"Emboscada" de FARC, "crimen de guerra": Fiscalía

El reciente ataque de la guerrilla colombiana, que dejó once militares muertos, viola el Derecho Internacional Humanitario según la Fiscalía, mientras el grupo insurgente negó haber violado su ...
Una mujer llora ante un altar improvisado hoy, en memoria a los once soldados muertos en el ataque de las FARC, en un cantón militar de Cali
Una mujer llora ante un altar improvisado hoy, en memoria a los once soldados muertos en el ataque de las FARC, en un cantón militar de Cali (EFE)

Bogotá, La Habana

El ataque de las FARC a militares en Colombia, que dejó once muertos, fue una "emboscada" violatoria del Derecho Internacional Humanitario y constituye "un crimen de guerra", dijo hoy la Fiscalía, aunque llamó a "persistir en los esfuerzos de paz" con esa guerrilla. Mientras, el grupo insurgente negó haber violado su tregua unilateral y criticó que el presidente Santos ordenara reanudar los bombardeos.

El fiscal general Eduardo Montealegre condenó en una declaración pública el ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) contra una brigada móvil de control territorial la medianoche del martes en La Esperanza, departamento del Cauca (oeste), con fuerte presencia de ese grupo insurgente.

"Se trató de una emboscada a altas horas de la noche cuando los miembros del Ejército Nacional se encontraban descansando", dijo Montealegre, tras puntualizar que, fuera de combate, los militares gozan del estatus de persona protegida y "cualquier atentado contra su integridad se considera una infracción al Derecho Internacional Humanitario".

Además, el fiscal señaló que los guerrilleros usaron artefactos explosivos no convencionales, lo cual "constituye un crimen de guerra". "Un ataque donde se causan daños y sufrimientos innecesarios está prohibido por el Derecho Internacional Humanitario, por lo que las FARC también deberán responder por la forma en la que realizaron esta emboscada contra la fuerza pública", apuntó.

El Instituto de Medicina Legal, que ya entregó los cuerpos a los familiares, confirmó hoy que el ataque se produjo con artefactos explosivos, combinados con armas de alta velocidad desde diferentes ángulos y en un caso con arma corta, "características que pueden corresponder a la situación de emboscada".

"En ninguno de los casos hemos hallado elementos de prueba que nos indiquen que pudieron responder al ataque", dijo a periodistas Carlos Valdés, director del organismo. A pesar de la "gravedad" de lo sucedido, la Fiscalía llamó a continuar los diálogos de paz entre las FARC y el gobierno, realizados desde noviembre de 2012 para poner fin a más de cinco décadas de conflicto armado.

"La guerrilla de las FARC y el gobierno nacional deben persistir en sus esfuerzos por alcanzar la paz y como tal deben mantener las negociaciones", dijo Montealegre.

El ataque, que provocó el miércoles la reanudación de los bombardeos contra las FARC, suspendidos hacía poco más de un mes por el presidente Juan Manuel Santos para acelerar el proceso de paz, fue el más mortífero desde que se iniciaron las negociaciones.

FARC niega violación de tregua

Por su parte, las FARC criticaron hoy que el presidente Santos ordenara reanudar los bombardeos contra campamentos rebeldes y negó haber violado su tregua unilateral en el ataque de La Esperanza.

"La solución no es reanudar los bombardeos. Por favor, en Colombia desde que comenzó la guerra (interna hace medio siglo) están bombardeando y acaso eso ha servido para algo. Eso ha servido para aumentar los muertos", dijo a la prensa el comandante Pablo Catatumbo, un delegado de las FARC en las negociaciones de paz con el gobierno colombiano en La Habana.

Santos ordenó el miércoles reanudar los bombardeos aéreos contra las posiciones de las FARC, horas después de un enfrentamiento en una zona remota del Cauca (oeste) que dejó 11 militares muertos y una veintena de soldados heridos, además de dos guerrilleros muertos.

Las FARC han lamentado las muertes de los soldados, pero sostienen que no se trató de una acción ofensiva, sino defensiva, que no implica una violación de la tregua unilateral por tiempo indefinido decretada por la guerrilla el 20 de diciembre.

"Hubo un enfrentamiento militar producto de un asedio (del Ejército) que no es de ahora. Hace cuatro meses que viene este operativo contra esas unidades" de las FARC, dijo Catatumbo, quien descartó que la guerrilla suspenda su tregua unilateral tras este incidente, uno de los más graves que encara el proceso de paz de La Habana, iniciado en noviembre de 2012.

Santos se ha opuesto a sumar a las fuerzas militares a la tregua de la guerrilla, pero como gesto de paz el 10 de marzo ordenó suspender por un mes los bombardeos contra campamentos de las FARC, medida que prorrogó por otro mes la semana pasada, antes de anularla este miércoles.

"Santos fue azuzado"

"Se ha venido generando una situación muy complicada" en las negociaciones, admitió Catatumbo, quien criticó al presidente Santos, afirmando que éste reaccionó inicialmente con cautela ante la muerte de los militares, pero más tarde ordenó reanudar los bombardeos "azuzado" por funcionarios y legisladores críticos del proceso de paz.

"No entendemos que a las 9 de la mañana el presidente tenga una posición y que a las 3 de la tarde tenga otra después de ser azuzado" por el fiscal general Eduardo Montealegre, expresó Catatumbo, quien dirigía las fuerzas guerrilleras involucradas en este incidente antes de sumarse a las negociaciones de La Habana, en abril de 2013, cinco meses después del inicio.

Catatumbo afirmó que ahora es momento de actuar con la "cabeza fría" y negó las acusaciones de que jefes de las FARC en La Habana dieran la orden de atacar a los militares. "Eso es falso", indicó.

A pesar de la tensión por los hechos del Cauca, ambas delegaciones de paz continuaron trabajando ayer y hoy en La Habana en el plan de desminado, acordado el 7 de marzo. Además, generales y guerrilleros retomarán este viernes las pláticas "técnicas" sobre el desarme.

El jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, tuvo que regresar el miércoles a Colombia para atender una situación familiar (un parto de alto riesgo de su hija), pero volvería a Cuba para participar en el cierre de este ciclo de pláticas, el lunes.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la mayor guerrilla de ese país, y el gobierno han consensuado hasta ahora tres de los seis puntos de la agenda destinada a acabar un conflicto que ha dejado 220 mil muertos y 5.5 millones de desplazados.

Fundadas en 1964 tras una insurrección campesina, las FARC cuentan con unos ocho mil combatientes. El conflicto armado colombiano, en el que además de guerrillas han participado paramilitares y agentes del Estado, ha dejado oficialmente al menos 220 mil muertos y más de cinco millones de desplazados.