Egipto declara "terroristas" a Hermanos Musulmanes tras el atentado contra la policía

A pesar de la prohibición de todas sus actividades después del ataque de ayer al cuartel policial de Daqahleya, el grupo islamista prometió seguir con sus manifestaciones de protesta y calificó de ...
Miembros del consejo de los Hermanos Musulmanes tras una reunión en El Cairo el 30 de abril del 2011
Miembros del consejo de los Hermanos Musulmanes tras una reunión en El Cairo el 30 de abril del 2011 (EFE)

El Cairo

El gobierno egipcio declaró "organización terrorista" a los Hermanos Musulmanes del destituido presidente Mohamed Mursi, y prohibió todas sus actividades, incluyendo manifestaciones, acusándolos de perpetrar un atentado hoy contra la policía. En respuesta, un dirigente de los Hermanos Musulmanes llamó hoy a sus partidarios a continuar las manifestaciones de protesta contra las nuevas autoridades en Egipto, calificando de "inválida" la decisión del gobierno de declararles una "organización terrorista".

El viceprimer ministro Hosam Eisa fue el encargado de anunciar que la cofradía fue declarada "terrorista", decidiendo en consecuencia prohibir todas sus actividades. Eissa agregó que el gobierno decidió "castigar conforme a la ley a quien pertenezca a ese grupo". "Las manifestaciones van a seguir, eso es cierto", declaró a la AFP Ibrahim Mounir, miembro de la dirección de la cofradía en exilio en Londres. Los islamistas manifiestan casi a diario en Egipto para reclamar el retorno al poder del presidente Mohamed Mursi, destituido por el ejército el 3 de julio.

El anuncio hecho por Eissa es el último de una serie de medidas tomadas por las nuevas autoridades dirigidas de facto por el ejército, que destituyó a Mursi el 3 de julio antes de lanzarse a una sangrienta represión de los manifestantes pro Mursi. Esta implacable campaña ha causado hasta ahora más de mil muertos y miles de detenciones en los rangos islamistas, en especial casi toda la dirección de los Hermanos musulmanes.

Estas prohibiciones ocurren un día después de un atentado suicida contra el edificio de la policía en el norte del país con saldo de quince muertos, (catorce policías y un civil). Este ataque, condenado por los Hermanos Musulmanes, fue reivindicado por un grupo yihadista con sede en el Sinaí y que afirma inspirarse de Al Qaeda.

El 23 de septiembre, un tribunal egipcio prohibió las actividades de la cofradía y congeló sus reservas financieras hasta que sus líderes sean juzgados por los hechos criminales que le son reprochados. Poco después del anuncio de la reivindicación del atentado, difundido por los foros yihadistas, un comunicado del gobierno afirmaba que "Egipto todo entero (fue) aterrorizado por el horrible crimen cometido por los Hermanos Musulmanes el martes por la mañana, cuando hicieron explotar el cuartel general de la policía en la provincia de Daqahleya".

Tras la decisión gubernamental, los Hermanos Musulmanes quedarán ahora bajo la ley anti-terrorista promulgada en 1992 en medio de atentados realizados por movimientos islamistas radicales. Esta ley prevé sanciones reforzadas, que pueden ir hasta la pena capital.

Interrogado por la suerte del Partido Libertad y Justicia (PLJ), vitrina política de los Hermanos, que ganó todas las elecciones desde la revuelta popular que sacó del poder a Hosni Mubarak a inicios de 2011, el ministro egipcio de Solidaridad Social, Ahmed el Boraei dijo que "la prohibición se aplicaba a todas las organizaciones ligadas a los Hermanos musulmanes". "Aplicaremos estrictamente esta ley", agregó.

En la medida que los islamistas convirtieron a las universidades en el último bastión de su movilización, el ministro Boraei advirtió que la policía "entrará a los campus", lo que hasta hora solo podía hacerse con autorización de la justicia. Estas decisiones ocurren tres semanas antes de un referéndum constitucional que los Hermanos musulmanes llamaron a boicotear.

Es la primera vez que una decisión tan drástica es tomada contra la hermandad, prohibida pero tolerada bajo el régimen de Hosni Mubarak y salida de la clandestinidad a la caída de éste en 2011. Mursi y varios responsables de su administración son actualmente juzgados y deben responder cargos de "espionaje" a favor de organizaciones extranjeras, en especial del Hamas, en el poder en la franja de Gaza, para cometer "actos terroristas".

El ejército ha prometido una "transición democrática" que será iniciada con el referéndum constitucional los días 14 y 15 de enero y cierra con la celebración de elecciones legislativas y presidenciales a mediados de 2014. Boraei dijo que la prohibición de las actividades de los Hermanos musulmanes es también contra su partido Libertad y Justicia (PLJ), que ganó todas las elecciones desde la revuelta popular que sacó del poder a Mubarak.

Cuando dieron el golpe contra Mursi, los militares afirmaron que respondían al clamor de millones de manifestantes que acusaban al presidente islamista de haber fracasado en recuperar la economía ruinosa del país y buscar acaparar el poder en beneficio de la Hermandad. Desde la salida del poder de Mursi, los ataques contra las fuerzas del orden han causado un centenar de muertos, en especial en el norte de Sinaí, donde el ejército, que ha movilizado su tropas por tierra y su aviación, no ha logrado dominar a los combatientes islamistas que viven ahí, entre ellos los de Ansar Beit al-Maqdess.