Eurozona pide "más esfuerzos" a Grecia, que paga al FMI

A pesar de que el gobierno griego aprobó el reembolso de un nuevo tramo de 750 millones de euros al Fondo Monetario Internacional, el ministro de Finanzas advirtió de los problemas de liquidez.
El comisario europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici (d) y el ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, hablan hoy en Bruselas
El comisario europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici (d) y el ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, hablan hoy en Bruselas (AFP)

Bruselas

El gobierno griego aprobó hoy el reembolso de un nuevo tramo de 750 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras los ministros de Finanzas de la eurozona le siguen "más esfuerzos" para avanzar hacia un acuerdo sobre su financiación.

Pero a pesar del pago al FMI, el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, advirtió que Grecia tiene problemas de liquidez, "estamos hablando de dos semanas" antes de que "las restricciones de liquidez" se conviertan en un problema. El gobierno griego había asegurado en varias ocasiones que Atenas seguiría cumpliendo con sus obligaciones "en el extranjero y dentro del país".

"La liquidez es un tema urgente", dijo Varoufakis en conferencia de prensa luego de una reunión de ministros de la zona euro que saludó, en un comunicado final, los "progresos" realizados por Grecia aunque señaló que "se necesita más tiempo y esfuerzo" para alcanzar un acuerdo.

"En este momento crucial, el tiempo no está a favor ni de Grecia ni de la zona euro", consideró una fuente gubernamental desde Atenas. "El gobierno griego considera que la aceleración del proceso es indispensable para encontrar un terreno común entre el gobierno griego y las instituciones", añadió esta fuente.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, estimó en conferencia de prensa que se debe hallar un acuerdo "antes de fines de junio", fecha de la próxima reunión del Eurogrupo. El próximo pago importante de Grecia será el 5 de junio, fecha del vencimiento de un préstamo del FMI por 302.5 millones de euros.

Un compromiso

Atenas negocia con las instituciones acreedoras, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, una serie de reformas para obtener el acuerdo del Eurogrupo al giro del último tramo de 7,200 millones de euros de ayuda financiera, bloqueado desde fines de 2014.

Luego de meses de desencuentros con el gobierno de izquierda radical de Alexis Tsipras, las partes registraron algunos avances en los últimos días, aunque no los suficientes como para alcanzar un acuerdo este lunes.

"Saludamos la intención de las autoridades griegas de acelerar el trabajo con las instituciones", indicó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, que reconoció la "urgencia" en la que se encuentra Atenas aunque reiteró que la condición para el desembolso del dinero es que el gobierno griego implemente las reformas por pactar.

La zona euro pide a Atenas una serie de reformas que el gobierno de izquierda radical de Alexis Tsipras, que llegó al poder denunciando las políticas "catastróficas" de austeridad, se rehúsa a conceder si contradicen sus promesas. En particular, Atenas se niega a recortar más los salarios y las pensiones.

El gobierno griego se mostró sin embargo los últimos días dispuesto a "un compromiso". Varoufakis indicó que podría haber un primer acuerdo con los acreedores sobre "las privatizaciones, el límite a la cantidad de prejubilaciones, nuevas reglas sobre el IVA y la creación de una autoridad independiente para recaudar los impuestos".

Por su parte, en conferencia de prensa, Moscovici destacó los "avances" que no había que "subestimar", entre los que citó la reforma del IVA, "la creación de una agencia independiente para recaudar los impuestos". Pero "hay diferencias importantes", añadió, citando en particular la reforma de las jubilaciones.

"Hay una serie de reformas que son ineludibles, e importantes, que son las que necesita Grecia", había estimado al llegar a la reunión el ministro de Economía español, Luis de Guindos. A fines de junio termina el segundo plan de rescate acordado con Grecia en 2012, y que fue prorrogado por cuatro meses.

Atenas, que no recibe dinero de sus acreedores desde agosto, no podrá mantenerse a flote sin una nueva forma de apoyo y corre el riesgo en todo momento de tener un "accidente financiero".