EU estudia petición de Irak para atacar por aire a yihadistas

Un diplomático estadunidense revela que Washington evalúa el uso de drones mientras refuerza al ejército iraquí, y la ONU llama al Consejo de Seguridad a actuar contra las "atrocidades" del ...
Voluntarios que se unieron al ejército contra los yihadistas de Estado Islámico, en un puesto de control en Diyala, al norte de Bagdad
Voluntarios que se unieron al ejército contra los yihadistas de Estado Islámico, en un puesto de control en Diyala, al norte de Bagdad (AFP)

Washington, Bagdad

Estado Unidos sigue evaluando la solicitud de las autoridades iraquíes de lanzar ataques con drones contra militantes yihadistas, aunque trabaja en el fortalecimiento del ejército iraquí para su lucha contra los extremistas, dijo hoy un diplomático estadunidense. Luego de haber pagado miles de millones de dólares en la construcción y formación de las Fuerzas Armadas de Irak, Estados Unidos se sorprendió cuando el ejército iraquí se desmoronó ante la ofensiva en junio por parte de yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).

Pero según dijo el subsecretario adjunto Brett McGurk, con el aumento del apoyo estadunidense, el ejército iraquí comenzó a "mantener la línea". El general estadunidense Lloyd Austin partirá a Irak el jueves para "seguir evaluando la situación y ver concretamente cuál sería la asistencia estadunidense más eficaz", dijo McGurk, quien acaba de regresar de siete semanas en Irak.

Pese a las acusaciones de que Washington no hizo lo suficiente para apoyar a los iraquíes en su lucha, McGurk dijo que el pedido de Bagdad de apoyo con ataques aéreos directos "sigue bajo consideración". Los primeros asesores militares estadunidenses dedicados a apoyar a las fuerzas gubernamentales en su lucha contra los insurgentes sunitas se encuentran en Bagdad desde fines de junio.

Los bombardeos aéreos del gobierno iraquí contra yihadistas, en algunos casos con barriles de explosivos, han causado la muerte de 75 civiles desde principios de junio, estimó hoy Human Rights Watch (HRW). La organización de defensa de los Derechos Humanos agregó que cientos de civiles más resultaron heridos en estos bombardeos desde el 6 de junio.

"Los ataques aéreos del gobierno están dejando un alto número de (víctimas) entre los habitantes", declaró el director de HRW para Medio Oriente, Joe Stork. La ONG con sede en Nueva York registró 75 civiles muertos en cuatro ciudades desde el lanzamiento de la ofensiva del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que controla varias zonas iraquíes al norte y al oeste de Bagdad, así como las provincias de Deir Ezor y Raqa, en el norte y el este de Siria.

Al menos 17 de estas muertes se produjeron como consecuencia del uso de barriles de explosivos, agregó HRW. Estos barriles, fabricados con metal y una capa de cemento en su interior, están llenos de TNT y son lanzados desde helicópteros y aviones militares. No cuentan con un sistema de guía, por lo que son imprecisos.

"Pese a los reiterados mentís del gobierno, sus fuerzas están usando de nuevo los mortíferos barriles de explosivos en zonas pobladas de Faluya", una ciudad controlada por los insurgentes islamistas, estimó HRW.

Mientras, el representante especial de la ONU en Bagdad, Nickolay Mladenov, afirmó hoy que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe actuar para poner fin a las "atrocidades" cometidas en irak por los yihadistas del Estado Islámico (EI). Mladenov, quien habló al consejo por videoconferencia, acusó al EI "de reclutar y utilizar soldados extranjeros, cometer asesinatos, secuestros y toma de rehenes y flagrantes violaciones de los derechos humanos".

Por todas estas razones, explicó, el Consejo debería "exigir sin rodeos que el EI cese las hostilidades y sus atrocidades y pedir a los estados miembro cooperar para aplicar las sanciones existentes". El EI figura en la lista de la ONU de grupos relacionados a Al Qaeda y sometidos a sanciones internacionales.

De otra parte, en el plano político, el parlamento iraquí pospuso hoy la elección del presidente de Irak, lo cual retrasará a su vez la formación del gobierno, tres meses después de las elecciones legislativas de abril. Los diputados iraquíes eligieron a mediados de julio al líder del parlamento, Salim al Yuburi, y deben elegir ahora al presidente de la República, quien a su vez designará a un primer ministro.

El nuevo mandatario habrá de sustituir a Jalal Talabani, quien acaba de regresar a Irak, tras permanecer en tratamiento médico en Alemania desde finales de 2012. El cargo de presidente está, según una regla no escrita, ocupado por un kurdo, mientras que el presidente del parlamento es un árabe sunita y el primer ministro un árabe chiita.

El nuevo gobierno tendrá que enfrentar una grave crisis, acentuada por el lanzamiento de la ofensiva del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que controla varias zonas iraquíes al norte y al oeste de Bagdad, así como las provincias de Deir Ezor y Raqa, en el norte y el este de Siria.