La sombra del abstencionismo

Los electores de EU asisten menos a las urnas que los de naciones como Suecia, España o México.
Seguidores de Trump, ayer en Cincinnati, Ohio.
Seguidores de Trump, ayer en Cincinnati, Ohio. (John Michillo)

Washington

Aunque Estados Unidos es considerado la democracia más longeva del mundo, su nivel de abstencionismo en elecciones presidenciales es más alto que en la mayoría del mundo desarrollado, equivalente a casi la mitad de sus ciudadanos con derecho a voto.

Un total de 129.1 millones de estadunidenses votaron en las pasadas elecciones presidenciales de 2012, o 53.6% de la población de los 241 millones de ciudadanos aptos para votar, una proporción menor que la registrada no solo en países ricos sino emergentes.

Por comparación, la asistencia a las urnas fue, en 2014, de 87.2% en Bélgica y 82.6% en Suecia; Dinamarca (80.3) en 2015, Islandia (80) y Noruega (77.9) en 2013, de acuerdo con un recuento del Centro Pew.

Otros países que tuvieron un nivel de participación electoral más alto que EU fueron México con 64.6% en 2012, España (60.9) en 2012 y la República Checa (59.5) en 2013.

EU experimentó un más alto nivel de abstencionismo en 2012 comparado con las elecciones presidenciales de 2008 y 2004, cuando la asistencia a las urnas fue del 62.3% y 60.4% respectivamente.

Para 2016, la presencia de dos candidatos presidenciales con altos niveles de impopularidad, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, pueden tener el efecto de deprimir la asistencia a las urnas, aunque las elecciones primarias mostraron un nivel récord de participación entre votantes republicanos.

Históricamente un alto nivel de participación electoral de votantes latinos, afroamericanos y jóvenes tiende a favorecer a los candidatos presidenciales demócratas, en tanto que altos números de votación de electores blancos no hispanos favorecen a los republicanos.

En 2012, 11.2 millones de latinos votaron en las elecciones, equivalentes al 48% de la población en edad de votar, lo que representó un descenso del 49.9% en relación con los comicios de 2008.

Aunque se espera un récord de más de 13 millones de latinos en las urnas en 2016, su número podría ser proporcionalmente menor que en 2012 o 2008.

Para los comicios del 8 de noviembre, solo 69% de los latinos registrados están “absolutamente seguros” de que van a salir a votar, lo cual es un descenso frente a 77% que dijo lo mismo en 2012, según el Centro Pew.

Aunque expertos coinciden en que un candidato requiere ganar más de 40% del voto latino para ser competitivo en una elección presidencial, el umbral podría desdibujarse si se registra un alto nivel de asistencia de blancos no hispanos que antes no participaban en el proceso electoral. Pero las elecciones en EU muestran un nivel disparejo de participación, no solo entre los distintos grupos raciales y étnicos, sino diferencias generacionales, de género y geográficas.

En 2012, 66.2% de los afroamericanos acudió a las urnas a reelegir a Barack Obama, comparado con 64.1 por ciento de los blancos no hispanos, 48% de los latinos y 47.3% de los asiáticos.

Por género, las mujeres votan en mayores números que los varones desde hace más de un cuarto de siglo. En 2012, casi 8% más de mujeres votaron que los hombres en la elección donde ganó Obama.

Por edades, los jóvenes votan menos que los viejos. Entre 1972 y 2012, los estadunidense de 18 a 29 años votaron en tasas de 15 a 20% menos que aquellos de 30 años o más, según el proyecto FairVote.

Por ingresos, los estadunidenses más ricos votan en mayores números que los más pobres. En 2008, solo votó 41 por ciento de los votantes con ingresos menores a los 15 mil dólares anuales, comparado con 78% de aquellos que ganan 150 mil dólares al año.

Por estados, el medio oeste industrial registra uno de los más altos niveles de participación electoral, mientras que estados sureños, especialmente del suroeste, tienen uno de los niveles de abstencionismo más altos.

Dentro de los propios estados, el nivel de participación es desigual. En algunos condados de California el abstencionismo llega a casi 73%, mientras que en otros es de apenas 35%.