EU aún vigila a 260 personas por ébola tras dar alta a familia de fallecido

Después de que familiares y amigos del liberiano Thomas Eric Duncan fueron dados de alta los controles continúan en Texas y Ohio, mientras los CDC anuncian nuevas recomendaciones para evitar ...
Varias decenas de enfermeras del Texas Health Presbyterian Hospital mostraron su apoyo a la institución ante el mismo
Varias decenas de enfermeras del Texas Health Presbyterian Hospital mostraron su apoyo a la institución ante el mismo (AFP)

Washington

Las autoridades mantenían hoy bajo vigilancia por ébola a más de 260 personas en Texas y Ohio, después de que familiares y amigos del liberiano Thomas Eric Duncan, que contrajo el ébola en su país y murió después en Estados Unidos, concluyeran la cuarentena sin haber desarrollado síntomas de la enfermedad.

En Dallas (Texas), un total de 43 personas que habían tenido contacto con Duncan, entre ellas su prometida, Louise Troh, y el hijo que tienen en común, culminaron hoy el periodo de 21 días de aislamiento recomendado por las autoridades sanitarias.

Duncan llegó a EU en septiembre para casarse con su prometida cuando estaba incubando el virus de la enfermedad sin saberlo, y falleció el 8 de octubre en el Hospital Presbiteriano de Dallas, donde estuvo ingresado durante varios días.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron hoy nuevas recomendaciones para evitar más contagios entre el personal médico que trata a los pacientes con ébola, después de que se infectaran dos enfermeras que atendieron a Duncan.

"Las recomendaciones que estamos dando a conocer hoy están actualizadas con medidas de seguridad adicionales para proteger mejor a los trabajadores sanitarios, porque solo un trabajador sanitario contagiado ya es inaceptable", dijo en una conferencia de prensa el director de los CDC, Thomas Frieden.

Las nuevas recomendaciones han sido analizadas por personal médico de los hospitales de Estados Unidos que han tratado pacientes con ébola, doctores de Médicos Sin Fronteras (MSF) y especialistas de otras organizaciones que trabajan combatiendo la enfermedad.

Entre las directrices destacan la preparación exhaustiva del personal médico, no exponer ninguna parte de la piel cuando se tiene el traje puesto y contar con la supervisión de alguien en el momento de ponerse y quitarse el traje de protección. El director de los CDC señaló, además, que buscan un grupo de hospitales o centros médicos del país con capacidad de tratar pacientes con ébola.

Ahora solo cuatro hospitales en todo Estados Unidos cuentan con unidades especiales de aislamiento para tratar pacientes altamente contagiosos. El virus del ébola tiene un periodo de incubación de 21 días, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las personas que han tenido contacto con un infectado se consideran fuera de peligro si no desarrollan síntomas de la enfermedad durante ese plazo.

Las autoridades de Dallas detallaron hoy que aún hay otras 120 personas que siguen en observación por haber tenido contacto con Duncan o con las enfermeras Nina Pham y Amber Joy Vinson, que trataron al liberiano en el hospital, se contagiaron y están ingresadas.

Además, según informó la Alcaldía de Dallas en un comunicado, hoy se inició el análisis de los orines y excrementos de "Bentley", el perro de Pham, en busca de rastros del virus. Desde que su propietaria fue ingresada el pasado 10 de octubre, las autoridades se hicieron cargo de "Bentley" y lo mantienen en aislamiento.

El miedo a un posible brote en EU se desató la semana pasada cuando se supo que, antes de ser diagnosticada, Vinson viajó en avión desde Cleveland (Ohio) a Dallas con un poco de fiebre, y con el visto bueno de un funcionario de los CDC.

Por precaución, las autoridades de salud de Ohio siguen monitoreando a un total de 142 personas, de las que tres permanecen aisladas por su contacto con Vinson. Mientras, el Pentágono anunció este domingo la formación de un equipo militar especializado de respuesta rápida para combatir al ébola en EU que estará conformado por 30 personas.

Se prevé que la capacitación comience esta misma semana en Houston (Texas) y el equipo estará integrado por 20 enfermeras de cuidados intensivos, cinco doctores especializados en enfermedades infecciosas y cinco entrenadores de protocolos.

El presidente de EU, Barack Obama, se ha mostrado, por ahora, reacio a vetar los vuelos procedentes de los principales países afectados por el ébola en África Occidental (Guinea Conakri, Sierra Leona y Liberia), como reclaman varios legisladores republicanos.

De hecho, el senador republicano Marco Rubio (Florida) planea introducir pronto un proyecto de ley para suspender los viajes entre EU y esos tres países africanos, según adelantó hoy su oficina en un comunicado, en el que alude a las "muchas incertidumbres" que rodean al ébola y "amenazan a la seguridad nacional".

Ante las acusaciones republicanas de falta de liderazgo y de lentitud para controlar el avance del virus, Obama designó el viernes a Ron Klain como "zar" federal o "coordinador de respuesta al ébola", cuya tarea será gestionar la actuación del Gobierno a nivel doméstico. El portavoz adjunto de Obama, Eric Schultz, comentó hoy a los periodistas que Klain empezará a trabajar este mismo miércoles.

Schultz contó también en Chicago, donde hoy está Obama para participar en un acto de recaudación de fondos para los demócratas de cara a las elecciones legislativas del 4 de noviembre, que el presidente hablará más tarde por videoconferencia con su asesora Lisa Monaco sobre los esfuerzos para detener la propagación del ébola en EU.

Cauto optimismo

No obstante, las autoridades estadunidenses afirman que es tranquilizador que no se hayan detectado nuevos casos en los últimos días. "Respiramos un poco mejor, pero todavía contenemos el aliento", dijo el alcalde de Dallas, Mike Rawlings.

Entre aquellos que ya no están en peligro se encuentran un grupo de trabajadores sanitarios y miembros de la comunidad que podrían haber tenido contacto con Duncan entre el 24 de septiembre, cuando empezó a mostrar los síntomas, y el 28, cuando se le aisló en un hospital de Dallas.

"Esto es un hito decisivo para la ciudad de Dallas y para las personas preocupadas a lo largo de Estados Unidos", dijo Mark Rupp, especialista en enfermedades infecciosas en el Nebraska Medical Center, que trató a dos pacientes estadounidenses con ébola después de que se infectaran en Liberia este año.

"Espero que esto refuerce el mensaje de que la gente está a salvo y de que el ébola no es muy infeccioso en su etapa temprana", añadió. Además, un paciente estadunidense que había pedido permanecer en el anonimato se recuperó del virus del ébola y fue dado de alta del hospital, informó hoy el Emory University Healthcare de Atlanta (Georgia, sureste).

Dos enfermeras de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Presbiteriano de Dallas se contaminaron durante los cuidados a Duncan, que murió el 8 de octubre. La primera de ellas, Nina Pham, se encuentra estable ingresada en un hospital cercano a Washington.

Mientras tanto, la familia de la otra infectada, Amber Vinson, dijo en un comunicado el domingo que están "optimistas sobre las condiciones de Amber y el tratamiento que está recibiendo actualmente" en un hospital de Atlanta, sin precisar detalles sobre su estado de salud.

El ébola se contagia con el contacto estrecho de vómitos, sangre, diarrea y otros fluidos corporales. Mucha gente comienza a sentirse mal entre los ocho y diez días tras la exposición. Los trabajadores sanitarios están particularmente en riesgo.

Errores cometidos

El Hospital Presbiteriano de Dallas pidió disculpas el domingo por haber diagnosticado equivocadamente al liberiano Duncan cuando este pidió atención para sus dolores y fiebre.

"Cuando Duncan fue admitido, nosotros lo examinamos cuidadosamente y realizamos una serie de análisis, pero el hecho de que venía de África no fue correctamente comunicado al equipo médico", escribió Barclay Bardan, presidente del Texas Health Resources, al que pertenece el Hospital Presbiteriano.

"A su llegada a emergencias, no supimos detectar los síntomas del ébola. Lo lamentamos profundamente", indicó en la carta. De su lado, los centros estadounidenses de control y prevención de enfermedades (CDC), acusados de una serie de pasos en falso que codujeron a los contagios, publicaron hoy nuevas directrices que buscan proteger mejor al personal médico al frente de los enfermos de ébola.

A partir de ahora, los cuidadores deben haber sido entrenados en varias ocasiones y ser capaces de ponerse y quitarse sus trajes de protección sin cometer errores, bajo la vigilancia de una tercera persona, precisó el director de los CDC, Thomas Frieden. El uniforme no deberá mostrar ningún trozo de piel, y una máscara desechable reeplazará las gafas, según estas directrices.

Jesse Goodman, doctor y experto en salud pública de la Universidad de Georgetown, en Washington, dijo que Estados Unidos estaba aprendiendo de la fallida respuesta inicial. "Creo que los acontecimientos indican cuán importante es ser más cauteloso en vez de más confiado", dijo Goodman en un evento en Washington.

En el mismo foro, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas, dijo que la epidemia de ébola estaba lejos de terminar en África occidental, y añadió que todos los países necesitaban dar recursos para acabar con la propagación de la enfermedad. "Ahora mismo no creo que podamos predecir cuándo va a terminar esta epidemia. Cuando la observas, sigue aumentando en vez de declinar", dijo.