Empresario pasa la noche colgado de cúpula vaticana por protesta

La mañana de este domingo el quejoso permanecía amarrado de una cuerda sobre uno de los laterales de la cúpula con una bandera que llevaba la inscripción: “Papa Francisco, ayúdanos tú, contra la ...

Ciudad del Vaticano

El empresario italiano Marcello Di Finizio pasó toda la noche colgado de la cúpula de la Basílica de San Pedro en una protesta contra la “carnicería social” provocada por la crisis económica.

La mañana de este domingo el quejoso permanecía amarrado de una cuerda sobre uno de los laterales de la cúpula con una bandera que llevaba la inscripción: “Papa Francisco, ayúdanos tú, contra la carnicería social. Por amor de Dios, detenganlos, nos están matando a todos”.

No es la primera vez que Di Finizio, originario de la norteña localidad italiana de Trieste, realiza esta particular protesta. Ya se había colgado el 30 de julio y el 3 de octubre de 2012, además del 20 de mayo de 2013.

Con la experiencia el empresario se ha asegurado de llevarse hasta la cúpula equipos que le sirvan como un teléfono celular desde donde se comunica con el exterior a través de la red social Facebook.

“Hace un frío terrible y estoy muerto de cansancio, manden toda la energía positiva que puedan. No pueden ganar siempre los malos en este país”, escribió en la red social.

Al parecer se habría herido en una pierna. “No se siente bien, pero no abandona”, explicaron desde la asociación balnearia “Donnedamare” que lo apoya. De hecho fue él mismo quien, también en Facebook, pidió ayuda.

“Por favor pueden llamar a la secretaría del Vaticano y decirles si, muy cristianamente, podrían darme solamente un poco de agua, gasas y desinfectante. Creo que el agua no se pueda negar ni siquiera a un criminal condenado a muerte”, clamó.

“Si no tienen agua, está bien una esponja de vinagre”, agregó sarcásticamente recordando la crucifixión de Cristo quien al pedir agua un soldado romano le acercó una esponja embebida.

En particular Di Finizio protesta contra una directiva de la Unión Europea que obliga a subastar las concesiones de restaurantes balnearios ubicados a la orilla del mar a partir de 2015, una norma que le afecta.