Ébola: Juez de EU aprueba que enfermera salga de casa

Kaci Hickox, quien insistía en que está perfectamente saludable, salió a andar en bicicleta, desafiando la orden de permanecer en cuarentena durante 21 días, período de incubación del virus.
Kaci Hickox sale de su casa en Fort Kent, Maine, para hacer una declaración a los medios de comunicación
Kaci Hickox sale de su casa en Fort Kent, Maine, para hacer una declaración a los medios de comunicación (AFP)

Nueva York

Un juez estadunidense dictaminó hoy que la enfermera obligada a mantenerse en cuarentena, después de tratar a pacientes con ébola en África, puede dejar su casa y concurrir a lugares públicos, aseverando que no es infecciosa.

La decisión de un juez de distrito en el estado de Maine (noreste) es el último giro en una amarga disputa sobre la cuarentena forzosa a médicos estadounidenses que regresan al país después de trabajar en África occidental.

El juez revirtió temporalmente una orden que impidió a la enfermera visitar salas de cine o centros comerciales y le exigía mantenerse a un metro de otras personas al salir a caminar o trotar, mientras el juez Charles LaVadiere examinaba el caso.

Kaci Hickox, quien insistía en que está perfectamente saludable y critica los esfuerzos de las autoridades por mantenerla aislada, salió a andar en bicicleta, desafiando la orden de permanecer en cuarentena durante 21 días, período de incubación del virus.

Maine acudió a la corte para forzar a la enfermera a quedarse en su casa luego de que Hickox y su novio abandonaran su casa en la localidad de Fort Kent el jueves para pasear en bicicleta ante las cámaras de televisión.

El estado no logró "demostrar con pruebas claras y convincentes que limitar los movimientos de los demandados (...) es necesario para protejer a otros individuos", escribió LaVerdiere en su fallo.

Hickox debe seguir monitorizada regularmente, coordinar sus viajes con las autoridades de salud y notificarles inmediatamente si padece cualquier síntoma del virus mortal, indicó el juez.

Pero LaVadiere también pidió a Hickox "demonstrar su comprensión de la naturaleza humana y el temor real" que existe ante el virus, que ha infectado a nueve estadounidenses.

La Casa Blanca y funcionarios de Salud pública han criticado las medidas que tomaron algunos estados del país, al poner en cuarentena a todo el personal médico que vuelva de los países azotados por el ébola en África occidental, donde han muerto casi cinco mil personas este año.

El gobernador de Nueva Jersey (noreste), Chris Christie, mantuvo a Hickox aislada en una tienda de campaña por tres días tras su regreso a Sierra Leona, antes de dejarla ir el lunes luego de que diera negativo al ébola.

Fue enviada a Maine, que impone su propia cuarentena. "No estoy dispuesta a quedarme aquí y dejar que mis derechos civiles sean violados cuando no hay una base científica" para ello, dijo la enfermera a periodistas el miércoles, frente a su casa.