Entrevista: "Los políticos deberían valorar más la comunicación"

José Antonio Llorente, presidente de la empresa Llorente & Cuenca, reconoce que los políticos deberían valorar más la comunicación, porque a pesar de dedicarle tiempo, tienen "inercias" de ...
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, saluda a simpatizantes del Partido Popular al llegar a un mitin en la plaza de toros de Valencia
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, saluda a simpatizantes del Partido Popular al llegar a un mitin en la plaza de toros de Valencia (AFP)

Madrid

José Antonio Llorente, presidente de la empresa Llorente & Cuenca, reconoce que los políticos deberían valorar más la comunicación, porque a pesar de dedicarle tiempo, tienen "inercias" de hace años, algo que, en su opinión, "no funciona en la sociedad de hoy".

Con más de 30 años dedicados al mundo de la comunicación, Llorente asegura en una entrevista con Efe que en España "se comunica bien, pero se podría hacer mejor". Acaba de publicar su primer libro, "El octavo sentido", en el que analiza la importancia de las habilidades comunicativas en la sociedad actual.

PREGUNTA: ¿Qué le llevó a escribir este libro?

RESPUESTA: Llevo más de 30 años dedicados al mundo de la comunicación, tiempo suficiente para hacer una reflexión sobre lo que ha pasado y lo que tenemos por delante. Recurrí al "octavo sentido" porque es difícil referirnos hoy a todo lo que representa la actividad de comunicación.

El término se nos ha quedado corto. Antes comunicar era sinónimo de informar y ahora implica escuchar y entender el entorno. Hoy en día no es eficiente en una sociedad que es muy plural y tiene acceso a variadas fuentes de información.

P: ¿Cree que en España se comunica bien?

R: En España se comunica bien, pero se podría comunicar mejor. La sociedad va por delante de las instituciones en cuanto a facilidad y capacidad de comunicación. Es fácil de entender, porque la tecnología está poniendo en manos de la gente una capacidad enorme de comunicar.

Las instituciones son estructuras que les cuesta un poco más moverse, pero estamos caminando en la dirección correcta y, sin duda, están haciendo un esfuerzo grande para ponerse al día.

P: ¿Considera que los responsables políticos españoles deberían valorar más la comunicación?

R: Sí, yo creo que sí. El mundo político está muy pendiente de aquella visión de la comunicación que era informar. Veo con frecuencia que los políticos tratan de resolver los problemas de comunicación poniéndose delante de una cámara y diciendo algo pensando que es lo que va a resolver el problema. Creo que hace falta escuchar y entender lo que la gente quiere.

P: ¿Es posible comunicar siendo político desde la verdad sin recurrir a la demagogia?

R: Es imprescindible. Lo que pasa es que hoy los mecanismos de formación de la opinión pública son más complejos y los ciudadanos tienen un peso muy relevante. Entonces, la acción política tiene que conectar con la ciudadanía. Pero esa confianza hay quien la intenta conseguir a base de demagogia: el voy a decir algo estupendo, la gente me vota y luego ya veremos lo que hacemos. Es un riesgo de nuestro sistema.


P: ¿Qué diferencias de comunicación encuentra entre las campañas de los diferentes partidos?

R: Hay diferencias, pero no son relevantes respecto de la audiencia en general. Todos enfocan su campaña en la figura de los líderes y hacen proclamas sobre lo que van a hacer. Vivimos una tendencia en la que los políticos tienden a no decir con concreción lo que van a hacer porque puede representar un problema. En general, están demasiado pendientes de qué tengo que hacer para que me voten y menos de lo que hay que hacer. Es un fallo, porque hoy en día la comunicación requiere consistencia.

P: ¿Qué aciertos tienen los políticos?

R: Los políticos en general son gente muy entregada a la función de comunicación, dedican mucho tiempo y están muy por la labor. Pero venimos con unas inercias de hace tiempo y las cosas están cambiando muy rápido. Los políticos tienen buenas intenciones, pero tienen tics de hace cinco o diez años y eso no funciona en la sociedad de hoy.

P: ¿Cree que la crisis del periodismo ha afectado a la calidad informativa?

R: Es una historia que se retroalimenta. El periodismo y los contenidos de calidad tienen un gran futuro, la gente necesita información de calidad y contrastada. La crisis ha hecho mella en ese modelo como en otros y ha puesto demasiada presión sobre los costes, ha eliminado algunas vías de financiación de los medios y ha puesto en peligro el eje fundamental del producto: la información de calidad.

P: ¿Los medios han sabido adaptarse a las nuevas tecnologías?

R: No, es una asignatura pendiente. No es un defecto de los medios, es que los avances que se están produciendo no dan para que una estructura bien definida y establecida se modifique sustancialmente en muy poco tiempo. Queda mucho por hacer.