Esposa de Mujica derrotada en comicios municipales de Uruguay

El candidato del gobernante Frente Amplio (FA) a la alcaldía de Montevideo, Daniel Martínez, casi duplicó los votos de su rival y compañera de partido, la senadora Lucía Topolansky, esposa del ex ...
El socialista Daniel Martínez (c), Lucía Topolansky (i) y la candidata Virginia Cardozo (d), celebran el triunfo de Martínez en Montevideo
El socialista Daniel Martínez (c), Lucía Topolansky (i) y la candidata Virginia Cardozo (d), celebran el triunfo de Martínez en Montevideo (EFE)

Montevideo

El candidato del gobernante Frente Amplio (FA), Daniel Martínez casi duplicó los votos de su rival y compañera de partido, la senadora Lucía Topolansky, alzándose como intendente de la capital de Uruguay este domingo, según resultados parciales de la corte electoral.

La candidatura del socialista Martínez, senador desde 2010 y ex ministro uruguayo de Industria, Energía y Minería (2008-2009), obtuvo el 32 % de los votos, por delante del 17 % cosechado por Topolansky y el 1 % de Virginia Cardozo, ambas también representantes del FA.

"Vamos a gobernar Montevideo de cara y como parte de un Gobierno nacional, buscando sumar los esfuerzos, buscar complementarnos, buscando construir para poner ladrillo sobre ladrillo", dijo Martínez tras conocer los primeros sondeos en su discurso en la sede central del FA, erigiéndose como nuevo intendente capitalino.

A su juicio, "ahora que el FA junto a todos los uruguayos ha logrado poner al país en el norte del crecimiento sostenido y de la redistribución de riqueza", se tiene "el deber histórico de poner Montevideo de cara al futuro, base del desarrollo de nación, para que realmente sea la capital del país mas hermoso que hay sobre la tierra".

Todo indica que el socialista será el sustituto de la comunista Ana Olivera -también del FA-, que en los últimos cinco años ha estado al frente de la intendencia montevideana.
En Montevideo, donde reside la mitad de los 3.3 millones de uruguayos, la coalición de izquierda FA se impuso nuevamente en la Intendencia con más de la mitad de los votos, repartidos entre sus tres candidatos.

Topolansky no consiguió capitalizar la popularidad y el carisma de su esposo, el ex presidente José Mujica, quien fue parte activa de su campaña electoral. Poco antes de divulgarse los primeros sondeos Topolansky reconoció la derrota. "Estoy feliz porque ganó el Frente Amplio", dijo antes de reunirse con Martínez en la sede del partido.

Si bien el éxito de Martínez no supuso una gran sorpresa -todas las encuestas lo preveían-, sí se confirmó la revelación del que fue, según el sondeo de Cifra, el segundo más votado en la capital, Edgardo Novick (21 %), independiente dentro del Partido de la Concertación -alianza en Montevideo de Partido Nacional (PN) y Partido Colorado (PC)-.

El Partido de la Concertación, una coalición de fuerzas opositoras para las municipales, habría alcanzado cerca de 40% de los votos entre sus tres candidatos, encabezados por el empresario Edgardo Novick, un casi desconocido en la escena política que ha sido la revelación de esta campaña, según algunos expertos.

Al conocerse las primeras proyecciones Novick se mostró satisfecho con el capital político recaudado. "Vamos a ejercer la oposición seriamente (...) La Concertación llegó para quedarse", dijo luego de reconocer la derrota. Ambas coaliciones postularon una terna para estos comicios por vez primera. La ley electoral uruguaya permite a un partido presentar varios candidatos.

"Hoy es un día muy especial para nosotros. Estamos orgullosos y emocionados a pesar de que esta vez no se dio lo que queríamos", dijo Novick entre aplausos en su primera intervención tras conocer los sondeos, en la que señaló que "la concertación nació de la gente y hoy es una realidad" y con ella "empieza un nuevo tiempo para Montevideo".

Álvaro Garcé, con el 11 %, y Ricardo Rachetti, con el 2 %, completan el resto de candidatos de dicha alianza a los que las encuestas a pie de urna dieron mayor representación.

En el conjunto del país, y con el 25 % de los votos escrutados, todo apunta a que el FA mantendrá el poder, al menos y además de en Montevideo, en Canelones, segundo departamento más populoso, mientras que el PN conservará la hegemonía territorial venciendo en gran parte del resto de los 19 departamentos y el PC quedará con entre uno y dos.

De acuerdo a datos oficiales parciales, el FA también venció en Canelones con más del 50% de los votos para su candidato Yamandú Orsi y en otros cuatro departamentos, mientras que el Partido Nacional ganaría en 12 y el Colorado en uno.

En Maldonado los resultados parciales dan por vencedor al Partido Nacional con Enrique Antía, lo que significaría un revés para el FA que gobernaba en el departamento, clave por su importancia económica y turística.

¿Alcaldes para qué?

En total, 2.6 millones de ciudadanos estaban habilitados para sufragar en los comicios. El voto, obligatorio, eligió además de los 19 intendentes (gobernadores), a 112 alcaldes, 589 ediles y 448 concejales.

Ésta fue la segunda vez que los uruguayos eligieron a los alcaldes, figura creada con la la Ley de Descentralización y Participación Ciudadana. Antes, la instancia de gobierno más directa era la Intendencia.

Una encuesta de la consultora Cifra hecha en abril pasado reveló que 75% de los uruguayos está "nada informado" sobre las funciones de los alcaldes, reflejando un aumento frente al 69% registrado por la misma encuestadora cinco años atrás, antes de la elección anterior.

Una jornada tranquila, sin apenas contratiempos, que estuvo marcada por la reivindicación de buena parte de los candidatos de promover una reforma electoral que permita evitar que se acumulen cuatro elecciones en menos de un año.

Una idea que resultó una constante en las declaraciones de los candidatos tras votar, después de que a primera hora del día el presidente Tabaré Vázquez señalase que "habría que buscar un reforma electoral que permitiera o compactar o separar" para evitar "esta aglomeración de actos".

La maratón electoral comenzó con las elecciones internas, en junio de 2014, para que los ciudadanos eligieran al candidato de cada partido a concurrir a los comicios parlamentarios y presidenciales de octubre, en las que ningún candidato obtuvo la mayoría como para evitar, en noviembre, una segunda vuelta.