Equipo de ONU que controla desarme químico volverá a Siria

Los expertos regresarán en septiembre para monitorear la promesa del régimen de Asad de entregar su arsenal químico, mientras el número de muertos por bombardeos en Damasco subió a 75.
Uno de los contenedores con armas químicas, en el momento de ser transportado el pasado junio al buque estadunidense Cape Ray
Uno de los contenedores con armas químicas es transportado al buque estadunidense Cape Ray (AFP)

Nueva York

Un equipo de expertos en armas químicas viajará a Siria el mes próximo para monitorear la promesa de Damasco de entregar su arsenal químico, dijo hoy el embajador británico ante la ONU. Una misión conjunta de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW por su sigla en inglés) y de las Naciones Unidas está supervisando la destrucción de las reservas de agentes químicos, pero aún se mantienen dudas acerca de si el régimen no está ocultando otras.

El responsable de la misión, Sigrid Kaag, dijo en el Consejo de Seguridad que se desplazará a Damasco en setiembre para hacer el seguimiento, explicó el embajador británico Mark Lyall Grant a la prensa. Durante la sesión del Consejo también se discutieron las denuncias del uso de bombas con cloro en Siria en semanas recientes.

La OPCW informó que en Siria se abordarán algunos errores u omisiones en la lista de armas e instalaciones químicas entregada por el gobierno sirio con vistas a su destrucción. "Hay numerosas cuestiones a tener en cuenta en esa lista", destacó Lyall Grant, quien preside el Consejo en agosto.

Según el embajador británico, Kaag precisó que la destrucción de doce antiguas usinas de producción de armas químicas en Siria llevaría unos seis meses. Washington, por su parte, indicó que había tratado en su nave-usina "Cap Ray" alrededor del 60% de los productos tóxicos que había tomado a su cargo. Los desechos resultantes de ese tratamiento serán luego destruidos en Alemania y Finlandia.

Gran Bretaña concluirá "durante esta semana" la destrucción de los agentes químicos que había asumido. Las últimas armas químicas que Damasco decía tener en su poder fueron sacadas del país a fines de junio, es decir con muchos meses de retraso respecto del programa avalado por la ONU.

De otra parte, la cantidad de muertos por los recientes ataques aéreos en la capital de Siria, Damasco, aumentó a 75 tras las estimaciones dadas hoy por un grupo de derechos humanos sobre el número de personas muertas en la zona de Ghuta, en el este, en manos de los rebeldes.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, dijo que los ataques del domingo mataron a 38 personas en Kafr Batna y a 26 en el bastión rebelde de Duma. Once de los muertos eran niños, de acuerdo con el grupo.

Otros once civiles murieron cuando los rebeldes atacaron el suburbio de Duweilaa, en manos del gobierno, dijeron residentes locales a dpa. El área alberga a miles de civiles que huyeron de los distritos devastados en manos de los rebeldes.