Entrevista: "Han robado la revolución libia, la estamos recuperando"

Omar al Hasi, jefe de gobierno libio autoproclamado, pide nuevas elecciones para acabar con la anarquía reinante en el país norteafricano desde la caída en 2011 de Gadafi.
Omar al Hasi, jefe del autoproclamado gobierno de Libia, durante la entrevista con AFP en Trípoli
Omar al Hasi, jefe del autoproclamado gobierno de Libia, durante la entrevista con AFP en Trípoli (AFP)

Trípoli

El jefe del gobierno autoproclamado de Libia, Omar al Hasi, afirma en una entrevista con la AFP que será necesario organizar unas nuevas elecciones legislativas para atajar la anarquía reinante desde la caída en 2011 del régimen de Muamar Gadafi.

Actualmente, Libia tiene un gobierno y un parlamento reconocidos por la comunidad internacional, surgidos de las legislativas del 25 de junio y refugiados en el este del país.

En Trípoli, Al Hasi dirige un gobierno paralelo, no reconocido en el extranjero, y que ha sido propiciado por la coalición de milicias Fajr Libia, que a fines de agosto tomó el control de la capital después de semanas de combate contra las fuerzas progubernamentales. Al Hasi, un profesor de universidad de 55 años, afirma que gracias a esa coalición de milicias (Amanecer de Libia en árabe) reina ahora el orden en la capital.

Según Al Hasi, el parlamento reconocido internacionalmente, refugiado en Tobruk (este), "ya no tiene aceptación en Libia. Ha perdido su legitimidad". Por eso, según él, "necesitamos unas nuevas elecciones". Al Hasi afirma que el conflicto opone a "los enemigos de la revolución" con los "revolucionarios" que tumbaron el régimen de Muamar Gadafi en 2011.

"Han robado la revolución, y nosotros la estamos recuperando", aseveró. Sus rivales afirman no obstante que el conflicto es puramente político, y que la operación de Fajr Libya fue orquestada por los islamistas y las milicias de la ciudad de Misrata, descontentos con el nuevo Parlamento, dominado por fuerzas políticas hostiles a ellos.

"Guerra por procuración"

Prueba de estas divisiones son los combates en Bengasi entre las milicias islamistas, que desde julio controlan la gran ciudad del oriente libio, y las fuerzas leales al general Jalifa Haftar, apoyadas por el gobierno de Abdalá al Theni, reconocido en el extranjero.

Al Hasi acusa al parlamento y al gobierno de Al Theni de estar apoyando "el golpe de Estado" del general Haftar en Bengasi. También los acusa de atacar la soberanía nacional, "autorizando que aviones de otros países bombardeen" a las fuerzas de Fajr Libia, en una alusión a Egipto y Emiratos Árabes Unidos. Estados Unidos también ha acusado a esos dos países de bombardear objetivos islamistas en Libia.

"Yo no sé si los Emiratos y Egipto han convencido a la comunidad internacional, o al revés, para combatir a los grupos religiosos en Libia. En cualquier caso, estos dos países están llevando a cabo una guerra por procuración en nuestro país", aseveró el jefe del gobierno autoproclamado. Al Hasi asevera que su gobierno puede restablecer el orden y la estabilidad en todo el país.

"Lo hemos logrado en Trípoli. Desde que Fajr Libia tomó el mando, hemos terminado con los cortes de electricidad y la penuria de carburante, y hemos detenido a decenas de criminales", explica. "Lo que hemos logrado en una ciudad de más de dos millones de habitantes podemos hacerlo en todo el país".

Pero para eso, "pedimos el apoyo de la comunidad internacional". "Estamos intentando establecer contacto con varios países", añade. El dirigente invitó a las empresas extranjeras a regresar al país, así como a los diplomáticos evacuados el pasado verano ante la violencia desatada en Trípoli.

"Los occidentales están esperando a ver quién gana en el terreno, aunque sea despreciando las decisiones democráticas", estima Al Hasi. En ese sentido, hace un paralelismo con "lo ocurrido en Egipto", donde el general Abdel Fatah al Sisi derrocó en julio de 2013 al presidente islamista Mohamed Mursi, electo en las urnas un año antes.