El terrorismo mediático del grupo EI/II y última

Los yihadistas ultrarradicales hacen uso de las redes sociales para mostrar cómo matan a los cautivos.
Un yihadista europeo en Irak.
Un yihadista europeo en Irak. (AFP)

París

Ante cada nuevo video con el asesinato de rehenes, la puesta en escena se repite: un verdugo vestido de negro, cuchillo en mano, se dirige en inglés a los dirigentes occidentales (Barack Obama y David Cameron), mientras que el prisionero, vestido con una túnica de color naranja para recordar a los prisioneros de [la cárcel ilegal de Estados Unidos en] Guantánamo [en territorio ocupado a Cuba, N. de la T.], es puesto de rodillas y fríamente asesinado. Otro cautivo, el próximo de una lista macabra, aparece a continuación en el video.

A esta videoestrategia, el centro de medios de propaganda del grupo Estado Islámico (EI), Al-Hayat, agrega una estrategia numérica tan eficaz como para llevar a Estados Unidos a abanderar, el 27 de octubre, una "cibercoalición" con el objetivo de "vencer la comunicación del EI y hacer frente a su actividad en línea".

El grupo alentó primero a los yihadistas a subir imágenes a Facebook, Twitter e Instagram para difundir su ideología. Pero después de que militantes del EI poco prudentes difundieran informaciones que permitieron a las agencias de inteligencia geolocalizarlos, el grupo sunita ultrarradical divulgó un manual en Twitter dirigido a sus combatientes, explicando cómo suprimir los metadatos de sus publicaciones.

De acuerdo con el Financial Times, otras consignas emitidas por el EI indican también a los yihadistas abstenerse de publicar información en redes sociales.

En forma paralela, el EI invierte en una plataforma social abierta y descentralizada, Diáspora que le permite evitar los cierres de cuentas como recientemente ocurrió en Twitter. Una aplicación que ya no es accesible al público fue también lanzada en la tienda de Google. Ésta permitía a sus usuarios recibir "noticias de Irak, de Siria y del mundo islámico".

De acuerdo con el jefe del centro de escuchas del espionaje británico, Robert Hannigan, las redes como Twitter, Facebook y Whats App son utilizadas por el EI como una eficaz "arma propagandística y de reclutamiento", por lo que el gobierno de Londres exigió una mayor cooperación de los administradores de esas redes para combatir el terrorismo, que recurre a las redes sociales por la "seguridad de las comunicaciones" que garantizan los proveedores de la web.