EU ve "menos probable" evacuación de refugiados en Irak

Después de que una veintena de soldados estadunidenses reconocieran el monte Sinjar, al norte de Irak, el Pentágono determinó que su número, muy inferior a los 20 a 30 mil estimados por ACNUR, ...
En esta imagen de un video del político austríaco Michel Reimon, se ve a refugiados yazidíes subiendo a un helicóptero de ayuda en Irak
En esta imagen de un video del político austríaco Michel Reimon, se ve a refugiados yazidíes subiendo a un helicóptero de ayuda en Irak (EFE)

Dohuk, Washington

Una veintena de soldados estadunidenses realizaron hoy una misión de reconocimiento en el monte Sinjar, al norte de Irak, para evaluar las posibilidades de socorrer a los refugiados yazidíes expulsados por los yihadistas, y que se encuentran en condiciones dramáticas.

Entre 20 y 30 mil personas, en su mayoría de la minoría kurdoparlante y yazidíes no musulmanes, se encuentran bloqueados sin agua, alimentos ni cobijo en la región montañosa y desértica del Sinjar, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Sin embargo, según el Pentágono, estos soldados en misión determinaron que su número es muy inferior al estimado por ACNUR, lo que hace menos probable su evacuación. "Basándonos en esta evaluación, la agencia ha determinado que una misión de evacuación es menos probable", señaló en un comunicado el secretario de prensa del Pentágono, el contralmirante John Kirby.

Los soldados, miembros de los Boinas Verdes, "tuvieron contacto con los refugiados" expulsados por los yihadistas y luego retornaron a Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, había indicado otro oficial del Pentágono a la AFP bajo cubierta de anonimato. EU tiene un consulado y otras instalaciones en Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí, y hoy desplegó alrededor de 130 soldados en misión en esa ciudad.

Combatientes del Estado Islámico (EI) atacaron la región y amenazaron con avanzar hacia la ciudad. La pasada semana, el presidente estadunidense Barack Obama autorizó ataques aéreos para proteger a los refugiados yazidíes y al personal estadunidense en Erbil, pero insistió que las "tropas de combate" de Estados Unidos no volverán a hacer la guerra en ese país.

Los helicópteros iraquíes y las tropas kurdas han estado intentando ayudar a los cercados yazidis, y Washington y sus aliados estudian maneras de transportarlos fuera de Sinjar o abrir un corredor humanitario. Hoy, un dron lanzó un misil para destruir un camión con armas del EI, localizado al oeste de la montaña.

Miles de personas desplazadas por la violencia en el norte de Irak se dirigían hoy a la región de Kurdistán, mientras los esfuerzos internacionales se intensificaban para frenar el avance de los yihadistas aportando armas a los combatientes kurdos.

En este contexto, el primer ministro saliente, Nuri al Maliki, volvió a la carga diciendo que no dejará el poder sin una decisión judicial del Tribunal Federal, después de que el presidente de la República encomendara a la formación de un nuevo gobierno. EU, por su parte, continuó sus ataques aéreos contra posiciones yihadistas del Estado Islámico (EI) en los montes Sinjar.

Cientos de miles de personas tuvieron que huir de sus hogares ante la ofensiva de los yihadistas del EI, que desde el 9 de junio han conquistado inmensos territorios del norte del país, casi sin resistencia del ejército. La crisis humanitaria parece agravarse ante el avance yihadista hacia la región autónoma del Kurdistán, a la que seguían afluyendo miles de otros desplazados, tras haber escapado a través de Siria.

Uno de ellos, Mahmud Bakr, de 45 años, contó que había dejado a su padre con muchos otros desplazados bloqueados en las montañas Sinjar. "La mayor parte son ancianos, no pueden caminar tanto". En el campo de Bajid Kandala, en el Kurdistán iraquí, una multitud de refugiados yazidíes "sin pan y con muy poca agua" pidieron más "ayuda" .

"Estuvimos cercados durante diez días en las montañas. El mundo entero habla de nosotros, pero no recibimos ninguna ayuda real", lamentó Jodhr Husein, de 44 años. Paralelamente a la ayuda humanitaria, EU -implicado por primera vez militarmente en Irak desde que invadió el país en 2003 para derrocar a Sadam Husein y mantuvo sus tropas hasta fines de 2011- lleva a cabo desde el viernes ataques aéreos contra posiciones yihadistas en el norte del país.

El objetivo es proteger al personal estadunidense en Erbil y evitar un eventual "genocidio", según el presidente Barack Obama. Además de la ayuda humanitaria, los occidentales decidieron enviar armas a las fuerzas kurdas. Tras EU, Francia anunció que entregaría armas "en las próximas horas" y Londres dijo que transportará las de terceros países.

Se acusa al EI de perseguir a las minorías del país, así como de llevar a cabo ejecuciones sumarias, violaciones y agresiones que pueden ser considerados como "crímenes contra la Humanidad", según la ONU. El papa Francisco pidió a la ONU que haga "todo lo posible" para poner fin a la violencia contra las minorías religiosas.

En este contexto de profunda crisis humanitaria, el primer ministro saliente, Nuri al Maliki, furioso por el nombramiento de un sucesor, Haidar al Abadi, afirmó que no abandonará el poder sin una decisión de la Corte federal de justicia ante la que presentó su reclamo. EU, Irán y los principales países europeos acogieron con satisfacción la nominación del nuevo primer ministro iraquí, que debe formar un gobierno de unidad nacional antes del 10 de septiembre.

Pero Maliki no le pondrá fácil esta tarea, a pesar de encontrarse aislado después de que sus aliados estadunidense e iraní y miembros de su bloque chiita le retiraran su apoyo. "Confirmo que el gobierno continuará y que no seré reemplazado sin una decisión de la corte federal", dijo Maliki en televisión.

Maliki, cuya coalición ganó las elecciones de abril, considera que la nominación de Abadi constituye una "violación de la Constitución" y considera que tiene legitimidad para un tercer mandato. Tras estas declaraciones, la Casa Blanca llamó a Maliki a respetar el proceso democrático y ceder el cargo para permitir que su sucesor "una al país".

Por su parte, el ayatolá Ali al Sistani, el más influyente dignatario chiita de Irak, dijo que hay que "darse prisa" para sustituir a Maliki, por un dirigente que tenga "amplia aceptación" en el país.