España reforzará las fronteras de Ceuta y Melilla

El gobierno español quiere frenar la inmigración ilegal en sus dos enclaves del norte de África, escenario últimamente de asaltos masivos de inmigrantes que quieren seguir su viaje hacia Europa.
Un tramo de la valla fronteriza que separa a la ciudad norteafricana española de Melilla de Marruecos
Un tramo de la valla fronteriza que separa a la ciudad norteafricana española de Melilla de Marruecos (AFP)

Madrid

El gobierno español aprobó hoy reforzar las fronteras de sus dos enclaves en el norte de Marruecos, Ceuta y Melilla, sometidos a una fuerte presión migratoria al ser las dos únicas fronteras terrestres entre Europa y África. Según el texto aprobado por el gobierno, los numerosos inmigrantes subsaharianos que esperan en Marruecos para entrar en España y el efecto llamada que puede producirse debido a los últimos asaltos masivos a ambos enclaves hacen que "resulte inaplazable la realización de determinadas actuaciones de refuerzo de los sistemas de los vallados perimetrales fronterizos".

Estas obras, presupuestadas con 2.1 millones de euros y declaradas de emergencia, tendrían "el objetivo de aminorar, con la mayor inmediatez posible, los asaltos descritos y limitar los riesgos graves e inminentes que dichos asaltos producen para la vida e integridad física" de inmigrantes y policías fronterizos.

Desde inicios de año, la presión migratoria sobre estas dos ciudades se ha incrementado notablemente, especialmente en Melilla, cuyo centro de acogida acogía a finales de marzo a 1,800 personas cuando su capacidad es de 480 plazas. Solo en el mes de febrero, más de mil inmigrantes subsaharianos habían conseguido franquear la triple valla fronteriza de siete metros de alto que protege el enclave. Varios de estos asaltos han provocado heridas tanto en policías marroquíes y españoles como en los inmigrantes que, tras meses de travesía por África, intentan acceder a Europa.

El suceso más grave se produjo el 6 de febrero en Ceuta, donde murieron quince subsaharianos cuando intentaban entrar a nado a España. La actuación de la guardia civil española, acusada de disparar balas de goma contra los clandestinos, generó duras críticas contra el gobierno conservador, que pidió entonces mayor ayuda a la Unión Europea para contener estos flujos de inmigración.

Mientras espera este apoyo comunitario, Madrid ha decidido instalar mallas más tupidas en la verjas fronterizas de Melilla y Ceuta para dificultar que las trepen. Además, eliminará un fleje abatible en la parte superior de la valla de Melilla que servía de plataforma de salto a los asaltantes e instalará una reja hidráulica en un puente sobre un arroyo de Ceuta para impedir el acceso de los inmigrantes por ese punto.