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en 2012 Bolivia tenía 25,300 hectáreas de coca, más del doble de las doce mil hectáreas permitidas por ley para usos tradicionales y medicinales.

Bolivia, Perú y Colombia son los principales productores de cocaína del mundo. La fuerza antinarcóticos de Bolivia decomisó el año pasado 22 toneladas de cocaína y destruyó 11,407 hectáreas de cultivos ilegales de coca.