España, ante unos comicios que pueden acabar con bipartidismo

Analistas han calificado las elecciones de este domingo, municipales y a trece gobiernos regionales, como los del "hartazgo" debido a los innumerables casos de corrupción y a la crisis económica, ...
Seguidores del PP agitan banderas españolas ante Mariano Rajoy, presidente del gobierno, en el último mitin del partido, anoche en Madrid
Seguidores del PP agitan banderas españolas ante Mariano Rajoy, presidente del gobierno, en el último mitin del partido, anoche en Madrid (AFP)

Madrid

Un total de 36'016,031 personas están llamadas a votar este domingo en España en las elecciones autonómicas y municipales, de las cuales 386,230 se enfrentan por primera vez a las urnas.

Se trata de los comicios más reñidos de los últimos años que podrían poner fin al bipartidismo histórico del conservador y gobernante Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) debido a la irrupción de Ciudadanos y Podemos.

Los analistas han calificado esas elecciones como las del “hartazgo” debido a los innumerables casos de corrupción que en los últimos años se ha conocido y en el que, sobre todo, están involucrados políticos del PP.

Además, todos los partidos, están conscientes del desánimo de la gente debido a la crisis económica que azota al país desde hace más de cuatro años y que, pese a lo que asegura el presidente Mariano Rajoy no ha terminado.

Termómetro para fin de año

Las encuestas tienen sus favoritos dependiendo el medio de comunicación que las publique, aunque de lo que nadie tiene duda es que serán el termómetro para las generales de fin de año que decidirán si Rajoy Brey sigue como huésped de la casa presidencial de La Moncloa o hay nuevo inquilino.

En el PP, que se juega mucho de su poder en el país, se muestran contentos con la campaña que han realizado y bastante animados porque creen que han ido recuperando apoyos a medida que pasaban los días y están convencidos de que los resultados no van a ser tan malos como auguran las encuestas. Aunque son muy conscientes de que van a perder sus mayorías absolutas y ya piensan en cómo mantener el mapa azul, gracias a los pactos.

En el PSOE aseguran que esta campaña les ha servido para confirmar que han recuperado la calle y, sobre todo, la credibilidad. Los socialistas se han empleado en mostrarse como un partido renovado.

La crítica a Podemos y a Ciudadanos ha sido irregular, dependiendo de los dirigentes territoriales y de las circunstancias. Su líder, Pedro Sánchez, insiste en que el gran problema de este país es el PP, sobre todo Rajoy que ha acabado con el estado del bienestar (educación y sanidad) debido a sus recortes.

En cuanto a Ciudadanos, el partido de moda, se presentó en esta campaña como “el verdadero partido del cambio”, en palabras de su líder, el  catalán Albert Rivera. Ante las críticas de Podemos, que considera a la formación una “muleta naranja” que servirá para apoyar al PP, Ciudadanos respondió que los de Pablo Iglesias son “un partido nuevo dirigido por personas que se comportan como políticos viejos”.

Rivera ofreció a los indecisos un “cambio real” frente al bipartidismo del PP y el PSOE. Mientras que Podemos confía en el éxito de sus mensajes para movilizar a los indecisos. La idea fuerza más repetida durante los últimos días por Pablo Iglesias, la de “que el socialista de corazón vota morado”.

La formación morada ha intentado también seducir al votante desencantado del PP con discursos muy duros sobre la corrupción, además de asegurar que ellos harán “lo que el Partido Socialista no se ha atrevido a hacer”.

Más de 90 mil agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “velarán por el buen desarrollo de la jornada”, de los que 28,516 serán policías nacionales y 45,925 guardias civiles. Además, estarán encargados de la seguridad efectivos de las policías autonómicas y locales. Estas elecciones autonómicas y municipales se realizarán en todas las comunidades salvo en Cataluña, Andalucía, Galicia y País Vasco.