Reportan fuga de amoniaco en Estación Espacial

Los seis astronautas se refugiaron en el lado ruso al sonar una alarma que indicaba una posible fuga en el segmento estadunidense de la estación. 
En total 16 países colaboran en la Estación Espacial Internacional.
En total 16 países colaboran en la Estación Espacial Internacional. (Reuters)

Miami, Estados Unidos

Los seis astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) corrieron a refugiarse hacia el lado ruso del módulo cuando se disparó una alarma que podía indicar una peligrosa fuga de amoníaco en el segmento estadounidense del laboratorio orbital.

Al sonar la alarma hacia las 09:00 GMT, los tripulantes se pusieron sus máscaras de emergencia, corrieron al lado ruso de la base espacial y cerraron la escotilla del sector estadounidense tras ellos, informó la NASA.

La agencia espacial estadounidense no pudo sin embargo confirmar que una fuga de amoniaco haya sido la causa, tal como había reportado la agencia espacial rusa más temprano. Pero desde ambos lados aseguraron que la tripulación estaba a salvo.

El amoniaco se usa en los sistemas de enfriamiento y calefacción de la base espacial orbital, pero su inhalación quema los ojos y los pulmones.

El problema puede haber sido "un falso indicio", según dijo Jim Kelly desde el centro de control en Houston, Texas, al astronauta estadounidense y comandante de la EEI Barry Wilmore, en una conversación que fue transmitida en vivo por la televisión de la NASA.

"En términos generales, todavía estamos tratando de entender lo que ocurrió. No estamos totalmente convencidos de que haya sido una fuga de amoniaco", dijo Kelly.

La alarma puede haberse desatado por un problema en el sensor y en una computadora, añadió.

"Nos está pareciendo cada vez más posible que esto haya sido un falso indicio, lo cual es una muy buena noticia", dijo Kelly.

Los seis astronautas refugiados en el segmento ruso tienen comida suficiente allí para una semana, informó la NASA.

"Hola a todos, muchas gracias por sus preocupaciones. Estamos todos a salvo y bien en el segmento ruso", escribió la astronauta italiana Samantha Cristoforetti, quien desde que se instaló en la EEI ha sido muy activa en Twitter publicando abundantes fotos de la Tierra.

Un falso indicio

El problema pareció evidente cuando los controladores en Houston "notaron un aumento de la presión en el circuito de agua para el control térmico del sistema B de la estación, y luego detectaron un aumento de presión en la cabina que podría ser indicio de una fuga de amoniaco, en el peor de los casos", informó la NASA en su sitio web.

La agencia espacial rusa había indicado poco antes que una fuga de una sustancia tóxica, probablemente amoniaco, había provocado la evacuación del segmento estadounidense de la EEI.

"La sustancia tóxica fue emitida desde un sistema de refrigeración dentro de la atmósfera de la estación en el segmento estadounidense de la Estación hacia las 11:44 locales de Moscú (08H44 GMT)", había indicado la agencia rusa en un comunicado.

La estación orbital es una poco frecuente área de cooperación entre Rusia y Estados Unidos y se ha salvado de las tensiones provocadas por la crisis en Ucrania, a raíz de la cual Washington impuso sanciones a Moscú.

En total 16 países trabajan en la EEI, cuyo costo está cubierto básicamente por Estados Unidos.

Desde que la NASA jubiló a su flota de transbordadores en 2011, depende enteramente de Rusia para enviar a sus astronautas a la estación espacial.

Cuando la alarma sonó, la tripulación de la Expedition 42 estaba despierta desde hacía dos horas, desembarcando la carga que llevó la nave Dragon, de la empresa privada SpaceX, hace unos días.

Actualmente, dos mujeres y cuatro hombres de Rusia, Estados Unidos e Italia viven en la estación: además de Wilmore y Cristoforetti, están Elena Serova, Alexander Samoukutyaev, Terry Virts y Anton Shkaplerov.