Eleva gobernador nigeriano a 100 muertos en ataque a mezquita

El mandatario contradijo así la cifra aportada por la Policía de Kano, que hasta ayer mantenía en 35 los fallecidos tras varias explosiones en la concurrida Mezquita Central de Kano.

Lagos

Unas cien personas murieron y 135 resultaron heridas en el atentado registrado el pasado viernes contra una importante mezquita de la ciudad de Kano, según el gobernador de este Estado septentrional de Nigeria, Rabiu Musa Kwankwaso.

El gobernador contradijo así la cifra aportada por la Policía de Kano, que hasta ayer mantenía en 35 los fallecidos tras varias explosiones en la concurrida Mezquita Central de Kano, situada junto al Palacio del emir de esta ciudad, informaron hoy medios locales.

Las cifras hechas públicas por el gobernador coinciden con las estimaciones ofrecidas en la noche del pasado viernes por los testigos, que hablaron de una masacre con al menos un centenar de muertos.

Kwankwaso exigió al Gobierno federal que "haga la paz con todos los nigerianos" para parar el derramamiento de sangre en el país, en alusión a los ataques del grupo terrorista Boko Haram, que se sospecha está detrás de este atentado aunque todavía no ha reivindicado su autoría, según el rotativo nigeriano "Sun".

No en vano, el emir de Kano, Alhaji Sanusi Lamido Sanusi, una de las personalidades más influyentes de Nigeria, llamó recientemente a sus fieles a defenderse contra los yihadistas de Boko Haram, que han atentado en anteriores ocasiones en la ciudad y mantienen una campaña sangrienta en el norte de Nigeria.

Un superviviente de 75 años, Alhaji Mo-hammed Isa Tiga, declaró al diario nigeriano que los autores del ataque llegaron en un monovolumen de la marca Toyota justo cuando las oraciones del viernes estaban a punto de comenzar.

Isa Tiga recuerda haber visto a tres hombres, dos sentados en la parte trasera del vehículo y uno delante, que se apearon del coche como si fueran fieles corrientes poco antes de que las bombas explotaran.

Entonces comenzaron a actuar: "Mientras la gente intentaba huir, los jóvenes sacaron sus armas y comenzaron a disparar a quienes intentaban escapar del atentado", relató el testigo, que considera "un milagro" haber sobrevivido.

Kano ha sufrido con frecuencia los ataques de Boko Haram, que supuestamente atacó la ciudad por última vez el pasado día 14, cuando un terrorista suicida atentó contra una gasolinera y causó la muerte de seis personas.

El grupo terrorista, que mantiene secuestradas a más de 200 niñas desde el pasado mes de abril, ha asesinado a 12,000 personas en los últimos cinco años, 3,000 de ellas solo en 2014, según las autoridades nigerianas.

El pasado octubre, el Gobierno de Nigeria anunció que había llegado a un acuerdo de paz con Boko Haram, pacto que además incluía la liberación de las menores capturadas.

Pero las acciones violentas, que en periodos como el actual alcanzan una media de una diaria, nunca han cesado, por más que el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan -que ya prepara las elecciones generales del próximo mes de febrero-, siga afirmando que continúa negociando con los terroristas.