EU no reconocerá resultados de elecciones en Siria

Washington califica de "farsa" los comicios presidenciales de este martes en los que el presidente Asad tiene garantizado el triunfo, mientras un atentado causó diez muertos en Homs y 50 murieron ...
Un poster burlándose del presidente sirio, Bashar al Asad, aparece en la avenida de los Campos Elíseos, en París
Un poster burlándose del presidente sirio, Bashar al Asad, aparece en la avenida de los Campos Elíseos, en París (AFP)

Washington, Damasco

El Gobierno estadunidense consideró hoy que las elecciones presidenciales que se celebrarán el martes en Siria son una "farsa" y advirtió que no reconocerá los resultados. "Esta elección fluye de un legado familiar de una brutal dictadura y también está claro que no reconoceremos el resultado", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.

El régimen sirio organiza unas elecciones presidenciales ganadas de antemano por el presidente Bashar al Asad y denunciadas por sus adversarios como una "farsa" que, según los expertos, prolongará aún más la devastadora guerra que vive el país desde hace tres años.

Psaki señaló que en las sociedades libres las elecciones democráticas ofrecen una oportunidad para elegir a sus líderes, pero este proceso es "inconcebible" en la Siria actual en la que el régimen de Bashar al Asad ha "machacado" a la oposición. La portavoz recordó además los miles de desplazados que han dejado los más de tres años de guerra y la ley aprobada este año que restringe las candidaturas a aquellos que hayan vivido en Siria durante los últimos diez años, "excluyendo a la oposición en el exilio".

Psaki coincidió además con otros grupos de la comunidad internacional que han indicado que el régimen sirio ha trazado un "plan unilateral" para celebrar unas elecciones presidenciales "ilegítimas". Casi 16 millones de los 23.6 millones de sirios están llamados a concurrir a las urnas en los 9,601 centros de votación dispuestos por las autoridades, de los que 1,563 están en Damasco.

Las elecciones se desarrollarán únicamente en las zonas que están en poder del Gobierno en todas las provincias, menos en Al Raqa (norte), bajo control del grupo radical Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL). Estas serán las primeras elecciones con más de un candidato que se celebran en Siria en medio siglo.

A los comicios se ha postulado el presidente actual, Bashar al Asad, en el poder desde 2000, para acceder a un tercer mandato junto con el diputado de la oposición tolerada dentro de Siria Maher Abdel Hafez Hayar y el ex ministro Hasan Abdalá al Nuri.

La víspera de la consulta estuvo marcada hoy por la violencia, con un atentado que provocó diez muertos en la provincia de Homs (centro), y que hace temer por eventuales ataques rebeldes durante la jornada del escrutinio. Asimismo, al menos 50 personas murieron en dos días de bombardeo rebelde contra zonas controladas por el régimen en el norte de la provincia de Alepo, informó hoy el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Las víctimas, entre ellas nueve niños, murieron por un "bombardeo con misiles y fuego de mortero en zonas controladas por el régimen en Alepo entre el sábado y el domingo". Según el Observatorio, el bombardeo continuaba hoy después de haberse cobrado 23 víctimas el sábado y 27 el domingo.

Por su parte, el jefe de la oposición, Ahmad Jarba, llamó a los sirios a "quedarse en casa", y rebeldes y militantes contra el régimen denuncian unas "elecciones de sangre", en medio de un conflicto que según una ONG ha provocado más de 162 mil muertos.

La prensa siria menciona un plan de seguridad desplegado desde el domingo "para poteger" los locales de votación en las zonas bajo control gubernamental, donde tiene lugar el escrutinio, subrayando que el ejército y las fuerzas de seguridad se encuentran "en estado de máxima alerta". El régimen controla el 40% del territorio, en el que vive el 60% de la población, según el geógrafo especializado en Siria Fabrice Balanche.

Esta consulta tiene lugar en un país que se encuentra a sangre y fuego. Unos dos mil civiles han muerto desde enero a causa de barriles explosivos lanzados por aviones del régimen sobre los bastiones rebeldes en Alepo (norte), mientras continúan violentos combates en el centro del país, cerca de Damasco y en el sur.

Profundamente divididos, los insurgentes y la oposición, al igual que sus aliados árabes y occidentales, todos asisten incrédulos a la reelección al frente del poder de Al Asad, tras una serie de avances de las tropas gubernamentales en el terreno. Con un ejército unido alrededor del régimen, a pesar de numerosas defecciones, Al Asad cuenta con el apoyo de Rusia e Irán, sus principales aliados a nivel internacional, y con la 'preciosa' ayuda de los aguerridos combatientes del Hezbolá libanés, así como de otros sirios y extranjeros.

En teoría, se trata de las primeras elecciones sirias en casi medio siglo, puesto que Bashar al Asad, y antes su padre Hafez fueron elegidos mediante referendos. Pero, las de mañana fueron organizadas excluyendo "de facto" toda candidatura disidente. Sus únicos "rivales" en la consulta, la primera sin candidato único, son el diputado Maher Abdel Hafez Hayar y el ex ministro Hasan Abdulá al Nuri.

Los aproximadamente nueve mil colegios electorales abrirán sus puertas a las 07:00 hora local (04:00 hora GMT) y cerrarán a las 19:00 (16:00 hora GMT), y más de 15 millones de ciudadanos están convocados a las urnas. La votación puede prolongarse cinco horas más a pedido de la comisión electoral. Este escrutinio contará con observadores iraníes, rusos e, inclusive norcoreanos, países amigos del régimen.