Ejército ucraniano, "legión extranjera de la OTAN": Putin

El secretario general de la alianza occidental, Jens Stoltenberg, no tardó en responder al mandatario ruso y calificó sus acusaciones de "un sinsentido", mientras se prepara evacuación de niños en ...
Una joven muestra un retrato de la piloto ucraniana Nadiya Savchenko, capturada por los rebeldes prorrusos, en reclamo de su libertad, en Kiev
Una joven muestra un retrato de la piloto ucraniana Nadiya Savchenko, capturada por los rebeldes prorrusos, en reclamo de su libertad, en Kiev (AFP)

Moscú

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó hoy al ejército ucraniano de ser la "legión extranjera de la OTAN" utilizada por los occidentales para "contener" a Rusia. "A menudo se dice 'el ejército ucraniano' pero ¿quién combate realmente en sus filas? Hay unidades regulares del ejército, y en su mayoría, batallones de los llamados 'voluntarios nacionalistas'", declaró Putin en San Petersburgo, según imágenes de la televisión pública rusa.

"De hecho, no se trata de un ejército, sino de una legión extranjera, en este caso de la OTAN, que no tiene como objetivo la defensa de los intereses nacionales de Ucrania", sino de "otro objetivo geopolítico: contener a Rusia", añadió. Estas declaraciones se producían poco ante de una reunión extraordinaria de la OTAN sobre la situación en Ucrania, convocada a instancias de Kiev.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, consideró como "un sinsentido" las declaraciones de Putin. "La declaración de que hay una legión extranjera en Ucrania es un sinsentido. No hay legión de la OTAN, las fuerzas extranjeras en Ucrania son rusas", declaró a la prensa tras la reunión extraordinaria de la comisión OTAN-Ucrania en Bruselas.

"Hay fuerzas rusas en Ucrania y Rusia apoya a los separatistas con material. Y hemos comprobado un aumento significativo en el flujo de material [enviado] desde Rusia a los separatistas en Ucrania", respondió Stoltenberg. "Hablamos de armas pesadas y de distintos tipo de material", aseguró.

El conflicto en el este separatista prorruso vivió un antes y un después el sábado con el bombardeo del puerto estratégico de Mariupol, en el que murieron 30 personas y un centenar de civiles resultaron heridos.

"Condenamos la escalada de violencia de los separatistas apoyados por Rusia, a lo largo de la línea de alto el fuego en el este de Ucrania", declaró Stoltenberg, que añadió que esos "ataques indiscriminados eran injustificados e inaceptables".

"Pese a sus repetidos compromisos para trabajar en una solución pacífica, Rusia sigue brindándole su apoyo, su formación, su material y sus fuerzas [a los rebeldes]", agregó.

"Estas últimas semanas, Rusia les dio centenares de dispositivos avanzados, incluidos sistemas lanzacohetes, artillería pesada, tanques, vehículos blindados y sistemas electrónicos militares", explicó el secretario general de la OTAN, que exhortó a Moscú a "cesar inmediatamente su apoyo a los separatistas".

La comisión Otan-Ucrania (COU) fue creada en el marco de los acuerdos de asociación entre la Alianza y Ucrania, firmados en 1997. La Unión Europea también decidió convocar una reunión extraordinaria de sus ministros de Asuntos Exteriores el jueves en Bruselas con el objetivo de sancionar la nueva ofensiva.

La canciller alemana Angela Merkel pidió el domingo al presidente ruso que hiciera "presión sobre los separatistas". El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, anunció hoyque Rusia facilitaría los contactos entre Kiev y los rebeldes "en los próximos días".

Evacuación de niños

De otra parte, las autoridades ucranianas preparaban hoy la evacuación de los niños de varias localidades del este separatista de Ucrania tras los bombardeos sobre el puerto estratégico de Mariupol y en previsión de una ofensiva anunciada por los rebeldes prorrusos.

Los asaltos de los separatistas golpean ahora toda la línea del frente, sobre todo alrededor de la ciudad estratégica de Debaltseve que conecta las capitales rebeldes de Donetsk y Lugansk.

Siete soldados ucranianos murieron y 24 resultaron heridos en las últimas 24 horas en el este del país, indicó un portavoz del ejército ucraniano, Vladislav Seleznev, que no precisó dónde. Según Kiev, los rebeldes dispararon 115 veces sobre posiciones del ejército y en los bastiones separatistas de Donetsk y Lugansk.

Dos civiles también perdieron la vida durante la ofensiva en el pueblo de Troïtske, en el distrito de Popasna, unos 60 kilómetros al oeste de Lugansk. Ante el aumento de la violencia, las autoridades ucranianas preparaban la evacuación de los niños de varias localidades de las regiones de Donetsk y Lugansk.

El jefe de la policía de la región de Donetsk, Viatcheslav Abroskine, avisó a los rebeldes prorrusos de que la policía iba a evacuar a los niños de Mariinka y Krasnogorivka (unos 20 kilómetros al oeste de Donetsk), donde los lanzamientos de cohetes Grad se intensificaron, en los últimos días, hacia la región vecina de Dnipropetrovsk.

El gobernador de Kiev en la región de Lugansk, Guennadi Moskal, señaló, por su parte, que un centenar de niños seguían en Troïtske. "Tenemos que evacuarlos cuanto antes hacia un lugar seguro", afirmó en un comunicado.

Por otra parte, casi 500 mineros se quedaron atrapados hoy en una mina de carbón de Donetsk, a causa de un corte de electricidad provocado por los bombardeos, anunció a la AFP un responsable de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Julian Bedilo.

"El sistema de ventilación funciona. Sus vidas no están amenazadas", precisó Julian Bedilo, responsable separatista de Situaciones de Emergencia, citado por la agencia de prensa de los prorrusos.

"Un bombardeo originó un corte de electricidad en la mina de Zasyadko. En ese momento, había 496 mineros bajo tierra. Preparamos su evacuación por el pozo este", indicó el ministerio.

El 11 de enero, 331 empleados de esta mina, una de las más importantes de la región de Donetsk, permanecieron bloqueados varias horas bajo tierra por las mismas razones, antes de ser evacuados.

Combates alrededor de Debaltseve

La situación seguía tensa alrededor de Debaltseve donde los separatistas "llevan a cabo una operación para repeler a las fuerzas ucranianas", anunció otro responsable de los separatistas de Donetsk, Eduard Basurin.

Preguntado por la AFP, un portavoz ucraniano, Leonid Matiukin, confirmó los combates y explicó que los rebeldes atacaban las posiciones ucranianas con carros de combate y artillería.

Algunos medios ucranianos temían que los combates de Debaltseve se convirtieran en un "segundo Illovaïsk", en referencia a una batalla sangrienta de finales de agosto en la que murieron más de cien soldados.

Al igual que el domingo, la situación seguía, sin embargo, tranquila hoy en Mariupol, ciudad industrial de medio millón de habitantes. El ejército ucraniano indicó, no obstante, que se produjeron intercambios de tiros cerca de la localidad de Orlovske, unos 20 kilómetros al noreste de Mariupol.

Los ataques con lanzacohetes múltiples Grad contra Mariupol, que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) atribuyó a los rebeldes prorrusos, marcaron un antes y un después en un conflicto en el que han muerto cinco mil personas.

La conquista de Mariupol, última gran ciudad del este en manos de Kiev, le permitiría a Rusia y a los rebeldes crear un puente terrestre hacia Crimea, península ucraniana anexionada por Moscú en marzo.

Tras los bombardeos sobre esa localidad, Estados Unidos y la Unión Europea denunciaron una "escalada peligrosa" del conflicto y amenazaron con imponer nuevas sanciones económicas a Rusia, a la que acusan de armar a los rebeldes.