Egipto retira a los Hermanos Musulmanes de la lista de ONG autorizadas

La medida supone un paso más hacia la clandestinidad del grupo islamista, que calificó la decisión de "política" y en ningún caso judicial, y afirmó que es una muestra de la "confusión y ...
Simpatizantes de los Hermanos Musulmanes, en El Cairo
Simpatizantes de los Hermanos Musulmanes, en El Cairo (EFE)

El Cairo

El Gobierno egipcio no da tregua a los Hermanos Musulmanes, a los que hoy retiró de la lista de organizaciones no gubernamentales autorizadas, después de una orden judicial, informaron medios de comunicación oficiales. La decisión gubernamental empuja a la cofradía de nuevo a la clandestinidad.

La justicia egipcia prohibió el 23 de septiembre las "actividades" de los Hermanos Musulmanes, y ordenó la confiscación de los bienes de la influyente hermandad, de la que forma parte Mohamed Mursi, el presidente islamista destituido por el Ejército a principios de julio.

Esta prohibición se aplica a la cofradía -que no tiene existencia legal alguna- así como a la Asociación de los Hermanos Musulmanes, una ONG creada bajo la presidencia de Mursi y acusada de servir de fachada a los Hermanos, pero también a "toda organización que emana de ellos o es financiada por ellos".

Primer presidente elegido democráticamente en Egipto, Mursi fue destituido el 3 de julio, después de unas manifestaciones que reunieron a millones de personas reclamando su marcha. Desde entonces, el ex presidente está detenido en un lugar secreto, y sus partidarios se manifiestan a menudo para protestar contra lo que ellos consideran un golpe de Estado.

Los Hermanos Musulmanes, acostumbrados a trabajar en la sombra, condenaron esta medida pero le restaron importancia porque, como dijo a Efe el portavoz de la cofradía, Islam Taufiq, "el grupo ha funcionado durante 85 años sin ser una asociación registrada".

De acuerdo a un informe presentado hace un mes por el Ministerio de Solidaridad Social, la Hermandad ha infringido la ley de ONG y entre las violaciones que se le imputan figura el uso de armas y el desarrollo de actividades políticas, explicaron a Efe fuentes gubernamentales.

El Consejo de Ministros también revisó en su reunión de hoy la lista de las propiedades de la cofradía que figuran en la sentencia judicial de septiembre pasado. Al respecto, el portavoz del Ministerio de Solidaridad Social, Hani Mahana, aseguró que el dinero de la Hermandad será ingresado en en un fondo de su departamento si la reglamentación interna del grupo no estipula su destino en caso de embargo.

Para el portavoz de la Hermandad, la medida gubernamental es "política" y en ningún caso judicial, y denota la "confusión y contradicciones" del gabinete. Taufiq reconoció que no esperaban la resolución, porque las autoridades habían anunciado que no adoptarían medidas hasta conocer el fallo definitivo de la justicia.

Aunque el cerco cada vez se estrecha más sobre la cofradía, Taufiq aseguró que su organización "obtiene su legitimidad de la calle egipcia" y recordó que, pese a no estar registrada, "servía al pueblo y lo representaba en el Parlamento".

La decisión del gobierno se produce en cumplimiento del fallo del Tribunal de Asuntos Urgentes de El Cairo, que dictaminó el pasado 23 de septiembre la prohibición de las actividades de los Hermanos Musulmanes y de cualquier grupo que derive o esté financiado por ellos.

Sin embargo, el propio ejecutivo aseguró días después que retrasaría la adopción de cualquier medida a la espera del fallo definitivo de la Justicia, que el próximo día 22 de octubre tiene que estudiar el recurso presentado por la cofradía.

Las autoridades establecidas por el ejército reprimen con fuerza a los partidarios de Mursi: desde mediados de agosto, más de un millar de personas murieron y unos dos mil hermanos musulmanes fueron detenidos, entre ellos casi todos sus líderes. Los problemas en Egipto son generalizados desde la revuelta de 2011 que retiró a Hosni Mubarak del poder, pero los actos de violencia se han recrudecido significativamente desde julio.

El domingo, 57 personas murieron en los choques entre islamistas y fuerzas del orden, y casi cuatro mil resultaron heridas. Hoy también se celebraron algunas protestas minoritarias en las universidades egipcias, donde se palpaba la tensión entre los estudiantes partidarios y detractores del depuesto presidente Mohamed Mursi.

Un amplio despliegue del ejército y de las fuerzas de seguridad recibió a los que secundaron la convocatoria de la Hermandad a manifestarse para condenar "la continuación de las masacres contra los egipcios".

En la Universidad de El Cairo, los accesos a la entrada principal del campus fueron cortados al tráfico por vehículos blindados, alambradas y agentes del orden, que intentaron acabar con cualquier conato de protestas.

Fundada en 1928 por Hasan el Bana, la cofradía fue ilegalizada en 1954 por Gamal Abdel Naser, una situación que se mantuvo durante los regímenes posteriores. Durante el mandato de Hosni Mubarak, la Hermandad fue sin embargo semitolerada e incluso logró 88 escaños de candidatos que concurrieron como independientes en las elecciones legislativas de 2005.

Su situación de alegalidad, muy criticada por sus detractores, no les impidió formar el Partido Libertad y Justicia (PLJ) y arrasar en los comicios parlamentarios celebrados en 2011, tras el derrocamiento de Mubarak. No fue hasta marzo pasado -Mohamed Mursi, uno de sus dirigentes, ocupaba la jefatura de Estado- cuando se constituyeron como organización no gubernamental.

En una entrevista publicada hoy por el diario [i]Al Masry al Youm[/i], el jefe del Ejército y "hombre fuerte" del país tras la destitución de Mursi de la presidencia, Abdelfatah al Sisi, dijo que la cofradía no supo salir de la crisis política que sufría Egipto, y que durante su mandato "destruyó el país y dañó al islam".