Ecuador mantendrá asilado en embajada de Londres a Assange

El fundador del portal WikiLeaks, asilado en la legación diplomática desde junio de 2012, y cuya extradición reclama la justicia sueca, no ve a sus hijos desde hace cuatro años.
Julian Assange habla con los medios de comunicación en la embajada de Ecuador en Londres
Julian Assange habla con los medios de comunicación en la embajada de Ecuador en Londres (AFP)

Quito, Londres

Ecuador expresó que mantendrá asilado a Julian Assange en su embajada en Londres, donde el fundador del portal WikiLeaks, que no ha visto a sus hijos en cuatro años, cumplió hoy dos años desde que ingresó para evitar ser extraditado a Suecia. "Hemos mantenido nuestra decisión de la protección a Julian Assange, del asilo en base a todas las normas", manifestó el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, quien desde Quito mantuvo una video-conferencia con el australiano.

"Las convenciones internacionales que nosotros hemos firmado y nuestra Constitución establecen clara y contundentemente la imposibilidad de que el Estado ecuatoriano, sea cual fuere el gobierno, pueda entregar alguna persona que ha sido beneficiada por un asilo", agregó.

El funcionario hizo alusión a la prohibición que establece la Carta Magna de entregar a Assange tras una pregunta sobre qué sucederá una vez que termine el mandato del presidente socialista Rafael Correa, en mayo de 2017. Assange se refugió el 19 de junio de 2012 en la legación ecuatoriana en Londres para evitar su extradición a Suecia por delitos sexuales que él niega.

El creador de WikiLeaks asegura que el pedido sueco es una maniobra para ser entregado a Estados Unidos, donde teme ser condenado por haber filtrado miles de documentos confidenciales que pusieron en aprietos a la diplomacia estadunidense. Assange cree que Washington pone a Chelsea Manning - el militar que le filtró los documentos y fue condenado a 35 años de cárcel por un tribunal militar - como ejemplo de lo que podría ocurrirle.

El informático recibió asilo diplomático de Ecuador el 16 de agosto de 2012, pero Reino Unido rehúsa darle el salvoconducto para abandonar la sede diplomática, lo que es duramente cuestionado por Quito. "Están jugando con los derechos humanos del señor Assange", manifestó Correa hoy a la prensa, insistiendo en su denuncia de que hay una "doble moral" en el caso en virtud a que "no se da el salvoconducto y no pasa nada".

Añadió que si la situación fuera a la inversa, en la que Ecuador no diera salvoconducto a un asilado en una embajada europea en Quito, "ya estaríamos denunciados" ante organismos internacionales como la Corte de La Haya y "acusados de criminales, dictadores, autoritarios". El ministerio de Relaciones Exteriores británico expresó que "sigue tan comprometido como siempre para alcanzar una solución diplomática", pero insistió en que Assange tiene que ser extraditado a Suecia.

"Independientemente de que la política exterior (ecuatoriana) pueda cambiar en el futuro, que no lo sabemos, no sabemos qué pueda pasar en el 2017, en el 2021, nosotros estamos convencidos que la 'Revolución Ciudadana' continuará en nuestro país con el presidente Rafael Correa o sin él", señaló el canciller.

"De manera que, Julian, puedes estar seguro que el Estado ecuatoriano y el pueblo ecuatoriano seguirán defendiendo tu libertad y seguridad", dijo dirigiéndose a Assange. Entretanto, Assange manifestó que "es difícil para mis hijos, la situación aquí hace que no los haya visto en cuatro años". El australiano se refirió a los dos años que estuvo en libertad condicional en Reino Unido y los dos que ha pasado en la embajada por la causa judicial sueca.

El líder de WikiLeaks no quiso revelar detalles sobre sus hijos: "como cualquiera que haya sufrido serias amenazas a su familia, no puedo hablar de ello", indicó. Sí explicó que algunos familiares "se mudaron, cambiaron sus nombres, y eso incluye a mi madre". Patiño indicó que Ecuador reforzó la vigilancia en la embajada en Londres para proteger "la vida o la integridad física de Julian".

Patiño condenó también "el clamoroso silencio" de los periódicos que publicaron en 2010 las filtraciones de WikiLeaks y que, en su opinión, han abandonado a Julian Assange en su cautiverio. Patiño lamentó la falta de apoyo de Der Spiegel, Le Monde, El País, The New York Times y The Guardian, que "usaron la información exclusiva" facilitada por el portal y "tomaron crédito", pero luego se han distanciado de su fundador.

WikiLeaks difundió a través de esos diarios cables diplomáticos confidenciales de Estados Unidos que pusieron en aprietos a gobiernos de todo el mundo y reveló abusos de las fuerzas estadunidenses en Irak y Afganistán. El ministro criticó también la falta de avances en el caso del australiano.

Patiño denunció que una comisión de juristas británico-ecuatoriana que debía formarse hace un año para intentar hallar una solución diplomática "ni siquiera se puso en marcha", al no haber habido acuerdo con el Gobierno del Reino Unido sobre los objetivos. Por su parte, Suecia, que reclama a Assange para interrogarle por presuntos delitos sexuales que él niega, ha rechazado entrevistarle en la embajada o en territorio ecuatoriano.

"Como Estado ecuatoriano hemos hecho lo que debíamos hacer", dijo Patiño, quien pidió a "la sociedad civil y los periodistas en todo el mundo" que denuncien la violación de los derechos humanos del fundador de WikiLeaks. "El silencio sepulcral, con excepciones, no es aceptable", incidió el ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.

Patiño resaltó que, además de violar numerosos tratados internacionales sobre asilo político y refugiados, el encierro de Assange en la embajada, donde ocupa una pequeña habitación sin apenas acceso a la luz natural, "está afectando a su salud". Debido a su cautiverio las 24 horas del día, con la embajada rodeada de policías británicos que le detendrían en caso de salir a la calle, si necesitara atención médica "podría costarle la vida", aseguró el ministro.

En la rueda de prensa, Assange declaró desde la legación que, según le indica su equipo legal, "existe todavía un riesgo importante de que sea extraditado a Estados Unidos". Assange pidió al fiscal general estadunidense, Eric Holder, que "anule la mayor investigación criminal de la historia a un editor" y opinó que, si no puede hacer lo correcto, "debería dimitir".

Coincidiendo con el aniversario, decenas de personas se manifestaron a favor de Assange ante la embajada ecuatoriana, en el barrio londinense de Knightsbridge. Además, la Policía británica reveló que la vigilancia adicional ante la legación le ha costado al país 6.4 millones de libras (10.9 millones de dólares).