Enfoque: El cuchillo se perfila como el símbolo de una tercera Intifada

Un cuchillo sacado del bolso o de una camisa, un objeto al alcance de cualquiera, es la herramienta símbolo de la actual ola de violencia de los palestinos contra los israelíes, con un enorme ...
Un policía israelí lleva arrestado a un manifestante palestino durante los choques en la villa de Beit Omar, cerca de Hebrón
Un policía israelí lleva arrestado a un manifestante palestino durante los choques en la villa de Beit Omar, cerca de Hebrón (EFE)

Jerusalén

Un cuchillo sacado del bolso o de una camisa se ha convertido en la herramienta símbolo de la reciente ola de violencia de los palestinos contra los israelíes, un método arcaico pero que tiene impacto psicológico fuerte.

"El terrorismo con cuchillo no vencerá", afirmó el primer ministro Benjamin Netanyahu en la apertura de una sesión parlamentaria marcada por violencia registrada en los últimos días en Israel y los territorios palestinos.

Se trata de un objeto cotidiano que todo el mundo tiene en su casa o que está al alcance de cualquiera, que no requiere de ningún entrenamiento y que es fácilmente disimulable", explica psicólogo Shaul Kimhi, especialista en resiliencia en contextos de violencia política.

"Un ataque con cuchillo no tiene como función primordial matar sino más bien asustar y esto funciona ya que los israelíes se sienten amenazados, de una forma que no es proporcional a la amenaza", agregó.

Desde el 3 de octubre, se han registrado 19 ataques o intentos de agresiones con arma blanca cometidos casi en su totalidad por palestinos. Lejos de los baños de sangre que provocaban los atentados con explosivos en la segunda Intifada, dos israelíes murieron por las heridas y diez agresores fueron abatidos. Uno de ellos, un niño de trece años en Jerusalén este.

"Una llave de brazo"

Los israelíes, que están acostumbrados a desarrollar soluciones técnicas para enfrentar amenazas, como el escudo antimisiles Domo de Hierro contra los cohetes, se han quedado cortos por este método, que aunque no es nuevo, se está desarrollando a un ritmo inédito.

"Nos enfrentamos a individuos que utilizan el arma más básica posible para el terrorismo. Entonces no hay ninguna respuesta de seguridad posible para esta crisis", explicó Miri Eisin, excoronel del ejército interrogado por la AFP. En la televisión israelí, expertos en autodefensa desfilan mostrando técnicas para repeler los ataques.

"Lo más importante, es crear una 'zona estéril', alejar el cuchillo lo más lejos posible del cuerpo, por ejemplo con una llave de brazo", explicó un experto mientras simuló la maniobra. Los servicios de socorro difundieron técnicas que pueden salvar a las víctimas, como evitar tocar el arma para no agravar la hemorragia.

En las redes sociales, algunos palestinos hablan de la "Intifada de los Cuchillos" y el líder de Hamas en Gaza, Ismaíl Haniyeh, recordó a "los héroes del cuchillo" en una plegaria.

Humor negro

El uso del cuchillo parece ser parte de un movimiento espontáneo de jóvenes, repudiado por muchos dirigentes palestinos. Mohamad Halabi, de 19 años, decía en su página de Facebook que estaba listo para morir en la "tercera intifada". La semana pasada fue abatido tras acuchillar a dos judíos en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

En respuesta, los israelíes exorcizan el miedo con humor negro, con fotografías y bromas en las redes sociales. En cambio, la instalación de un cuchillo de tres metros de largo, insertado en la réplica de un tomate gigante, no causó ninguna gracia.

La instalación formaba parte de una campaña publicitaria de la marca de cuchillos Arcos, que de todas formas tuvo que disculparse y dijo que se trataba de un malentendido y en ningún caso se trataba de "explotar de forma cínica una situación así de triste".