EU condena por "ilegítimas" las elecciones separatistas en Ucrania

Washington calificó de farsa los comicios realizados el domingo en el este del país, y declaró que se replanteará sus compromisos en el marco de los acuerdos de paz.
Una mujer empuja un carrito con leña para la chimenea cerca del aeropuerto de Donetsk, en el este de Ucrania
Una mujer empuja un carrito con leña para la chimenea cerca del aeropuerto de Donetsk, en el este de Ucrania (AFP)

Washington

Estados Unidos condenó hoy por "ilegítimas" las elecciones realizadas el domingo por separatistas pro-rusos en el este de Ucrania, calificándolas como una "farsa". "Estados Unidos condena por ilegítima estas llamadas 'elecciones' realizadas el domingo por separatistas pro-rusos en partes de Donetsk y Lugansk", señaló en un comunicado la vocera del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Bernadette Meehan.

Las elecciones del domingo buscan dar legitimidad a dos pequeños estados no reconocidos, que los rebeldes apoyados por Moscú han labrado en el este industrial de Ucrania durante siete meses de guerra. "Estas elecciones son falsas, contrarias a la Constitución de Ucrania, la ley de 'estatus especial' y la mayoría de las básicas normas electorales", añadió.

Rusia, que niega las acusaciones occidentales de que sus tropas están tomando parte en el conflicto, reconoció estas elecciones, mientras la comunidad internacional europea fustigó a Moscú por apoyar lo que consideran unas "encuestas ilegítimas". Meehan manifestó su preocupación ante los esfuerzos del ministerio de Relaciones Exteriores ruso por legitimar esta votación.

"En términos generales, el incumplimiento de Moscú a cumplir sus obligaciones bajo el acuerdo de Minsk, pone en tela de juicio su compromiso a respaldar una solución pacífica del conflicto", agregó Meehan. La Casa Blanca también expresó su preocupación por los reportes de que Rusia está moviendo tropas y equipo militar hacia su frontera con Ucrania.

La diplomática también expresó su preocupación por reportes de que drones europeos que monitorizan el este de Ucrania fueron atacados en los últimos días. "Como lo hemos dicho repetidamente, Rusia tiene una opción. Si apoya el proceso de paz y se adhiere a los compromisos de Minsk, los costos para Rusia por las acciones desestabilizadoras contra Ucrania disminuyen", observó Meehan.

"¿Debería Moscú continuar ignorando los compromisos que hizo en Minsk y continúa sus acciones desestabilizadoreas y peligrosas? El costo para Rusia aumentará", concluyó.

Seis meses después del inicio del conflicto que dejó más de cuatro mil muertos, las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk eligieron el domingo a sus "presidentes" y sus "parlamentos" para, según los organizadores de las elecciones, legitimar sus autoridades.

De otra parte, el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, declaró hoy que Ucrania se replanteará sus compromisos en el marco de los acuerdos de paz para el este del país, que "han sido violados de forma grosera" por los comicios celebrados el domingo por los separatistas.

"Esas seudoelecciones son una violación grosera del protocolo de Minsk del 5 de septiembre" firmado entre Kiev y los separatistas, afirmó Poroshenko en un discurso a la nación, prometiendo "replantearse" el plan de acción de Kiev.

El Consejo de seguridad nacional y defensa se reunirá el martes para abordar, entre otras cosas, "la supresión de la ley sobre el estatuto especial" de los bastiones separatistas, adoptada en septiembre y que les da por tres años una amplia autonomía, especialmente la posibilidad de crear "milicias populares", y garantiza la amnistía para los combatientes que no hayan cometido crímenes sangrientos.

La adopción de ese texto fue ampliamente interpretada como una "capitulación" de las autoridades ucranianas tras una serie de fracasos militares frente a la ofensiva de los rebeldes, apoyados, según Ucrania, por tropas regulares rusas. Mientras, los bombardeos regresaron a Donetsk tras la calma relativa del domingo.

Numerosos tiros de artillería y ráfagas de ametralladoras pesadas se oían en la tarde cerca del aeropuerto de este bastión rebelde, escenario de violentos combates en los últimos meses. Largas columnas de humo se levantaban en distintas zonas alrededor del aeropuerto y se veían dos incendios.

La Unión Europea (UE) lamentó que las elecciones en el este constituyan "un nuevo obstáculo en la senda de Ucrania hacia la paz" y criticó a Rusia por reconocer los comicios separatistas. Berlín no descartó, por su parte, nuevas sanciones europeas contra Moscú.

El presidente francés François Hollande pidió a su homólogo ruso, Vladimir Putin, que no reconozca unas elecciones "que podrían poner en entredicho la integridad territorial" de Ucrania.

El domingo, los líderes prorrusos y sus respectivos partidos cosecharon una esperada victoria en los comicios presidenciales y legislativos celebrados en los territorios bajo su control en las regiones de Donetsk y Lugansk.

Como en los mejores tiempos de la Guerra Fría, estos comicios avivan las tensiones entre Occidente y Rusia, país al que europeos y estadunidenses acusan de apoyar a los separatistas. Estos tienen su feudo en parte de la región industrial del Donbass, no controlada por el gobierno ucraniano prooccidental.

Rusia "respeta" resultado de comicios

Por su lado, Moscú dijo "respetar" el resultado de estos comicios presidenciales y legislativos en las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, y aseguró que los mandatarios electos deben ahora "resolver los problemas prácticos y restablecer la vida normal" en estas regiones.

El viceministro de Exteriores ruso aumentó la presión sobre Kiev pidiendo que pusiera fin definitivamente a sus operaciones militares en el este y que hablase con los insurgentes en igualdad de condiciones.

"Este trabajo puede lograr resultados únicamente a condición de un diálogo de igualdad basado en el respeto mutuo, y si Kiev renuncia a las operaciones militares y a las notorias 'operaciones antiterroristas'", declaró Grigory Karasin a la agencia de noticias oficial rusa TASS.

Durante la votación del domingo, un portavoz militar ucraniano denunció por su parte el despliegue "intenso de equipamientos y de tropas" procedentes de Rusia.

Sectores de las fuerzas reunidas contra los soldados de Ucrania parecen estar tan fuertemente armados y tan bien organizados como un ejército regular, y frecuentemente se han visto largas columnas de camiones militares en la zona de la frontera ruso-ucraniana.

Los medios de comunicación ucranianos habían mostrado previamente imágenes de varias decenas de camiones militares sin identificación, presentados como "una columna rusa en las calles de Donetsk".

Los insurgentes prorrusos se levantaron en armas en abril pasado, al mes siguiente de que Moscú se anexionara la península de Crimea, una decisión no reconocida internacionalmente.

Rusia justificó la anexión alegando que debía proteger a los ciudadanos de origen ruso, mayoritarios en Crimea, tras la revolución prooccidental y nacionalista que se produjo en Kiev a fines de febrero.

Respecto al este ucraniano, Moscú afirma que solamente proporciona a los rebeldes apoyo humanitario y político, pero no militar, contrariamente a lo que afirman los occidentales.