Ejército ucraniano y rebeldes luchan por el aeropuerto de Donetsk

Mientras Ucrania acusa a Moscú de enviar más refuerzos a los separatistas prorrusos, el secretario de Estado de EU John Kerry mostró su inquietud a su par ruso por el aumento de la violencia.
Dos mujeres se abrazan emocionadas al reencontrarse ante un edificio destruido por los combates en Peski, en la periferia de Donetsk
Dos mujeres se abrazan emocionadas al reencontrarse ante un edificio destruido por los combates en Peski, en la periferia de Donetsk (AFP)

Donetsk, Washington

Los combates causaron estragos hoy en la ciudad ucraniana de Donetsk (este), cerca del aeropuerto estratégico que se disputan el ejército ucraniano y los separatistas prorrusos que, según Kiev, han recibido refuerzos procedentes de Rusia.

La intensificación de los combates y bombardeos en zonas pobladas de este bastión prorruso mataron a once personas en dos días, en lo que Naciones Unidas calificó de "peligrosa escalada", un mes después de la frágil tregua firmada entre Kiev y los separatistas, así como por Rusia y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Según Kiev, los rebeldes lanzaron durante la noche un asalto contra una terminal del aeropuerto, que los soldados ucranianos repelieron. Una parte de esta infraestructura aeroportuaria se prendió fuego. En un puesto de control situado a dos kilómetros al este del aeropuerto, un equipo de la AFP escuchó hoy disparos de artillería pesada y de armas automáticas.

"Se producen disparos ininterrumpidamente desde las 07:00 (04:00 hora GMT). Disparamos con cañones autopropulsados y [los ucranianos] responden contra nuestra zona con artillería pesada, pero un poco al azar", afirmó un combatiente prorruso, que pidió el anonimato.

"Controlamos el 95% del aeropuerto", declaró por su parte el líder separatista en Donetsk Alexandre Zajarchenko, a la agencia pública rusa Ria Novosti. "Que quede claro. No somos nosotros quienes atacamos el aeropuerto, son ellos quienes nos intentan expulsar de allí", aseguró.

El portavoz militar ucraniano Andrii Lysenko indicó que Rusia había enviado "carros de combate, armamento pesado y soldados" a los separatistas, así como drones "dirigidos por especialistas rusos".

Violación de la tregua

Kiev y los occidentales acusan al Kremlin de echar leña al fuego en un conflicto que desde abril ha causado más de 3,200 muertos y medio millón de refugiados y desplazados. Moscú desmiente estas acusaciones. En concreto, unos 70 soldados y civiles ucranianos han muerto desde el inicio de la tregua el pasado 5 de septiembre, según cálculos de la AFP.

"El alto el fuego se ha violado más de mil veces, y siguen muriendo soldados y civiles", ha lamentado en un encuentro con dignatarios religiosos el presidente del parlamento ucraniano, Olexandre Turchinov, para quien la "agresión rusa" contra Ucrania "no ha cesado".

Kiev y los rebeldes prorrusos se acusaron mutuamente de la muerte del suizo Laurent DuPasquier, empleado del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) en un bombardeo en la noche del jueves.

Para Kiev, se trata de un "acto terrorista" perpetrado por los separatistas, mientras que los prorrusos aseguraron que la muerte del cooperante era fruto del bombardeo indiscriminado del ejército ucraniano.

"Kiev no quiere reconocer algo obvio: el barrio de Donetsk en el que cayeron los disparos se encuentra en territorio controlado por los rebeldes y los tiros se realizaron desde posiciones ocupadas por las fuerzas ucranianas", indicó el ministerio de Exteriores ruso en un comunicado.

En este contexto de deterioro de la situación en el terreno, un responsable ucraniano afirmó que el ex presidente de Ucrania Viktor Yanukovich, destituido en febrero, obtuvo la nacionalidad rusa.

"Sencillamente no lo sé", declaró el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, en declaraciones a la radio, al ser interrogado al respecto. Yanukovich está "bajo protección del Estado ruso", recordó.

En el frente energético, las autoridades ucranianas anunciaron un acuerdo gasístico con el gigante energético noruego Statoil para ayudarlos a hacer frente a un corte de suministro ruso. Tanto Statoil como su homólogo ucraniano Naftogaz se negaron a revelar el precio del gas acordado.

De otra parte, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, mostró hoy a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, su "inquietud" ante el rebrote de la violencia en el este de Ucrania y exhortó a respetar el cese el fuego firmado en septiembre.

Kerry llamó esta mañana a Lavrov para "expresar su inquietud ante la intensificación de la violencia en el este de Ucrania", informó la portavoz de la diplomacia estadunidense, Jennifer Psaki. Ambos son artífices de mantener un diálogo ruso-estadunidense sobre la crisis ucraniana desde hace diez meses.

Kerry "subrayó que Rusia y los separatistas a los que apoyan deben inmediatamente ajustarse al acuerdo de cese el fuego del 5 de septiembre y al reglamento del 19 de septiembre firmado en Minsk", añadió la portavoz.

Psaki denunció también este recrudecimiento de la violencia estimando que "más de 200 personas fueron asesinadas tras la firma del cese el fuego", por lo que exhortó de nuevo a Rusia a "usar su influencia sobre los separatistas para poner inmediatamente fin a (sus) ataques y detener el flujo de armas, equipamientos y combatientes hacia Ucrania".

Un protocolo de alto el fuego fue firmado el 5 de septiembre en la capital de Bielorrusia entre Ucrania y los separatistas pro-rusos, además de un memorando el 19 de septiembre, que tiene como objetivo fortalecer el alto el fuego y también ofrecer una zona de amortiguamiento de 30 km de cada lado de la línea del frente.

Las relaciones entre Washington y Moscú se han reducido a un nivel nunca visto desde la Guerra Fría, principalmente a causa de la crisis en Ucrania.