Frío encuentro entre Felipe VI y el ejecutivo de Cataluña

Antes de la reunión, en plena efervescencia independentista de la zona, Artur Más declara que acudía ante el rey en “son de paz”.
El monarca y el titular de la Generalitat en el Palacio de la Zarzuela.
El monarca y el titular de la Generalitat en el Palacio de la Zarzuela. (Andrea Comas/Reuters)

Madrid

Bastaba ver la cara del rey de España, Felipe VI, para darse cuenta del ambiente en el que se dio ayer la reunión entre el monarca y el presidente de Cataluña, Artur Mas.

Un encuentro en pleno proceso independentista de esta región que busca separarse de territorio español.

Cuando Mas aún esperaba a Felipe en el vestíbulo del Palacio de la Zarzuela, un reportero le preguntó si se veía de visita oficial como Jefe de Estado y hábil y entre risas el líder catalán respondió con un "no comment, vengo en son de paz".

Minutos después, Felipe VI salió de su despacho y estaba más serio que de costumbre. Enseguida se dirigieron a la oficina del rey a la que Mas entró primero.

A su salida, el líder catalán no hizo declaraciones como sí hicieron otros presidentes autonómicos que esta semana se entrevistaron con el monarca.

El encuentro se dio tres días después de que el mandatario catalán pactara una lista y un plan soberanista con el líder de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras.

Se trata del primer encuentro oficial que mantienen los dos desde que el rey fue proclamado en junio de 2014, aunque se han visto en varios actos en Cataluña a los que asistió el monarca. Encuentros totalmente fríos.

El presidente de la Generalitat de Cataluña llegó a Madrid a poco más de dos meses para las elecciones autonómicas de la región y tras pactar una lista de unidad con ERC, Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y las entidades soberanistas, con el objetivo de obtener un mandato claro a favor de la independencia de Cataluña, con un plazo de seis a ocho meses a partir del próximo 27 de septiembre.

"Por primera vez se recoge todo el camino jurídico hacia la independencia", explicaron los negociadores del pacto, que incluye una ley de transitoriedad jurídica que supliría el marco legal español a medida que se avanza hacia la independencia.

Desde Bilbao (País Vasco), el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, dijo que "bajo ningún concepto", aceptará la independencia de Cataluña y consideró que es el momento de "tender puentes y no cerrarlos", pese a que "con los que decidieron romper lazos con España no podremos entendernos".

El principal líder de la oposición española fustigó además que "frente al soberanismo independentista catalán" hemos tenido un presidente (Mariano Rajoy) del gobierno "inmóvil que ha estancado la situación".