Escándalo en Petrobras salpica carrera presidencial

Las revelaciones sobre corruptelas de un ex funcionario de la compañía estatal petrolera, en las que involucra a decenas de políticos de los principales partidos del país, alcanzan al mismo ...
La actual mandataria buscará reelegirse el próximo cinco de octubre.
La actual mandataria buscará reelegirse el próximo cinco de octubre. (Fernando Bizerra Jr. /EFE)

Río de Janeiro

Un escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, cuyo alcance fue revelado este fin de semana, sacudió la campaña de las elecciones del próximo 5 de octubre en Brasil y salpicó a los partidos de la favorita en los sondeos, Marina Silva, y de la actual presidenta y candidata, Dilma Rousseff.

El caso se refiere al supuesto pago de sobornos millonarios a decenas de políticos por parte de constructoras que ganaron contratos con Petrobras entre 2004 y 2012.

Los nombres de los presuntos implicados fueron anunciados por el ex director de Abastecimiento y Refinería de Petrobras, Paulo Roberto Costa, preso por lavado de dinero, en un interrogatorio ante la Policía Federal que le ofreció una reducción de condena por delatar a los cómplices de este caso, comprometiendo así a legisladores, especialmente de la coalición de Rousseff.

La lista de los políticos inculpados fue divulgada ayer, en parte, por la revista opositora Veja, e incluye al fallecido Eduardo Campos, quien era candidato presidencial del Partido Socialista Brasileño (PSB) y quien fue sustituido por Silva después de su muerte en un accidente de avión el pasado 13 de agosto; también a un alto cargo del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff, así como al ministro de Minas y Energía, Edison Lobão, y a los presidentes del Senado, Renan Calheiros, y de la Cámara de los Diputados, Henrique Eduardo Alves.

Según el diario Folha de São Paulo, que no citó nombres, Costa habría delatado a 49 diputados, 25 senadores, además del ministro y los ex gobernadores que citó Veja.

De acuerdo con Costa, los políticos recibían el tres por ciento de comisión sobre el valor de cada contrato firmado durante su gestión frente del departamento de Abastecimiento y Refinería de la estatal, asegurando que las empresas contratistas formaron un cártel que actuaba en casi todos los departamentos de la empresa.

Los fraudes ocurrieron entre los años 2004 y 2012, periodo que coincide con los años en que la actual presidenta, Dilma Rousseff, dirigió el Consejo de Administración de Petrobras, entre 2003 y 2011.

 En tanto, Aécio Neves, candidato opositor y miembro del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien fue relegado hasta un lejano tercer lugar en las encuestas tras la llegada de Silva al escenario electoral, exigió una rápida respuesta por lo que consideró “las más graves denuncias de corrupción” de la historia reciente de Brasil.

Acusó, además, al PT de “atracar” a las empresas públicas para garantizar “el mantenimiento de su proyecto de poder” y responsabilizó indirectamente a Rousseff porque “controló con mano de hierro” Petrobras en los últimos 12 años, primero como ministra y luego como jefa de Estado.

Por su parte, Rousseff prometió que tomará “las medidas oportunas” sobre el caso de corrupción cuando disponga de informaciones oficiales y consideró que hasta ahora, las denuncias no pasan de “especulaciones”, puesto que el interrogatorio a Costa se realizó en secreto.

Las últimas encuestas mostraron que Rousseff estrechó la diferencia en intención de voto en el empate técnico que mantiene con la líder ambientalista en una primera ronda.

Sin embargo, Silva todavía se mantiene adelante en una eventual segunda vuelta. La empresa Ibope reveló el miércoles que Silva tiene 46% de las preferencias en segunda ronda, y Rousseff tiene 39%.