España, pendiente del primer discurso de Navidad de Felipe VI

Los españoles aguardan a que el nuevo monarca se exprese sobre el escándalo que afecta a su hermana, el desafío catalán, el desempleo y la corrupción, mientras opositores reclaman que la infanta ...
Felipe VI dará mañana su primer discurso de Navidad como rey de los españoles
Felipe VI dará mañana su primer discurso de Navidad como rey de los españoles (EFE)

Madrid

El discurso de Navidad del Rey es tradicionalmente el más esperado por los españoles y mañana será el primero de Felipe VI como nuevo monarca, sus palabras se esperan con gran expectación por todo lo que incluirá y por cómo será dicho pero, principalmente, por lo mucho o poco que exprese sobre su hermana, la Infanta Cristina, que se sentará nuevamente en el banquillo de los acusados.

Temas como el desafío soberanista catalán, la lacra del desempleo (casi cinco millones) y la corrupción no faltarán en una alocución que hasta última hora esperó cerrarse por una importante razón: esperar a la decisión del juez del “Caso Nóos”, José Castro, respecto a la Duquesa de Palma.

Esta circunstancia dificultó la redacción y la realización televisiva del mensaje que, hasta ahora, se planificaba y se grababa dos o tres días antes de Nochebuena. También tradicionalmente, el discurso navideño era el único que escribía el Rey Juan Carlos I.

La implicación de la infanta Cristina, acusada de dos delitos fiscales y a la que la acusación popular Manos Limpias pide ocho años de cárcel, en este caso de corrupción en el que se investiga el uso de dinero público, obligó a mantener abierto el texto hasta el último momento.

Y eso pese a que desde el Palacio de la Zarzuela ha guardado un silencio total durante todo el proceso escudándose en que Cristina no participa en la agenda oficial desde finales del 2011 y, desde el pasado junio, ya no es ni siquiera familia real sino familia del Rey.

“Yo espero que en su discurso el Rey Felipe mencione y despeje dudas del asunto de su hermana, la Infanta Cristina. Necesitamos contundencia. Su mensaje navideño abordará temas como el de Cataluña, sobre las reformas que el país necesita, demandas ciudadanas, disparidad en rentas e ingresos de los españoles y hasta –creo- sobre el esfuerzo que han soportado los más débiles”, expresó Miguel Ángel Aguilar, analista político.

“Sabemos que los discursos del Rey están muy mimetizados, porque pasan muchos filtros, y al final la versión que prevalece es la que el gobierno suscribe, aunque no se puede esperar que reparta mucha leña en apenas 15 minutos (lo que dura el discurso)”, añadió.

El diario El País, en su editorial de hoy, cuyo título es “Que hable el Rey”, indica que “los españoles están esperando escuchar de boca del Rey una declaración firme sobre la necesaria regeneración democrática, incluida una explicación sobre la acusación a su hermana”.

Señala que “el Rey se ha mostrado como un hombre de principios. Por eso, lo que no debe hacer es evitar el asunto, limitándose a aceptar respetuosamente, a través de un portavoz, las decisiones y la independencia del poder judicial. Es cierto que, constitucionalmente, solo corresponde a la Infanta la decisión de renunciar a sus derechos. Pero no es menos cierto que Felipe VI tiene que enviar un mensaje a los ciudadanos, como hizo su padre hace tres años (“Vivimos en un Estado de derecho y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos”).

Felipe de Borbón lleva seis meses en el trono y ha intentado hacer un cambio tranquilo en la jefatura del Estado. Se ha rodeado de personas de confianza que le acompañaron durante sus años como Príncipe y ha mantenido a altos cargos del círculo de su padre. Una imagen de continuidad rota con un mensaje más claro en un área: la transparencia.

El nuevo Rey de España ha comenzado a dar pasos para que la institución, durante décadas infranqueable al control del ciudadano, empiece a rendir algunas cuentas a la sociedad. La regulación de los regalos, la auditoría externa de las cuentas y el código de conducta para los trabajadores de la Casa del Rey tienen como objetivo modernizar la Casa Real.

Felipe de Borbón declaró que quiere “una monarquía renovada para un tiempo nuevo” y el discurso navideño de mañana le da una oportunidad para demostrar a todos los españoles que así ha sido.

Piden renuncia a derechos

Varias voces entre la oposición de izquierda española pidieron hoy que la infanta Cristina renuncie a sus derechos dinásticos después que la víspera un magistrado decidiera juzgarla en un vasto escándalo de corrupción.

Sexta en la sucesión al trono de España, Cristina de Borbón, de 49 años, será juzgada por delitos fiscales en el "caso Noos", un proceso por presunta malversación en el que uno de los principales acusados es su esposo, Iñaki Urdangarin.

El escándalo, que estalló en 2011 con la imputación de Urdangarin, contribuyó a degradar la imagen del rey Juan Carlos, de 76 años. En junio abdicó a favor de su hijo Felipe, a quien la oposición pide ahora que intervenga para salvaguardar la Corona.

"El futuro de la infanta no es una decisión de la infanta. Es el rey el que debe decidir si mantiene esas prerrogativas", lanzó el portavoz de Justicia de la coalición eco-socialista Izquierda Unida en el congreso, Gaspar Llamazares. Contactada por la AFP, la casa real precisó que "la renuncia a los derechos es una decisión que corresponde a la infanta Cristina".

El número tres del Partido Socialista, principal formación de la oposición, Antonio Pradas, también pidió que el monarca convenza a su hermana "para darle crédito a una institución que además se ha renovado recientemente". "Creo que sería un elemento muy positivo", agregó.

En una España asfixiada por seis años de crisis, e indignada por la proliferación de casos de corrupción, Felipe VI, de 46 años, prometió en su ceremonia de proclamación una Corona con "una conducta honesta y transparente".

Desde entonces emprendió varias reformas en la casa real, destinadas a publicar los gastos y a regular el comportamientos de sus miembros. Por su parte el secretario general en el congreso del gubernamental Partido Popular (PP, derecha), José Antonio Bermúdez de Castro pidió que se respete la presunción de inocencia de la infanta, cuya defensa anunció que intentará recurrir el procesamiento.

"Creemos en los principios del Estado de derecho y habrá que esperar a la sentencia que dicte" la justicia, afirmó. Apartada como Urdangarin de los actos oficiales de la corona desde finales de 2011, Cristina, que vive y trabaja en Suiza, dejó de formar parte, al igual que su hermana Elena, de la familia real con la ascensión al trono de Felipe, como marca el protocolo ya que solo la conforman padres e hijos del monarca reinante.