Ejército de Nepal halló restos de helicóptero de EU desaparecido

Los restos del aparato, desaparecido el martes cuando intentaba entregar ayuda a los afectados por el sismo, se encuentran en un bosque situado unos 70 kilómetros al nordeste de Katmandú.
Dos mujeres nepalíes caminan con dos niños junto a un edificio destruido, camino de una consulta médica en Lapilang
Dos mujeres nepalíes caminan con dos niños junto a un edificio destruido, camino de una consulta médica en Lapilang (AFP)

Katmandú

El ejército de Nepal anunció este viernes que encontró los restos de un helicóptero militar norteamericano, desaparecido el martes cuando trataba de entregar ayuda a los afectados por los últimos terremotos. Los restos del aparato se hallan en un bosque situado a unos 70 kilómetros al nordeste de Katmandú, precisó un alto mando del ejército nepalés.

"No sabemos si hay supervivientes, tenemos que informarnos. Hemos avistado los restos desde el aire, ahora intentamos aterrizar en la zona para obtener más información", dijo el general Binoj Basnet a la AFP por teléfono.

Las fuerzas armadas de Estados Unidos anunciaron el martes que el helicóptero UH-1Y Huey del cuerpo de Marines que participaba en las operaciones de ayuda humanitaria desapareció con seis Marines estadunidenses y dos militares nepaleses a bordo.

Más de una decena de aparatos militares estadunidenses colaboran en las operaciones de ayuda a las víctimas del terremoto, incluidos otros dos Huey, cuatro aparatos de transporte híbrido Osprey y un avión de carga.

Según el Pentágono, otros helicópteros que volaban en el momento de la desaparición del Huey captaron conversaciones por radio sobre un problema de carburante.

Unos 300 militares estadunidenses participan en las operaciones de asistencia después del terremoto de magnitud 7.8 del 25 de abril, que dejó más de ocho mil muertos. El pequeño país asiático sufrió el martes un nuevo sismo de magnitud 7.3 y fuertes réplicas que se cobraron un centenar de vidas más.

Refugios improvisados

De otra parte, las autoridades nepalíes tuvieron que instalarse en refugios improvisados en Katmandú para coordinar el jueves la ayuda masiva destinada a las zonas más remotas, después de que los edificios oficiales quedaran muy afectados por el último sismo.

El terremoto de magnitud 7.3 del martes provocó corrimientos de tierra y el derrumbe de edificios debilitados por el enorme sismo del 25 de abril, en el que murieron ocho mil personas y 500 mil viviendas quedaron destrozadas.

El gobierno, que reconoció verse superado por la magnitud del desastre, intenta acelerar la llegada de la ayuda a las remotas zonas montañosas del este de Nepal, el área más dañada por el terremoto.

Los daños sufridos por el complejo gubernamental de Singha Durbar, en Katmandú, dificultan aún más la tarea de las autoridades. El portavoz del primer ministro, Uttar Kumar Khatri, indicó que su propio equipo está trabajando en una tienda de campaña. "Nuestras operaciones se centran en la gestión de la catástrofe", dijo a la AFP. "Intentamos encontrar un sitio para todos en edificios seguros".

En Katmandú, donde murieron 11 personas el martes, muchos supervivientes, preocupados por el estado de sus casas, volvieron a dormir al raso. Muchas regiones siguen inaccesibles por carretera y más de 1.400 personas fueron evacuadas por helicóptero, la mayoría por el ejército nepalí.

El balance del terremoto del martes, cuyo epicentro se situó a 76 kilómetros al este de la capital, es ya de 96 muertos y 2,500 heridos, según el portavoz del ministerio del Interior, Laxmi Prasad Dhakal. La mayoría de las víctimas eran originarias de Dolakha y de la provincia vecina de Sindhupalchowk. El sismo también mató a 17 personas en India y una en Tíbet.

Esa nueva sacudida complicó los esfuerzos por llegar a las zonas más remotas del país, ya que los corrimientos de tierra cortaron varias carreteras.  La ONU indicó que se necesitan urgentemente tiendas de campañas, generadores y carburante para garantizar que sigan emitiendo las radios y la recogida de información procedente de las comunidades afectadas.

Según los científicos, el terremoto del martes es consecuencia de una reacción en cadena provocada por el sismo del 25 de abril en la provincia de Lamjung, al oeste de Katmandú. "Los grandes sismos suelen venir seguidos de otros terremotos, a veces tan fuertes como el primero", explica Carmen Solana, vulcanóloga de la universidad británica de Portsmouth.