EU tiene ya una fiscal negra, Loretta Lynch

La nueva procuradora promete mejorar el vínculo entre la Policía y minorías y combatir el terrorismo.
 Loretta Lynch es saludada por el vicepresidente Joe Biden.
Loretta Lynch es saludada por el vicepresidente Joe Biden. (Mark Wilson/AFP)

Washington

Loretta Lynch se convirtió ayer en la primera fiscal general negra de Estados Unidos con la promesa de utilizar la justicia como "brújula" para luchar contra el cibercrimen, restaurar la confianza entre las fuerzas policiales y las minorías y proteger al país del terrorismo.

En una ceremonia en Washington para jurar su cargo, Lynch se comprometió a restaurar la confianza en las leyes y en los que las aplican, así como a "proteger a los más vulnerables del flagelo de la esclavitud moderna, tan incongruente con los valores forjados con la sangre de este país".

"Lo haremos de la misma manera con la que hemos conseguidos todas las cosas grandes y pequeñas: trabajando juntos, moviéndonos hacia delante y usando la justicia como nuestra brújula", destacó Lynch como fiscal general número 83 ante sus nuevos compañeros en el Departamento de Justicia, donde prestó juramento.

El vicepresidente de EU, Joe Biden, tomó juramento a Lynch, quien colocó su mano izquierda sobre una Biblia y con la derecha se comprometió a "defender la Constitución de los Estados Unidos contra todos los enemigos, exteriores e interiores".

"Ya era hora de que esta mujer jurara el cargo", bromeó Biden, en alusión al tiempo que ha pasado desde su nominación en noviembre pasado por el presidente Barack Obama hasta su confirmación por el Senado, la semana pasada, tras cinco meses de retraso.

Biden aseguró que Lynch "encabezará la marcha hacia una unión más perfecta". En la ceremonia, el padre de la fiscal, quien durante las sentadas en Greensboro (Carolina del Norte) en los años de 1960, predicó como pastor baptista por el fin de la segregación racial, estuvo presente.

"Estoy aquí para decirles que si una pequeña niña de Carolina del Norte que solía decir a su abuelo que la subiera en su mula, para que ella pudiera ver 'más arriba, abuelito' puede convertirse en la máxima autoridad para hacer cumplir la ley en EU, entonces podemos hacer lo que sea", subrayó Lynch.

Con una larga trayectoria como fiscal federal en Brooklyn, Lynch, de 55 años, será la encargada de acompañar a Obama desde el Departamento de Justicia en sus dos últimos años de mandato, luego de que Holder ocupara el cargo desde que el presidente llegó a la Casa Blanca, en 2009.

Abogada por la Universidad de Harvard, Lynch hereda el Departamento de Justicia en un momento tranquilo de su gestión, aunque con los retos de prevenir los ciberataques y frenar el flujo de ciudadanos de EU que viajan a Siria e Irak para unirse al grupo yihadista sunita Estado Islámico (EI).

Lynch llega con el deber de seguir el diálogo entre la Policía y minorías raciales que había comenzado su antecesor con la instauración de seis programas de reconciliación en seis ciudades del país y renovar las instituciones de Ferguson (Misuri), donde un policía blanco mató el pasado agosto al joven negro Michael Brown.

Desde la muerte de Brown, han tenido lugar varios casos de abuso policial de agentes blancos hacia ciudadanos negros con resultados mortales que han generado tensión entre los distintos cuerpos de policía local y los miembros de la comunidad afroamericana.