EU realiza nuevos ataques aéreos contra el EI en la presa de Hadiza

La embajadora estadunidense ante la ONU destaca que las acciones contra el Estado Islámico cuentan con "apoyo abrumador" internacional, mientras el presidente Obama hablará mañana por la noche por ...
Un miliciano kurdo iraquí "peshmerga" dispara hacia posiciones del Estado Islámico en la cima del Monte Zardak, 25 km al este de Mosul
Un miliciano kurdo iraquí "peshmerga" dispara hacia posiciones del Estado Islámico en la cima del Monte Zardak, 25 km al este de Mosul (AFP)

Washington

La Fuerza Aérea estadunidense volvió a bombardear el lunes y hoy posiciones de la milicia yihadista del Estado Islámico (EI) cerca de la estratégica presa de Hadiza, unas instalaciones que podrían permitir a los terroristas sunitas inundar localidades a lo largo del río Éufrates.

El Mando Central estadunidense indicó hoy en un comunicado que los ataques se llevaron a cabo con cazas y aviones no tripulados con el objetivo de apoyar los avances de las Fuerzas Armadas iraquíes y milicias tribales sunitas contra el EI. En cinco ataques aéreos ayer y hoy, Estados Unidos consiguió neutralizar doce vehículos del EI, ocho de ellos armados y, de estos, dos dotados con artillería antiaérea.

Estados Unidos ha bombardeado los alrededores de la presa de Hadiza, la segunda más grande del país, desde el sábado para evitar que caiga en manos de los yihadistas sunitas, que podría utilizarla para inundar localidades río abajo y controlar una importante fuente de electricidad.

Con las nuevas misiones, ya ascienden a 153 los ataques aéreos de Estados Unidos en Irak en el último mes, después de que la ofensiva se hubiese centrado hasta el pasado fin de semana en Mosul, la segunda ciudad iraquí y tomada por sorpresa en junio por el EI, y alrededores de Erbil, capital del Kurdistán iraquí y base de operaciones para el Pentágono y el Departamento de Estado.

Además, Estados Unidos ha sobrevolado territorio tomado por los yihadistas sunitas del EI para lanzar ayuda humanitaria en Amerli y Sinjar, donde las minorías turcomana y yazidí, respectivamente, estaban siendo masacradas y acosadas por los islamistas.

La embajadora estadunidense ante la ONU, Samantha Power, aseguró hoy que las acciones de su país contra el Estado Islámico (EI) cuentan con "apoyo abrumador" por parte de la comunidad internacional y recordó que muchos países se han ofrecido a participar en la iniciativa.

"Lo que hemos visto a raíz de la participación de EU en este esfuerzo (...) para degradar y destruir al EI es un apoyo abrumador de la comunidad internacional", señaló Power en declaraciones a los periodistas tras una reunión del Consejo de Seguridad, que su país preside este mes.

La embajadora aseguró que un buen número de países han ofrecido asistencia, desde ayuda humanitaria a ataques aéreos o ayuda militar, y han impulsado así la "idea de una coalición internacional" en contra del grupo yihadista.

Power expresó además su apoyo al Gobierno del Líbano, país que en los últimos días ha vivido enfrentamientos entre el Ejército y grupos extremistas y que ha perdido a dos soldados decapitados a manos del EI. El presidente estadunidense, Barack Obama, tiene previsto detallar este miércoles su plan para acabar con el EI en un discurso televisado en la noche, en horario de máxima audiencia.

Obama hablará a sus conciudadanos a las 21 horas locales (01:00 hora GMT del jueves) para explicar "la amenaza que representa el Estado Islámico" y exponer su plan para "degradar y por último destruir al grupo terrorista", indicó un comunicado de la Casa Blanca. Antes de esos anuncios Obama tiene previsto reunirse hoy con los principales líderes del Congreso. Obama ha asegurado que la estrategia que anunciará excluye categóricamente el envío de tropas a suelo iraquí.

La locución de Obama se realiza la víspera del 13° aniversario de los atentados del 11 de septiembre en EU. El pasado 8 de agosto, Obama decidió el inicio de ataques aéreos en Irak, pero lo hizo sin autorización del Congreso, y desde entonces gran parte de los legisladores, especialmente los republicanos, han presionado a la Casa Blanca para que exponga un plan más detallado y combata al EI también en Siria.

La Casa Blanca ha descartado que vaya a volver a desplegar a la infantería para combatir en Irak, después de que abandonaran ese país a finales de 2011. El avance del grupo extremista será a priori uno de los grandes asuntos que ocuparán a los jefes de Estado y de Gobierno que acudirán este mes a Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU.

En ese marco, Obama ha convocado una reunión al máximo nivel del Consejo de Seguridad para analizar el problema del reclutamiento de combatientes extranjeros por parte de los grupos radicales. Según anunció hoy Power, el encuentro -inicialmente previsto para el 25 de septiembre- se celebrará un día antes, el 24, a partir de las 15:00 hora local (19:00 GMT).

Al asumir su segundo mandato en enero de 2013, Obama había dicho que se cerraba un ciclo bélico de diez años evocando las retiradas de las tropas de Irak y Afganistán, pero dos años más tarde, cambió profundamente su postura ante la amenaza de los yihadistas del EI, que han provocado miles de muertes y declarado un califato islámico en Oriente Medio.

Aunque la Casa Blanca excluye categóricamente el envío de tropas terrestres a la región, Estados Unidos volvió a lanzar una operación militar que podría prolongarse más allá del fin del gobierno Obama, a inicios de 2017.

"Puede que esto lleve un año, pueden ser dos, pueden ser tres", reconoció hace algunos días al margen de la cumbre de la OTAN el secretario de Estado estadunidense John Kerry, quien el jueves visita Arabia Saudita para reunirse allí con cancilleres de seis estados del Golfo pérsico además de Egipto, Jordania e Irak.

Estados Unidos ha asumido la formación de una coalición internacional de más de 40 países -básicamente de potencias occidentales y sus aliados en Oriente Medio y con participación de diferente alcance-, para contener y derrotar a los yihadistas. Desde el 8 de agosto EU ha realizado 153 ataques aéreos contra objetivos del EI en Irak y dispuso más de 800 efectivos militares para resguardar su embajada en Bagdad y apoyar a las fuerzas iraquíes.