EU confirma que alertó a Honduras del plan para asesinar a JOH

Las fuerzas de seguridad hondureñas desbarataron el año pasado el plan del narcotráfico para matar a Juan Orlando Hernández, que se encuentra en Estados Unidos en viaje oficial.
El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, durante su actual visita a Estados Unidos
El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, durante su actual visita a Estados Unidos (EFE)

Washington

El Gobierno de Estados Unidos confirmó hoy que alertó el año pasado a las autoridades de Honduras de un plan del narcotráfico para asesinar al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, "JOH", luego desbaratado por las fuerzas de seguridad hondureñas.

"Hemos visto los informes de prensa de que las fuerzas de seguridad de Honduras frustraron el año pasado un plan de narcotraficantes para asesinar al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández", dijo a Efe un portavoz del Departamento de Estado estadunidense, que pidió el anonimato.

"Cuando recibimos información creíble sobre amenazas relacionadas con un líder extranjero, tratamos de asegurarnos de que ese líder esté informado sobre ello", añadió la fuente. Fuentes oficiales hondureñas informaron este lunes a Efe de la trama frustrada en septiembre para asesinar a Hernández, en la que estuvieron involucrados guatemaltecos, hondureños, colombianos y mexicanos que introdujeron armas al país.

Según el canciller hondureño, Arturo Corrales, el plan de asesinar a Hernández fue confirmado por Estados Unidos, cuyas autoridades notificaron a Tegucigalpa lo que estaba ocurriendo.

Tras la alerta estadunidense, el servicio de inteligencia hondureño logró desbaratar el plan, lo que no solamente implicó la captura de nacionales y extranjeros, sino que también se hallaron "armas que confirmaban la forma en que iba a ser asesinado el presidente", de acuerdo con Corrales.

El presidente de Honduras dijo este martes, en una entrevista con Efe, que la trama frustrada en su contra no le ha disuadido de seguir trabajando por "el éxito del país".

"Estos cargos, como los que a mí me toca desempeñar, y los escenarios que vive la región centroamericana y particularmente Honduras, implican muchos riesgos, pero la determinación de seguir adelante es una determinación que va más allá de lo que yo como persona puedo significar, es un tema de que el país no puede detenerse en esta lucha", afirmó Hernández.

Los narcotraficantes pensaban atentar contra Hernández el 20 o 21 de septiembre, cuando el gobernante llegara en helicóptero al aeropuerto de la ciudad de Gracias, en el occidental departamento de Lempira, de donde es originario, según indicó el ministro de Seguridad, Julián Pacheco.

Para la operación, los implicados, además de tres ametralladoras antiaéreas y otro tipo de armas, también adquirieron motocicletas y cuatrimotos, todas confiscadas, para huir rápido del sitio donde pensaban dar muerte a Hernández, añadió Pacheco.

"Honduras está lista"

Mientras, el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, difundió hoy en Dallas (Texas, EU) entre los empresarios con los que se reunió que "Honduras está lista", para recibir sus inversiones en infraestructura y turismo.

Tras dos días en Washington, Hernández llegó hoy a Texas, "un lugar de grandes oportunidades para Honduras", según declaraciones del mandatario difundidas por la Presidencia de ese país.

Hernández dio a conocer las oportunidades de inversión en la infraestructura vial del país, en los llamados "grandes corredores", en los proyectos de los puertos de Amapala y Castilla, y en el proceso de licitación del aeropuerto de Palmerola, cuyo costo está estimado en 135 millones de dólares.

En el ámbito de las telecomunicaciones, el mandatario ofreció a los empresarios una alianza con la empresa estatal Hondutel para constituir un tercer operador que compita con Claro y Tigo, que actualmente copan el mercado: "Honduras necesita más actores y Hondutel puede ser un atractivo", dijo.

Hernández hizo un énfasis especial en el sector turístico: "Hay mucho interés, gran parte de los turistas que llegan a Honduras son de Texas, por eso estamos aquí. Más allá del turismo normal, entre los estadounidenses ha crecido mucho el avistamiento de aves, ir a ver los pajaritos, eso se ha puesto de moda".

En Dallas, Hernández se reunió con el alcalde Mike Rawlings, con el que se emplazaron a organizar en los próximos meses un gran foro con 300 inversionistas y todos los alcaldes de la región.

"Dallas es uno de los lugares donde más dinero existe en la faz de la tierra, pero necesitan invertirlo porque los bancos les pagan muy poco. Entonces necesitan invertirlo en proyectos y Honduras está lista", apuntó Hernández.

El alcalde obsequió al presidente Hernández un balón y una camiseta del equipo local de baloncesto de la NBA, los Dallas Mavericks, con el dorsal número 41 que ostenta su estrella, el alemán Dirk Nowitzki. Tras su visita a Dallas, Hernández viajó a Austin, la capital de Texas, para reunirse con el gobernador, el republicano Greg Abbott.

Pese a que Abbott ha sido uno de los promotores de la política de seguridad fronteriza desarrollada en los últimos meses por Texas y que ha sido ampliamente criticada tanto por México como por los países centroamericanos, el encuentro se centró en la relación económica, según difundió la Gobernación de Texas.

"Como primer importador de Honduras en 2014, Texas está consolidando su posición como centro internacional para el desarrollo económico y el comercio transcontinental", dijo Abbott tras la visita de Hernández, que consideró un "honor".

Para el mandatario hondureño, por su parte, "el hecho de estar a dos horas y media de Texas en avión llama mucho la atención" para los negocios. El presidente hondureño también destacó como atractivo "el corredor o canal seco", una carretera que conecta en seis horas el puerto de Cortés, en el Caribe y de acceso marítimo para Texas, con el Pacífico.

Finalmente, Hernández también tuvo palabras de agradecimiento para "la gente de Dallas y de todo Texas por su solidaridad con los niños y las familias hondureñas en ese momento tan difícil de junio".

El presidente hizo referencia así al pico de la crisis migratoria vivida durante el pasado año, cuando más de 18.000 menores no acompañados procedentes de Honduras ingresaron a Estados Unidos, lo que promovió la militarización de la frontera por parte del ex gobernador Rick Perry, y que Abbott ha prolongado.

En una visita a la frontera en agosto pasado, la canciller de Honduras, Mireya Agüero, se mostró "preocupada" por la "seguridad" de los inmigrantes ante la presencia de un cuerpo militar asumiendo funciones civiles.

Texas, con más de dos mil kilómetros de frontera con México, concentra la mayoría de cárceles para inmigrantes, centros de detención para familias inmigrantes y albergues para niños inmigrantes del país. Tras su reunión con Abbott, Hernández viajó hacia Florida, donde el sábado concluirá su visita a Estados Unidos.