Espectacular retorno de WikiLeaks

Después de casi dos años de silencio, con filtraciones de poca relevancia, el portal político del periodista australiano Julian Assange, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, vuelve con ...
El periodista, acusado en Suecia de abuso sexual.
El periodista, acusado en Suecia de abuso sexual. (Reuters)

París

Luego de los estallidos de 2010, cuando reveló los entretelones del ejército y de la diplomacia de EU, el sitio fundado por Julian Assange siguió publicando documentos, pero ya no aterrorizando a las cancillerías del mundo.

Las últimas publicaciones de WikiLeaks estaban lejos de tener la dimensión de sus explosiones pasadas, al publicar la integralidad de los correos pirateados a fines de 2014 sobre los servidores de Sony Pictures; documentos ya semipublicados aunque difíciles de encontrar.

Pero hace unos días, el sitio del activista australiano publicó los “Saudi Cables”, una serie de piezas que muestran la manera en la que la monarquía de Riad utiliza su fortuna para acallar las críticas, incluso en el extranjero. El portal metió mano en más de medio millón de cartas, de correos electrónicos y de cables escritos por la cancillería saudí o sus representantes en el exterior.

De esta mina, WikiLeaks solo reveló una pequeña parte de 70 mil documentos, en asociación con el periódico libanés Al-Akhbar, uno de los órganos de la prensa árabe más hostiles a la monarquía saudí. El material da una idea de la manera en la que Riad se ha hecho de una red de apoyo con el país del cedro, pero también en todo el mundo árabe y musulmán.

La publicación marca el regreso de WikiLeaks en la escena mediática. Y al publicar el martes último extractos de informes internos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EU, que muestran que tres presidentes franceses fueron espiados por Washington, el sitio de Assange volvió a dar otro “golpe”.

Tras las revelaciones del ex colaborador de la NSA Edward Snowden sobre las escuchas de la NSA contra la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, no sorprendió demasiado el espionaje francés. Los extractos de WikiLeaks provienen de informes de la NSA llamados “gamma”, es decir, más clasificados aún que los documentos revelados hasta hoy por Snowden, refugiado en Rusia.

¿De dónde provienen? Misterio. WikiLeaks relanzó en mayo su sistema permanente de informadores anónimos para que le envíen documentos secretos. La práctica había sido interrumpida en 2010, y ahora asegura estar en la imposibilidad de conocer la fuente de una fuga.

WikiLeaks habría regresado brevemente a escena en el verano de 2013, al salir en ayuda de Snowden, quien acababa de revelar su nombre, su rostro y su papel al mundo entero. Varado en el aeropuerto de Moscú tras la anulación de su pasaporte, fue auxiliado por Sarah Harrison, una abogada enviada por WikiLeaks para intentar salir de Hong Kong, donde Snowden se reunió con los periodistas Glenn Greenwald (The Guardian) y Laura Poitras (The Washington Post).

Hay que añadir que la situación personal de Assange sigue siendo poco confortable: desde el 19 de junio de 2012 vive recluido en la pequeña embajada de Ecuador en Londres, sin posibilidades de salir en un futuro cercano. La justicia sueca quiere escuchar su testimonio para responder a dos acusaciones de violación y de agresión sexual. Assange afirma ser víctima de un complot organizado por EU. El 11 de mayo, la Justicia sueca rechazó su pedido de anular el pedido de detención en su contra.

Hace un mes el portal prometió por primera vez dinero a cambio de documentos: “puso precio” al contenido del Acuerdo Comercial Transpacífico, negociado en secreto, y prometió 100 mil dólares.