Entra en vigor Protocolo de Nagoya sobre beneficios de biodiversidad

El anuncio de la entrada en vigencia coincide con el desarrollo de la décimo segunda Conferencia de la Convención, que se realiza del 6 al 17 de octubre en esta ciudad del este de Corea del Sur, ...

Pyeongchang

El Protocolo de Nagoya sobre uso de los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios derivados de su utilización entró hoy en vigor, informó aquí la Convención de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica.

El anuncio de la entrada en vigencia coincide con el desarrollo de la décimo segunda Conferencia de la Convención, que se realiza del 6 al 17 de octubre en esta ciudad del este de Corea del Sur, y que reúne a unas 20 mil personas de 194 países.

El Protocolo de Nagoya, aprobado en la COP 10 de la convención en 2010 en Nagoya, Japón, es un acuerdo internacional cuyo objetivo es compartir los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos en forma justa y equitativa.

El proyecto comprende usar adecuadamente esos recursos y una transferencia apropiada de las tecnologías pertinentes, teniendo en cuenta todos los derechos sobre dichos recursos y tecnologías y, mediante un financiamiento apropiado, contribuyendo así a la conservación de la diversidad biológica y a la utilización sostenible de sus componentes.

La distribución justa y equitativa de los beneficios de los recursos genéticos, es uno de los tres objetivos principales de la Convención, junto con las otras dos que son la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de sus componentes.

El Protocolo proporciona un marco legal para garantizar el uso y la utilización de los recursos genéticos procedentes de plantas, animales, bacterias u otros organismos para comercio, investigación y otros fines.

Los beneficios recibidos a cambio de los recursos genéticos pueden ser monetarios o no monetarios, como por ejemplo, la transferencia de tecnología, las actividades de investigación o de creación de capacidades conjuntas.

Además, incluye cuestiones relacionadas con la participación en los beneficios de la utilización de conocimientos tradicionales asociados a los recursos genéticos que poseen las comunidades indígenas y locales.

Para ello, los países deben adoptar medidas para garantizar el consentimiento previo y la distribución justa y equitativa de beneficios con estas comunidades, en consideración a sus usos y costumbres.

Sobre la entrada en vigor el Protocolo, el secretario general de la Convención de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, Braulio Ferreira de Souza Dias, comentó que permitirá crear incentivos para la conservación, asociado al conocimiento tradicional.

“Pero lo más importante, el protocolo nos dará la oportunidad de desarrollar una economía que es más sostenible y en la que se reconoce verdaderamente el valor de los recursos naturales”, aseveró.

El director ejecutivo de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Achim Steiner, explicó que el tratado que ya suma 54 ratificaciones crea “una mayor equidad y transparencia” en esta materia, con lo que se contribuye “al desarrollo, a la erradicación de la pobreza y el bienestar humano”.

“Nos corresponde a nosotros, aquí y ahora, crear un impulso para fomentar nuevas ratificaciones, fortalecer voluntad política y tomar medidas decisivas para mantener los objetivos de Aichi” en los que se contiene la Estrategia 2020 de esta convención, recalcó.