España podría acortar campaña si se repiten elecciones

El ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, propuso acortar la campaña, de dos semanas, si lo acuerdan todos los partidos, porque evitaría estar "atormentando" a los ciudadanos.
El ministro de Justicia de España, Rafael Catalá, durante una conferencia de prensa en Ciudad de México el pasado septiembre
El ministro de Justicia de España, Rafael Catalá, durante una conferencia de prensa en Ciudad de México el pasado septiembre (EFE)

Madrid

Quedan solo tres semanas para que expire el plazo en España para la formación de un nuevo Gobierno y ante la cada vez mayor probabilidad de que haya que repetir elecciones, el Ejecutivo de Mariano Rajoy, en funciones desde los comicios de diciembre, planteó hoy la posibilidad de rebajar la campaña.

El ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, propuso acortar la campaña, que dura dos semanas, si se llegara a un acuerdo de todas las fuerzas parlamentarias. "Sería positivo" porque evitaría estar "atormentando" a los ciudadanos" y permitiría reducir costes, dijo en un desayuno informativo.

El vicesecretario de Comunicación del Partido Popular (PP) de Rajoy, Pablo Casado, matizó luego que se trataría de rebajar el grado de intensidad. El Partido Socialista (PSOE), segunda fuerza parlamentaria tras la formación de Rajoy, se mostró en contra de acortar los tiempos de la campaña, pero se pronunció a favor de reducir los costes.

Los liberales de Ciudadanos, el cuarto partido de España, sí vieron bien la propuesta del ministro de Justicia de reducir el tiempo. España lleva doce meses saltando de comicios en comicios.

Este largo periodo electoral comenzó en marzo del año pasado, con las elecciones regionales en Andalucía (sur). En mayo hubo elecciones municipales en todo el país y en la mayoría de las regiones. El 20 de diciembre fueron las generales, cuyo resultado dejó al país en el bloqueo político en el que se encuentra.

Las encuestas muestran el hastío de los españoles con la actual situación de bloqueo político y pronostican además una bajada de la participación electoral en caso de que se repitan los comicios el 26 de junio, lo que ocurrirá si se llega al 2 de mayo, cuando finaliza el plazo, sin un nuevo jefe del Ejecutivo investido.

En una primera sesión de investidura en marzo, el socialista Pedro Sánchez no logró los votos necesarios para ser proclamado. Se presentó a la investidura después de que el rey Felipe le encomendara el intento cuando Rajoy rechazó hacerlo por no ver opción de lograr los apoyos suficientes.

El PSOE, Podemos y Ciudadanos, que se reunieron la semana pasada a tres bandas por primera vez desde las elecciones de diciembre, no lograron acercar posturas para un acuerdo que permita la investidura del socialista.

El PSOE, de hecho, descartó hoy ya completamente cualquier acuerdo con Podemos y dio por hecho que habrá elecciones, porque mantiene su negativa al Gobierno de coalición presidido por él que Rajoy les ofrece desde diciembre y en la que que el líder conservador va a volver a insistir ahora.

"El tiempo de las ofertas y las contraofertas se acabó. Pablo Iglesias (el líder de Podemos) ha bloqueado el cambio en España", dijo el portavoz parlamentario del PSOE, Antonio Hernando. "El señor Rajoy se puede ahorrar cualquier oferta, si es que tenía previsto hacerla", añadió.

La campaña electoral de las elecciones generales de diciembre costó 130 millones de euros al Estado español, sin contar con el gasto de los propios partidos en ella, que en su mayoría se sufraga con subvenciones públicas en función de los votos y la representación obtenida en los comicios anteriores.