EU quiere continuar relación con Egipto a pesar de recorte en ayuda: Kerry

El secretario de Estado estadunidense queiso reafirmar las relaciones con El Cairo, que calificó de "mala decisión" el congelamiento de la ayuda militar de su aliado, mientras los Hermanos ...
John Kerry, durante la conferencia de prensa hoy en Kuala Lumpur
John Kerry, durante la conferencia de prensa hoy en Kuala Lumpur (AFP)

Kuala Lumpur, El Cairo

El secretario de Estado estadunidense, John Kerry, aseguró hoy que Washington deseaba continuar su relación con Egipto, pese a haber congelado una parte de la ayuda militar a su aliado en el mundo árabe, considerada como una "mala decisión" por El Cairo.

"De ninguna manera, no se trata de una retirada de nuestra relación o de una ruptura de nuestro compromiso de ayuda al gobierno" provisional egipcio, declaró Kerry durante una breve rueda de prensa en Kuala Lumpur con los periodistas que le acompañan en el sureste de Asia.

Por su parte, El Cairo consideró hoy como una "mala decisión" la suspensión de esta ayuda esencialmente militar, máxime cuando "el país se enfrenta a desafíos peligrosos en materia de terrorismo", estimó el ministerio egipcio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

"Es una mala decisión, tanto por su contenido como por el momento elegido. Esto revela serios interrogantes sobre la voluntad de Estados Unidos de suministrar apoyo estratégico a Egipto en el marco de su programa de seguridad", agregó la cancillería.

Tras meses de retraso, Estados Unidos congeló oficialmente el miércoles una parte de su ayuda a Egipto, en represalia por la represión efectuada contra los partidarios del presidente destituido Mohamed Mursi, cuyo proceso por "incitación al asesinato" comenzará el 4 de noviembre.

El "recálculo" de la ayuda estadunidense --1,500 millones de dólares, de los cuales 1,300 millones corresponden a la ayuda militar anual-- contempla la suspensión del suministro de material bélico pesado y de la ayuda financiera al gobierno, "a la espera de un progreso creíble hacia un gobierno civil inclusivo, democráticamente elegido y elecciones justas", señaló ayer la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, en un comunicado.

Preguntado sobre eventuales modificaciones en esta suspensión, Kerry respondió que esto sería evaluado "sobre la base de los resultados" del gobierno provisional egipcio, especialmente, en lo concerniente a su "hoja de ruta" para convocar elecciones democráticas el próximo año.

"Trabajaremos para que esta hoja de ruta se mantenga como el objetivo principal del gobierno, porque creo que ellos quieren continuar su relación con Estados Unidos de forma positiva", apuntó el secretario de Estado.

De otra parte, los grupos islamistas que apoyan al depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi convocaron para mañana viernes una manifestación en la plaza cairota de Tahrir, después de que el domingo pasado murieran 57 personas en las protestas.

Un portavoz de los Hermanos Musulmanes (grupo al que perteneció Mursi), Islam Taufiq, informó a Efe de que los manifestantes tratarán de llegar a la céntrica Tahrir para condenar la represión policial y militar de las protestas. El objetivo es condenar "el asesinato y las detenciones de los manifestantes y el arresto de Mursi en un lugar desconocido", explicó Taufiq.

La protesta de mañana, que se celebra bajo el lema "Tahrir pertenece a todos los egipcios", fue convocada por la Coalición Nacional de Apoyo a la Legitimidad, que respalda la restitución de Mursi en el cargo. El portavoz agregó que "a causa del descontento de los egipcios con la situación actual la participación será masiva", y señaló que los manifestantes se mantendrán pacíficos.

Respecto a la celebración de ese acto en Tahrir, Taufiq dijo que esa plaza, donde últimamente se impide la celebración de protestas de los islamistas, es el espacio de la revolución en Egipto y pertenece a todos los egipcios.

Tahrir, epicentro de las manifestaciones contra Mursi y en 2011 contra Hosni Mubarak, está siendo blindada estas semanas por las fuerzas de seguridad para evitar que los islamistas lleguen a ella.

La situación en Egipto es inestable desde el golpe de Estado que derrocó a Mursi en julio pasado, con frecuentes protestas de los islamistas y un alarmante aumento de los ataques contra las fuerzas de seguridad.

El pasado viernes se registraron disturbios en El Cairo y otras ciudades, y el domingo la violencia se desbordó, saldándose con 57 muertos y más de 370 heridos a causa de la represión por parte de las fuerzas de seguridad.

Además, esta semana las autoridades asestaron un nuevo golpe a los Hermanos Musulmanes, al ordenar su disolución como organización no gubernamental y fijar el juicio de Mursi y de otros dirigentes de la cofradía para el próximo 4 de noviembre.