Ejército sirio entra en pueblos asediados tras romper cerco de más de 3 años

Nubul y Al Zahrá son dos localidades de mayoría chií que llevaban rodeadas desde 2012 por el Frente al Nusra y sus aliados.

Beirut

El Ejército sirio entró hoy en las localidades de Nubul y Al Zahrá, tras romper ayer el cerco de más de tres años impuesto por el Frente al Nusra -la filial siria de Al Qaeda- a estas dos poblaciones de la provincia septentrional de Alepo.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que un grupo de comandantes castrenses, acompañados por milicianos de la organización chií libanesa Hizbulá y de miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní accedieron a esos dos pueblos del norte de Alepo.

Nubul y Al Zahrá son dos localidades de mayoría chií que llevaban rodeadas desde 2012 por el Frente al Nusra y sus aliados.

El lunes, las fuerzas armadas sirias lanzaron una ofensiva en el norte de Alepo, donde han tomado varias poblaciones, además de romper el cerco en Nubul y Al Zahrá.

Según el Observatorio, al menos 64 leales al régimen -entre ellos 14 milicianos iraníes, 20 combatientes de Nubul y Al Zahrá, y 22 miembros de las fuerzas regulares- han muerto en los combates en estos dos pueblos.

En el bando contrario, al menos cien guerrilleros del Frente al Nusra y de otras facciones han perdido la vida.

En un comunicado, emitido anoche, la Comandancia de las Fuerzas Armadas sirias subrayó que su victoria en esa zona es importante porque "corta las líneas de suministros de los terroristas procedentes de la frontera con Turquía, y ha causado un colapso dramático en sus filas".

La nota indicó que la ruptura del asedio en Nubul y Al Zahrá allana el camino para eliminar "los remanentes residuales de los terroristas en el norte de Alepo".

El canal de televisión libanés Al Mayadín, próximo al régimen sirio, mostró imágenes en exclusiva desde el interior de ambas localidades donde los vecinos salieron a las calles para dar la bienvenida a los militares y milicianos progubernamentales.

Entre los residentes había un gran número de ancianos, mujeres y menores, que rodearon a los combatientes del régimen y los abrazaron y besaron, en medio de sollozos, para agradecerles su gesta.

Muchos llevaban banderas de Siria o iban vestidos con los colores del emblema, las mujeres ululaban y se difundía música desde altavoces.

La cadena destacó que hay cientos de heridos en Nubul en espera de recibir tratamiento médico.

La ruptura del cerco en Nubul y Al Zahrá el miércoles coincidió con el anuncio de un receso hasta el próximo 25 de febrero en las negociaciones de paz de Ginebra entre las delegaciones del Gobierno sirio y la oposición.

Los opositores explicaron que no regresarán a Ginebra para seguir participando en este proceso a menos que vean progresos concretos en el ámbito humanitario en Siria.