Escocia contiene el aliento ante una cita histórica

Mientras las últimas encuestas dan una ventaja al "no" por cinco puntos, el líder independentista Alex Salmond llamó a los escoceses a aprovechar una oportunidad "única en la vida".
Partidarios de la independencia de Escocia muestran hoy carteles con el "Yes" (Sí) ante el parlamento escocés, en Edimburgo
Partidarios de la independencia de Escocia muestran hoy carteles con el "Yes" (Sí) ante el parlamento escocés, en Edimburgo (AFP)

Glasgow

Nacionalistas y unionistas tomaron hoy las calles de Escocia para hacer llegar su mensaje a cada rincón, un día antes de decidir si rompen o no con el Reino Unido después de 300 años. El último sondeo, difundido este mismo miércoles, pone al "no" con una ventaja de cinco puntos. La encuesta, realizada por Panelbase entre mil personas, da un 50% al "no" a la independencia, un 45% al "sí", con un 5% de indecisos.

Los analistas coinciden en que es una cita de difícil disección porque se espera una participación superior a cualquier elección anterior. El ministro principal de Escocia, Alex Salmond, cerró hoy su campaña a favor el "sí" en el referéndum de mañana llamando a los escoceses a aprovechar una oportunidad "única en la vida".

"Mañana es una oportunidad perfecta para dejar nuestra huella en las páginas de la historia. He recorrido este país en muchas campañas, pero nunca había tenido una experiencia similar, no había visto un activismo político tan notable como en esta ocasión", dijo Salmond en Perth, en el centro de Escocia. El dirigente nacionalista aprovechó su última intervención en una campaña que ha durado más de dos años para lanzar un mensaje de "amistad" al resto del Reino Unido.

"No buscamos la división, sino la igualdad. Una relación nueva, mejor y armoniosa, fundada en los lazos duraderos de familia y cultura que mantenemos", afirmó Salmond. "Encontrarán en una Escocia independiente a su amigo más cercano, el asesor más honesto y el aliado más comprometido. Queremos una relación entre iguales en estas islas para el beneficio de todos", afirmó el líder del Partido Nacionalista Escocés (SPN) ante cientos de partidarios del "sí" a la escisión.

El responsable de la campaña unionista "Mejor juntos", el ex ministro laborista Alistair Darlin, dedicó por su parte sus últimas horas de campaña a tratar convencer a los indecisos, que rondan el 10 % según las encuestas. "Estamos a las puertas de la decisión más importante que Escocia tomará en su historia. Decidimos el futuro de nuestro país", afirmó Darlin.

"Para tomar una decisión tan trascendental es necesario tener claridad, y lo que ha quedado patente al final de esta larga campaña por parte de los nacionalistas es que no tienen claridad en absoluto. Cualquiera en Escocia que tenga alguna duda, que no dude más, tiene que decir 'no'", sostuvo el responsable de la campaña unionista.

El primer ministro británico, David Cameron, lanzó su último mensaje antes del plebiscito hace dos días, cuando afirmó que la escisión de Escocia sería un "divorcio muy doloroso" para el Reino Unido. A pocas horas para la apertura de los colegios electorales, a las 06:00 hora GMT, la mayoría de encuestas vaticinan una victoria del "no" a la secesión por un estrecho margen.

Cuatro sondeos coinciden en pronosticar un 52 % de los votos para los unionistas y un 48 % para los independentistas, mientras que un quinto estudio prevé un 51 % para el "no" y un 49 % para el "sí". "Amigos, vamos a dormir bien y a aprovechar mañana una oportunidad para Escocia que solo se da una vez en la vida", dijo Salmond antes de que cerca de 4.3 millones de personas voten este jueves sobre el futuro de Escocia en el Reino Unido.

El campo unionista también cree en la victoria. "Ganaremos", dijo el ex primer ministro laborista británico Gordon Brown, escocés, que en las últimas semanas ha tomado las riendas de la campaña probritánica. Brown habló en un centro comunitario de Glasgow ante varios cientos de personas en el que apeló a la historia común para no independizarse.

"Luchamos dos Guerras Mundiales juntos. No hay un cementerio en Europa en el que no yazcan codo a codo un escocés, un galés, un inglés y un irlandés. Cuando pelearon, nunca se preguntaron de dónde venían", dijo.

El líder independentista Alex Salmond, jefe del gobierno regional, escribió también una carta a los escoceses pidiéndoles que no dejen escapar la oportunidad de guiar su destino. "Despierten el viernes en el primer día de un país mejor. Sabiendo que lo hicistéis, sabiendo que hicistéis que ocurriera", escribió Salmond.

"Se trata de dejar el futuro de vuestro país en vuestras manos. No dejéis que la posibilidad se escurra. No dejéis que os digan que no podemos. Hagámoslo", añadió. Incluso la derrota tendría algo de victoria para Salmond, porque los partidos británicos se han comprometido a ceder más competencias a Escocia si opta por quedarse.

Los independentistas se reunieron en la plaza George de Glasgow, donde engalanaron con sus símbolos el pedestal de la estatua del escritor Walter Scott y ondeaban banderas. "El viernes voy a salir a bailar un poquito por la ciudad para celebrarlo", dijo a la AFP entre risas Frank Evans, un votante del "sí" de 62 años que fue a la plaza con su hija.

Madrid-Barcelona vía Edimburgo

Los nuevos sondeos publicados el martes dan un pequeño avance al "no". El de ICM habla de un 45%-41% de noes y síes, respectivamente, con un 14% de indecisos. El instituto Opinium habla de un 49%-45%, con 6% de indecisos.

Pero los analistas advierten de la dificultad de pronosticar porque se espera una participación de al menos el 80%, treinta puntos más que en las últimas regionales, y que vayan a votar capas de la sociedad que normalmente no van, como los habitantes de los suburbios más pobres.

"Todas la predicciones sugieren una participación por encima del 80%", dijo Mary Pitcaithly, la funcionaria que dará a conocer los resultados el viernes. Los colegios electorales abrirán a las 06:00 hora GMT y cerrarán a las 21:00 hora GMT y los resultados se conocerán bien entrada la noche o incluso a la mañana siguiente.

Casi 4.3 millones de personas mayores de 16 años residentes en Escocia -el 97% de los que pueden votar-, extranjeros y británicos incluidos, se han registrado para participar. "Es un acontecimiento que ha propulsado el interés del mundo en Escocia como nunca antes se había visto", explicó a la AFP Magnus Gardham, redactor-jefe de política del diario The Herald.

España estará muy pendiente de lo que ocurra. El gobierno catalán porque aspira a celebrar un referéndum de independencia y el español porque no quiere. El primer ministro español, Mariano Rajoy, habló de ello hoy en el Parlamento cuando tildó los referéndums de independencia de "torpedos en la línea de flotación de la Unión Europea".

Pero el primer ministro británico, David Cameron, que permitió el referéndum que podría acabar costándole la carrera política, defendió su decisión. "La independencia de Escocia estaría mas cerca" de no haber accedido a la cita, se justificó en una entrevista con The Times.