Entrevista: "EU empezó la guerra contra las drogas y ahora la está terminando"

César Gaviria, ex presidente de Colombia, cree que la legalización de la mariguana en varios estados de EU es el inicio del fin de la actual política represiva antidrogas, que ve "fallida".
El ex presidente de Colombia, César Gaviria, defiende una política distinta ante las drogas
El ex presidente de Colombia, César Gaviria, defiende una política distinta ante las drogas (EFE)

Viena

El ex presidente de Colombia César Gaviria considera que el cambio en las políticas sobre drogas en Estados Unidos, simbolizado por la legalización de la mariguana en varios Estados, es el principio del fin de la denominada "guerra contra las drogas".

"Estados Unidos empezó la guerra contra las drogas y ahora la está terminando", explica el ex mandatario en una entrevista concedida a Efe en Viena, al margen de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, que debatió esta semana sobre el rumbo de la política mundial sobre narcóticos.

Gaviria (Pereira 1947) acudió a la capital austríaca como miembro de la llamada "Comisión Global de Políticas sobre Drogas", una iniciativa compuesta por numerosas personalidades del mundo de la política, los negocios y la cultura.

Forman parte el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, los ex presidentes de varios países latinoamericanos, como el chileno Ricardo Lagos, el mexicano Ernesto Zedillo o el brasileño Henrique Cardoso, pero también el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, y el empresario británico Richard Branson.

La iniciativa aboga por afrontar el problema de las drogas como un asunto de salud pública y en respeto con los derechos humanos, se muestra a favor de despenalizar el consumo y alienta a experimentar con la regulación del cannabis, en respuesta al "fracaso" de las medidas exclusivamente punitivas.

"Estados Unidos la está terminando (esa guerra), por lo menos en la mariguana, no sabemos qué sigue después. Pero lo que pase con la mariguana va a definir mucho las políticas antidrogas de EU en el futuro", afirma Gaviria, presidente de Colombia entre 1990 y 1994.

Destaca asimismo que esa "guerra", declarada en 1971 por el entonces presidente estadunidense Richard Nixon, ha tenido resultados trágicos, sobre todo para América Latina. "¿Cuál es el resultado de que hayan muerto 250 mil ó 300 mil personas entre la zona andina, Centroamérica y México por esta guerra contra las drogas?", se pregunta Gaviria.

"Estamos empezando a estar muy frustrados de que ese sacrificio tan enorme de vidas humanas y de violencia, corrupción y de violaciones de los derechos humanos genere tan pocos resultados", agrega.

"Cuando uno mira el esfuerzo que ha hecho México en los últimos siete u ocho años, cuando uno mira que ha habido 80 mil muertos y eso no haya afectado suficientemente el flujo de drogas, pues uno se tiene que preguntar si es posible por ese medio. Realmente parece haber suficiente evidencia de que eso no es así", indica Gaviria.

Tampoco en Estados Unidos ha dado resultados, recuerda, ya que pese a aplicar "medidas extremas" que han llenado las cárceles con condenados por delitos relacionados con los narcóticos, ese país tiene "los más altos índices de consumo de drogas en el mundo".

Por ello, el "agotamiento" de esa "política fallida" basada en la "represión", que no ha reducido ni el consumo ni el narcotráfico ni la violencia, es lo que está llevando a nuevas estrategia.

"Los americanos reconocen hoy que definitivamente no hay como resolverlo así, después de tantos años de esfuerzos, mientras que el flujo de drogas no ha parado o disminuido. Es la mejor demostración de que esto no funciona", observa el ex presidente colombiano.

En cuanto la importante sesión especial que la Asamblea General de la ONU celebrará sobre políticas de drogas en abril de 2016 -la primera desde 1998-, Gaviria espera que ese foro abra espacio "a nuevos enfoques y nuevas experiencias".

Entre esas experiencias novedosas cita la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal en Portugal o la regulación del mercado de la mariguana en Uruguay. El ex presidente considera que para lograr ese espacio no es necesario modificar las actuales convenciones internacionales sobre drogas, un proceso que sería, además, muy largo.

"Lo que hay que asegurarse es que en un pronunciamiento colectivo se les den espacio (a esas experiencias)", indica Gaviria. "Lo que es importante es no pretender que las convenciones implican una política única, representan unas guías y unos principios: que las drogas son malas y que hay que buscar mecanismos para hacerles frente", destacó.

"Pero esos mecanismos tiene que ser eficaces y generar el menor daño posible. No se pueden aplicar unas políticas de manera que generen más violencia o que generen más corrupción. Eso es contraproducente", defiende.

Gaviria no cree en una "política única" frente las drogas, dadas las grandes diferencias en las realidades de los países y destaca que en "Europa están experimentando y aplicando políticas diferentes en relación con el consumo desde hace más de dos décadas".

"Yo creo que es un error buscar una política única. Pretender que haya una política única para circunstancias tan distintas es equivocado", concluye.