EU refuerza apoyo a Ucrania pero sin dar armas letales

Mientras el presidente ucraniano Poroshenko se lamentaba por no poder recibir misiles anti-blindados, que considera fundamentales, Rusia manifestó su sorpresa y condenó las nuevas sanciones de ...

Washington

Estados Unidos reforzó la asistencia militar a Ucrania y las sanciones contra los separatistas pro-rusos, pero todavía evita proporcionar las armas "letales" que reclama Kiev, en tanto el el FMI aprobó hoy un millonario paquete de ayuda.

Washington anunció que entregará a Ucrania 75 millones de dólares en equipos militares "no letales", entre ellos drones de observación, radares anti-mortero y aparatos de visión nocturna. También facilitará 230 vehículos Humvee, 30 de ellos blindados.

Estados Unidos ya ha enviado anteriormente otros equipamientos militares no letales a Ucrania para ayudar en la lucha contra los separatistas, pero la Casa Blanca no ha tomado aún una decisión con respecto al envío de armas letales.

El presidente ucraniano Poroshenko agradeció públicamente la ayuda suplementaria de Estados Unidos, pero lamentó que no haya en ella las armas militares letales, como misiles anti-blindados, que Ucrania considera fundamentales.

Varios altos funcionarios estadunidenses, entre ellos el secretario de Defensa Ashton Carter y el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor, se han pronunciado a favor de hacer esos envíos reclamados por Ucrania, pero los aliados de Estados Unidos en la OTAN, como Alemania y Francia, se oponen por temor a una escalada del conflicto, que ya dejó más de 5,600 muertos.

Además de la ayuda militar Estados Unidos congeló los activos en su territorio de ocho líderes de la región separatista de Donetsk, un banco ruso activo en la región de Crimea, y tres ex cercanos asesores del ex presidente ucraniano, Viktor Yanukovich.

Otros tres ex funcionarios de Yanukovich, entre ellos el ex primer ministro Mykola Azarov, fueron incluidos en la lista de sancionados, por lo que se congelan sus potenciales activos en Estados Unidos y se prohíbe a los estadunidenses hacer negocios con ellos.

Las medidas adoptadas por Washington fueron anunciadas al final tras una conversación telefónica entre el vicepresidente estadunidense Joe Biden y el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko.

Las nuevas sanciones ocurren luego de semanas de críticas de la Casa Blanca a Moscú, al que acusa de enviar tropas y armas a la frontera con Ucrania para respaldar a los rebeldes prorrusos.

Desde el comienzo de la crisis hemos mostrado que hacemos pagar a aquellos que violan la soberanía y la integridad territorial de Ucrania", declaró Adam Szubin, el secretario adjunto del Tesoro a cargo de la lucha contra el terrorismo, citado en el texto.

Rusia manifestó sorpresa y condenó las nuevas sanciones anunciadas por Washington: "Es difícil entender lo que guía la voluntad del Departamento del Tesoro y las autoridades estadunidenses al ampliar las sanciones", declaró el viceministro de Exteriores ruso Serguei Riabkov, según la agencia Interfax.

Ayuda del FMI

Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un nuevo paquete de ayuda de 17,500 millones de dólares para Ucrania, cuya economía está en pleno derrumbe. "El programa es ambicioso y arriesgado, sobre todo por el conflicto en el este del país", reconoció Christine Lagarde, directora gerente de la institución multinacional.

La autorización del consejo de administración del FMI, se tradujo en la entrega inmediata de un primer tramo del préstamo de cinco mil millones de dólares. Los otros tramos del préstamo a Kiev serán entregados durante los próximos cuatro años con la condición de que las autoridades pongan en vigor reformas drásticas reclamadas por el Fondo para sanear las cuentas públicas del país.

En recesión hace dos años y con serias dificultades financieras, el gobierno ucraniano ya dio muestras de buena voluntad al FMI al anunciar que triplicará el precio del gas que pagan los hogares y un aumento de 70% de las tarifas de la calefacción.

Asimismo, Ucrania perdió el control de los pulmones industriales del este del país, en manos de los separatistas prorrusos, y asistió al desplome del valor de su moneda (más del 40% desde el comienzo del año).