Enfoque: Cambio político cuestiona grandes proyectos en Madrid y Barcelona

La presencia de la izquierda en las dos grandes ciudades españolas tras la constitución de los ayuntamientos este sábado, puede afectar a grandes planes inmobiliarios y al sector de la construcción.
Terrenos en torno a la estación de Chamartín, en Madrid, donde se espera desarrollar una de las mayores operaciones inmobiliarias de Europa
Terrenos en torno a la estación de Chamartín, en Madrid, donde se espera desarrollar una de las mayores operaciones inmobiliarias de Europa (EFE)

Madrid

El sector de la construcción español se mantiene a la expectativa en Madrid y Barcelona, donde la probable constitución de ayuntamientos con presencia de la izquierda podría poner en cuestión grandes planes inmobiliarios.

En Barcelona, una militante anti-desahucios, Ada Colau, será investida alcalde el sábado y en Madrid, la ex jueza de izquierda, Manuela Carmena, tiene muchas posibilidades de hacerse con el bastón de mando en la capital española. Su punto en común: un deseo de revisar costosos proyectos urbanos, cuando todavía hay mucha gente que sigue sufriendo los efectos de la crisis económica.

Algunos empresarios e inversores están preocupados, como muestra la reacción en la bolsa. Las acciones del grupo de construcción y servicios ACS han perdido cerca de un 5.3% entre el 25 de mayo, día siguiente de las elecciones, y el 10 de junio. FCC ha cedido un 8.4% y OHL un 16.5%, este último, arrastrado sobre todo por el escándalo en el que se ha visto envuelto en México.

Madrid cuenta con el mayor número de operaciones inmobiliarias que se han quedado en el cajón, al no poder ser aprobadas antes de las elecciones municipales del 24 de mayo por el equipo saliente del Partido Popular (PP, derecha). Una de las más importantes, la operación "Chamartín", una asociación público-privada, promete dotar a Madrid y a sus tres millones de habitantes con un nuevo barrio financiero.

Este proyecto prevé la construcción de un rascacielos, oficinas, cerca de 17 mil viviendas de las que una décima parte serían de protección oficial, y tres estaciones de metro. Unas obras que permitirían crear 121 mil empleos con una inversión de seis mil millones de euros, aseguran sus promotores.

Pero Manuela Carmena, candidata apoyada por el partido de izquierda Podemos, ya ha dejado claro que se opondría al proyecto tal y como está diseñado ahora. "El norte de la ciudad no necesita 17 mil nuevas viviendas", explicó a El País.

Quiere "frenar los procesos especulativos y los pelotazos urbanísticos que están en marcha", tras años de construcción a todo trapo animada por la corrupción, que desembocó en 2008 en el estallido de la burbuja inmobiliaria y seis años de crisis.

Anular los proyectos ya validados parece poco realista, considera, no obstante, el consultor inmobiliario José Luis Bartolomé. "Creo que saldrán adelante, pero saldrán con retraso y modificaciones". "En Madrid hace falta más viviendas", asegura, antes de añadir que "hay que regenerar estos terrenos urbanos obsoletos".

A la espera de saber más, el banco BBVA, una de las financiadoras del proyecto, explica que trabajará con las "administraciones públicas para satisfacer las necesidades de los vecinos". Misma prudencia mantiene la constructora Acciona, que compite por otro megaproyecto de 1,200 millones de euros, la Ciudad de la Justicia. "Tenemos que esperar a lo que digan (los políticos)", explicó una portavoz.

Caída en Bolsa

Pero, la preocupación sigue ahí y de ello testimonia un arquitecto madrileño bajo cubierto de anonimato. Su pequeño estudio había apostado por "un anteproyecto de construcción de 40 viviendas en un solar. El viernes (antes de las municipales) casi lo habían comprado. El lunes (tras las elecciones), los inversores franceses dieron marcha atrás", dice precisando que hay una "incertidumbre" sobre la manera en que el ayuntamiento va a gestionar las licencias de urbanismo.

"Si se pusieran de moda las tesis que he oído a los representantes de Podemos, claro que ponen en peligro la recuperación económica", afirmó el presidente del grupo constructor OHL, Juan Miguel Villar Mir.

El magnate chino Wang Jianlin, accionista del Atlético de Madrid, y nuevo propietario del emblemático rascacielos España, también preocupado, habría pedido una audiencia al rey Felipe VI, según el diario en línea El Confidencial, lo que la Casa Real no ha confirmado.

Quiere comprar más de dos millones de m2 para construir once mil viviendas, comercios y un parque de atracciones, pero ese terreno también lo reclaman los vecinos del lugar para hacer un hospital.

Barcelona no tiene mega-proyectos de ese tipo. Pero, Ada Colau, famosa por su lucha contra los desahucios, está dispuesta a cuestionar la construcción de varios hoteles de lujo en el centro de la ciudad en zonas ya saturadas por el turismo. Quiere también parar la construcción de un supermercado y la ampliación de otros dos para preservar el pequeño comercio.