Ejército de Tailandia rechaza golpe de Estado tras imponer ley marcial

El comandante en jefe, Prayuth Chan-ocha, explicó en la televisión tailandesa que la medida pretende reforzar el cumplimiento de la ley para el control efectivo de cualquier tipo de situación.

Tokio

El ejército tailandés aseguró que la ley marcial que impuso la madrugada de este martes no es un golpe de Estado, y sólo se trata de restaurar el orden y terminar con meses de protestas políticas en las calles.

El comandante en jefe del ejército, Prayuth Chan-ocha, explicó en la televisión tailandesa que la medida pretende reforzar el cumplimiento de la ley para el control efectivo de cualquier tipo de situación.

La imposición de la ley marcial fue anunciada hacia las 3:00 horas de este martes (20:00 GMT del lunes) en un mensaje difundido por el canal 5 de la televisión, el cual es administrado por el ejército.

La determinación siguió al fracaso de la ronda de negociaciones entre el gobierno interino que encabeza Niwattumrong Boonsongpaisan y el Senado del país asiático.

En la reunión se pretendía que el gobierno renunciara como lo pide el movimiento opositor que encabeza el Comité Popular para la Reforma Democrática (CPRD), que pretende que el gobierno no provenga de legisladores electos, que ve cercanos a la familia Shinawatra.

El Senado se encontraba anuente a esa demanda y listo para hacer los nombramientos necesarios tras la renuncia del actual gabinete interino, el segundo desde fines de 2013.

Otro punto de diferencia es que el CPRD quiere que se hagan reformas y luego se convoque y realicen elecciones, mientras las autoridades interinas, incluyendo las anteriores de Yingluck Shinawatra, pretende la formula contraria.

El ejército tailandés se encontraba en estado de alerta desde la víspera, en espera del resultado de esa reunión.

Entre las primeras reacciones internacionales a la decisión militar se contó la de Estados Unidos, que a través del departamento de Estado dijo esperar que se trate de una acción temporal y que no erosione las instituciones democráticas tailandesas.

Los acontecimientos que llevaron a la imposición de la ley marcial iniciaron el 31 de marzo, cuando arrancaron las protestas por una ley de amnistía que se indicó permitiría al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, regresar a Tailandia sin cumplir su pena por corrupción.

La fuerza de la protesta que se desató obligó el 9 de diciembre a la entonces jefa de gobierno Yingluk Shinawatra a adelantar las elecciones generales pero se mantuvo en el poder con el carácter de interina.