Estado Islámico, sospechoso de genocidio

Autoridades iraquíes desenterraron 13 cadáveres, cerca de Tikrit, que podrían atribuirse al grupo extremista, según informe de las Naciones Unidas.
Iraquíes buscan refugio fuera de Tikrit.
Iraquíes buscan refugio fuera de Tikrit. (AP)

Bagdad, Irak

Más de una decena de cadáveres fueron exhumados de una tumba colectiva cerca de la ciudad iraquí de Tikrit, en momentos en que un informe de Naciones Unidas dijo que los milicianos del grupo Estado Islámico pueden haber cometido genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

El hallazgo macabro y las conclusiones del informe —que detalla masacres, torturas y violaciones— suscitó temores de que se descubran más atrocidades a medida que las fuerzas de seguridad iraquíes y las milicias chiíes recuperan territorio del grupo extremista.

Las autoridades iraquíes en la provincia de Salahuddin desenterraron 13 cadáveres en el distrito de al-Boajeel, al este de Tikrit, donde las fuerzas de seguridad y milicias chiíes libran una ofensiva a gran escala contra los extremistas. Videos de Associated Press muestran a la policía extrayendo los cuerpos y depositándolos en camiones dentro de bolsas de plástico.

Un funcionario del gobierno y un alto oficial militar dijeron a The Associated Press que se inició una investigación para identificar a los muertos. Opinaron que esta tumba colectiva no está vinculada con el asesinato en masa hace varios meses de soldados iraquíes capturados en el Campamento Speicher, una base militar cercana.

El grupo extremista mostró fotos de los soldados alineados frente a trincheras y muertos a balazos en la cabeza. Las fuentes hablaron con la condición de no ser identificados por no estar autorizados a informar a la prensa.

Las fuerzas iraquíes, respaldadas por poderosas milicias chiíes, están apostadas en las afueras de Tikrit mientras aguardan la salida de los civiles restantes antes de penetrar en el centro de la ciudad.

Estado Islámico capturó Tikrit y Mosul, la segunda ciudad iraquí, durante su rápido avance por el norte y oeste en junio. Los extremistas controlan ahora una vasta área en la frontera entre Irak y Siria en la que han impuesto una versión extrema de la ley islámica. Han decapitado o masacrado a sus oponentes.

El informe de la ONU, publicado por la Oficina de Derechos Humanos, recoge el testimonio de unas cien personas que sobrevivieron los ataques de los extremistas en Irak entre junio de 2014 y el mes pasado. Los testimonios detallan asesinatos, tortura, violaciones, esclavitud sexual, conversiones religiosas forzadas y el reclutamiento de niños.