Eurogrupo fracasa con Grecia, cumbre de líderes el lunes

La reunión extraordinaria supondrá el último intento para evitar la quiebra del país mediterráneo y su salida del euro, "catátrofe" para la que los países europeos se están ya preparando.
Manifestantes proeuropeos se reunieron hoy ante el parlamento griego en Atenas
Manifestantes proeuropeos se reunieron hoy ante el parlamento griego en Atenas (AFP)

Luxemburgo

El Eurogrupo no logró hoy llegar a un acuerdo con Grecia y ha decidido dejar las negociaciones en manos de los líderes de la eurozona, en una cumbre extraordinaria el lunes y que supondrá el último intento para evitar una "catástrofe" para la que los países están ya haciendo planes de contingencia.

"Lamentablemente ha habido demasiado poco progreso en las conversaciones entre las instituciones y Grecia y no hay un acuerdo a la vista", informó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al término de una reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona considerada crucial.

Inmediatamente, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció la convocatoria de una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona para el próximo 22 de junio. "Ha llegado la hora de discutir con urgencia la situación griega al máximo nivel político", señaló el político polaco.

"Decidí convocar a una cumbre de la zona euro (...). Es tiempo de discutir con urgencia la situación de Grecia al más alto nivel político", anunció en Bruselas Tusk, fijando el encuentro para el lunes, tres días antes de una cumbre regular de los mandatarios de la UE.

Grecia "tiene que aceptar un compromiso razonable" para "evitar un resultado que sería una catástrofe", dijo por su parte el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, al término de la reunión de ministros de Finanzas de la zona euro en Luxemburgo. "Queda poco tiempo para evitar lo peor. El final del partido se está acercando", añadió.

Atenas y sus acreedores negocian desde hace casi cinco meses una tanda de reformas y ajustes a cambio del desbloqueo de 7,200 millones de euros, el último tramo del segundo rescate financiero a Grecia.

Estos fondos, que Atenas necesita con urgencia para hacer frente a los vencimientos de su deuda, están bloqueados a la espera de un acuerdo "creíble", a los ojos de los acreedores, sobre las reformas.

El 30 de junio expira la segunda prolongación del rescate griego y Atenas debe hacer frente a finales de mes a un pago de 1,600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI), cuando sus arcas están vacías y además los bancos griegos han sufrido salidas de depósitos por unos tres mil millones de euros en lo que va de semana.

Si no hace el pago al FMI caería en "default", recordó Lagarde. "A partir de ese momento las reglas del FMI le prohíben hacer cualquier desembolso", a menos que se salden las cuotas impagas. Este plazo está cada vez más cerca, advirtió por su parte el ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis.

Las instituciones y los 18 socios de Grecia consideran que sus propuestas son "equilibradas y perfectamente razonables", en palabras de Moscovici. Por contra, el Gobierno griego asegura haber presentado a los ministros nuevas propuestas sobre las que Varufakis consideró hoy que es posible un acuerdo, aunque dijo no haber recibido respuesta alguna.

La tensión es tal que la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, reprochó a Varufakis las duras declaraciones del Gobierno heleno contra el FMI al saludarle con un gélido "hola, soy la criminal en jefe", y decirle después que solo puede haber una solución si "se restaura un diálogo con adultos".

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, reconoció que la zona euro "se prepara para todas las eventualidades", mientras que Moscovici, que reconoció que la situación es "muy difícil y preocupante", hizo un llamado al gobierno griego "para que regrese seriamente a la mesa de negociaciones".

Los ministros discutieron apenas una hora y media sobre Grecia. Una fuente europea calificó incluso el encuentro como "trágico". "No hubo siquiera un pedido para prorrogar el (segundo) programa" de rescate acordado en 2012 y que termina a fin de mes, indicó esta fuente.

Dijsselbloem y Moscovici recalcaron que un acuerdo aún es posible, pero insistieron en que la pelota aún está en el tejado de Grecia y a quien corresponde presentar en los próximos días propuestas "creíbles y tangibles".

En este sentido el comisario europeo apeló a "evitar lo peor" e hizo un llamamiento al Gobierno de Alexis Tsipras para que "vuelva seriamente a la mesa de negociación y a comprometerse de manera constructiva a fin de aceptar compromisos razonables para evitar un destino que sería catastrófico", en referencia a una quiebra del país y una eventual salida del euro.

Aunque se lograse un acuerdo in extremis antes del día 30, Dijsselbloem dijo que es "impensable que la aplicación y, después, los desembolsos puedan tener lugar antes del fin de mes", lo que haría necesaria una nueva prórroga, admitió.

Lagarde reiteró que, si Grecia no paga a finales de mes los tres tramos que ha unido en un solo pago, el país "estaría suspendiendo pagos en su obligación con el FMI y las normas nos prohibirían hacer ningún desembolso más salvo que los retrasos sean subsanados".

También el director gerente del fondo de rescate de la eurozona, Klaus Regling, señaló que los 1,800 millones de euros y otros 10,900 millones en bonos para la recapitalización y liquidación de bancos ya no estarán disponibles para Grecia a partir del 30 de junio sin una extensión del rescate. Todo ello hace que los países y las instituciones estén preparados para lo peor.

"Nuestro escenario preferido todavía es el que haya un acuerdo y todavía está esa posibilidad. Un acuerdo que sea creíble para Grecia y para la eurozona", afirmó Dijsselbloem, quien agregó no obstante que "por supuesto estamos preparados para cualquier eventualidad". "Las instituciones preparan, las autoridades preparan.... pero no es nuestro escenario preferido", recalcó.

Varufakis por su parte afirmó al respecto que existe el riesgo de llegar a un "estado mental en el que se acepte un accidente" que pueda suponer la salida del euro de su país e instó a sus socios a "no caer" en ello, en referencia a esa eventual posibilidad.

El ministro griego insistió en que pactar una reestructuración de la deuda helena es una condición "sine qua non", a lo que Lagarde dijo que la eurozona se comprometió en 2012 a considerar un alivio de la deuda si Atenas cumplía el programa, algo que aún no se ha dado. "Es parte de lo que estamos pensando" en estas negociaciones, señaló Lagarde.

Los socios de Atenas, que no creían en la posibilidad de concluir las negociaciones este jueves, esperaban al menos del ministro griego contrapropuestas concretas a la propuesta que hicieron las instituciones acreedoras, UE y FMI, para alcanzar los objetivos que se fijaron. El gobierno de Alexis Tsipras se resiste a aceptar las reformas tal como las exigen los acreedores, ya que muchas contradicen las promesas electorales de su partido de izquierda radical, Syriza.

Uno de los puntos que bloquean es la reforma de las jubilaciones. Los acreedores pedían recortes. El FMI hizo hoy una apertura a Atenas en este tema declarándose dispuesto a "discutir". Los acreedores estimaron sin embargo que la propuesta y los compromisos que lograron era "razonable".

Otro de los puntos que Grecia quiere que se discuta es la reestructuración de su deuda, considerada insostenible y que alcanzará este año 180% de su PIB, una "línea roja" para muchos países.

Mientras que Grecia se encuentra en el centro de la reunión de hoy en Luxemburgo, el primer ministro griego viajó a San Petersburgo para participar en un foro económico internacional. El viernes se reunirá con el presidente Vladimir Putin. Los europeos temen que Rusia saque provecho del pulso interno en la UE.