EU, escéptico respecto a declaración siria sobre armas químicas

Samantha Power, embajadora estadunidense ante la ONU, declaró que Asad no debía seguir siendo presidente a pesar de haber aceptado la destrucción del arsenal químico de su país antes de mediados ...
El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, mira su reloj durante la rueda de prensa hoy en Ginebra
El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, mira su reloj durante la rueda de prensa hoy en Ginebra (EFE)

Nueva York, Ginebra

Estados Unidos es escéptico respecto a la declaración del gobierno sirio sobre sus arsenales de armas químicas y continuará verificando los datos comunicados por el régimen de Bashar al Asad, declaró hoy una alta funcionaria diplomática.

La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Samantha Power, dijo a periodistas que el presidente Asad no debería seguir al frente de Siria a pesar de haber aceptado destruir la totalidad del arsenal químico de su país antes de mediados de 2014.

Siria divulgó una declaración de 700 páginas sobre los sitios en que almacena sus armas biológicas, ante la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ). Sin embargo, numerosas naciones occidentales dudan de que el régimen de Asad haya declarado la totalidad de su armamento de este tipo, según afirmaron diplomáticos de esas naciones.

"Falta mucho trabajo para poder estar seguros de que el gobierno sirio declaró el conjunto de sus arsenales químicos y el proceso de verificación debe continuar su marcha, particularmente cuando se ingrese en la fase de destrucción de las armas, que parece muy complicada", señaló Power tras una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en Nueva York, consagrada al tema.

Según dijo la alta funcionaria a la prensa, los expertos estadunidenses prosiguen el estudio del "extremadamente técnico" documento sirio. "Obviamente, nos manejamos con escepticismo producto de años de negociaciones con este régimen" y de promesas incumplidas, añadió la diplomática.

De otra parte, las discusiones preparatorias para la conferencia de paz sobre Siria, que reunieron hoy en Ginebra al enviado de la ONU Lajdar Brahimi y a responsables estadounidenses y rusos, concluyeron sin que se pudiera fijar una fecha para esas conversaciones llamadas Ginebra 2.

"Lastimosamente" las discusiones de hoy en Ginebra con representantes rusos y estadunidenses no permitieron fijar una fecha para la Conferencia de paz Ginebra 2, dijo Brahimi durante una conferencia de prensa. El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria expresó sin embargo la "esperanza" de que una fecha pueda ser fijada "antes de fin de año" y anunció que una nueva reunión tripartita tendrá lugar en Ginebra el 25 de octubre.

Una fuente rusa cercana a la reunión preparatoria de Ginebra 2 de este martes indicó poco antes que la conferencia "no se celebrará antes de diciembre", debido a persistentes divisiones entre las partes en conflicto en torno a las condiciones de su participación.

Varios actores del conflicto sirio tienen posiciones diametralmente opuestas sobre el futuro del presidente sirio Bashar al Asad, aumentando así la presión sobre el enviado de la ONU y de la Liga Árabe para Siria Lajdar Brahimi y los responsables estadunidenses y rusos.

El ministro sirio de la Información advirtió el lunes que el Bashar al Asad no irá a Ginebra 2 "para entregar el poder", como lo exigen sus adversarios. "No iremos a Ginebra para entregar el poder como lo desea [Saud] al Faisal [jefe de la diplomacia saudita] y algunos opositores en el extranjero", afirmó el ministro Omran al Zohbi.

Por el contrario, el emir de Catar, jeque Tamim ben Hamad Al Thani, cuyo país apoya el levantamiento contra Asad, dijo el martes que no se puede imponer al pueblo sirio negociaciones "sin condiciones" y "sin un calendario preciso", como lo exige Moscú.

El jefe de la diplomacia saudita, cuyo país apoya también a los rebeldes sirios, afirmó el lunes frente a su par estadounidense, John Kerry, que las negociaciones sobre la crisis siria "no pueden seguir indefinidamente".

Brahimi se reunió esta mañana en Ginebra con los viceministros rusos de Relaciones Exteriores Mijail Bogdanov y Guenady Gatilov y la subsecretaria de Estado adjunta estadunidense Wendy Sherman. La reunión se debía ampliar posteriormente a los representantes de China, Francia y Gran Bretaña, miembros permanentes con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La ONU anunció también que había decidido invitar a esta reunión preparatoria a los países fronterizos con Siria, es decir Irak, Jordania, Líbano y Turquía, además de un delegado de la ONU y otro de la Liga Árabe. El conflicto sirio ha dejado desde marzo de 2011 más de 120 mil muertos, según organizaciones no gubernamentales.

La conferencia "Ginebra I", que reunió el 30 de junio 2012 a ministros de Relaciones Exteriores, había aprobado un plan para una transición política, pero que jamás fue aplicada. Otro desacuerdo es la posible participación de Irán.

Para Rusia, Teherán debe ser invitado. "Todos aquellos que tienen una influencia en la situación deben necesariamente ser invitados a la conferencia. Esto incluye a todos los vecinos de Siria, incluye a casi todos los países del Golfo Pérsico, no sólo a los países árabes, sino también a Irán", declaró hoy el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

Irán mantiene relaciones estrechas con el presidente sirio Bashar al Asad y es sospechoso de armar a las milicias del Hezbolá libanés que han luchado junto a las tropas del régimen sirio. La semana pasada, tras una gira por la región y una visita a Damasco en donde se reunió brevemente con el presidente Asad, el enviado especial de la ONU dijo que esperaba que la conferencia tenga lugar "en las próximas semanas y no el próximo año".

En esa ocasión, Brahimi recordó también que es esencial que la oposición participe a la conferencia. "Si la oposición no participa, no habrá conferencia de Ginebra", advirtió. Los ministros árabes de Asuntos Exteriores pidieron el domingo en El Cairo a todas las facciones de la oposició siria que formen una delegación para participar en la conferencia de paz.

La oposición debe reunirse el 9 de noviembre en Estambul para decidir sobre su participación. El Consejo Nacional Sirio (CNS), el grupo más importante de la Coalición de la oposición, anunció ya que no irá a Ginebra y amenazó con separarse de la Coalición si esta participa.

Mientras, Estados Unidos insistió hoy en que aún no se ha decidido una fecha para la conferencia de paz de Ginebra y no descartó que pueda producirse este mes, poco después de que el mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, asegurara que no será posible celebrarla antes de que acabe noviembre.

"Las deliberaciones siguen en marcha en Ginebra sobre el día óptimo para la conferencia, y todavía no se ha decidido nada en términos de una fecha", dijo una portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, en una conferencia de prensa.

"No estamos diciendo que no será este mes", matizó Harf y agregó que celebrar la conferencia en noviembre "era la expectativa" de la delegación estadunidense cuando llegó hoy a las negociaciones en Ginebra, pero no pudo garantizar que lo siga siendo a estas horas.

"La conferencia tendrá lugar lo antes posible, teniendo en cuenta que aún queda trabajo por hacer. Estamos hablando ahora mismo en Ginebra con los rusos y la ONU sobre cómo proceder", indicó.