EU y UE rechazan la tortura a un opositor ucraniano

Washington se declaró "aterrorizado" ante las denuncias de Dmytro Boulatov, secuestrado durante una semana, mientras el presidente Yanukovich promulgaba una ley sobre la amnistía de manifestantes ...

Washington, Kiev

Estados Unidos se declaró hoy "aterrorizado" por las denuncias de un militante opositor ucraniano que dijo haber sido secuestrado y torturado durante una semana. "Estamos aterrorizados con los índices evidentes de tortura a la que se sometió a uno de los líderes de las manifestaciones, Dmytro Boulatov", dijo el portavoz del presidente Barack Obama, Jay Carney.

"Estamos profundamente preocupados por las informaciones cada vez más numerosas sobre los opositores que desaparecieron, que son golpeados y torturados, así como por los ataques a los periodistas" en Ucrania, añadió Carney en una rueda de prensa. "El hecho de que algunas informaciones parecen mostrar la implicación de las fuerzas de seguridad es particularmente preocupante", indicó Carney, estimando que era "urgente que el gobierno (ucraniano) utilice todos los recursos a su disposición para investigar estos crímenes horribles y hacer rendir cuenta a sus responsables".

Boulatov, de 35 años, un especialmente activo militante contra el presidente Viktor Yanukovich, fue secuestrado y torturado durante una semana, según informan las televisiones, que mostraron imágenes del hombre con la cara ensangrentada. Boulatov apareció en un bosque de las afueras de Kiev con numerosos navajazos en el rostro y en el cuerpo y con parte de una oreja cortada.

Boulatov, desaparecido desde el 22 de enero, denunció que estuvo secuestrado en un lugar desconocido y fue torturado durante más de una semana."Incluso intentaron crucificarme, me cortaron una oreja, la cara, tengo cortes por todo el cuerpo. Pero gracias a Dios estoy vivo", dijo el activista en declaraciones a la televisión ucraniana.

Mientras, Yanukovich promulgó hoy una ley sobre la amnistía de manifestantes detenidos y la derogación de enmiendas que reprimían de facto casi cualquier forma de manifestación, anunció la presidencia. Estos textos fueron votados esta semana pero imponían como condición la evacuación de las calles y edificios públicos ocupados por los manifestantes en un plazo de quince días, lo que la oposición rechazó.

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, expresó también su indignación al conocerse las declaraciones de Boulatov. "Estoy consternada por los evidentes signos de tortura prolongada y el trato cruel infligido" al militante ucraniano muy activo contra el presidente Vikotr Yanukovich, Dmytro Boulatov, escribe Ashton en un comunicado.

Ashton relacionó el caso de Boulatov al del militante Yuri Verbitski cuyo cuerpo, con marcas de torturas, fue hallado en un bosque el 22 de enero. "Se trata en los dos casos" de secuestros "selectivos" contra líderes de Automaidan, movimiento de manifestantes en coche, que había organizado varias acciones espectaculares frente a la residencia del presidente ucraniano en Kiev, estimó Ashton.

"Todos estos actos son inaceptables y deben cesar inmediatamente", dijo. Ashton pidió a las autoridades ucranianas "que tomen las medidas necesarias para remediar la atmósfera actual de intimidación y de impunidad que permite que tales actos se produzcan". El Ejército ucraniano se pronunció hoy tras dos meses de silencio sobre la grave crisis ucraniana y pidió a Yanukóvich que tome medidas urgentes para evitar que se ponga en peligro la integridad territorial del Estado.

En un comunicado del Ministerio de Defensa se calificó de "inadmisible" la toma de edificios gubernamentales por parte de la oposición y "los impedimentos puestos a los representantes de los órganos de poder estatal y local para cumplir sus obligaciones". Los militares subrayaron que "la escalada de la confrontación amenaza la integridad territorial del Estado".

Poco antes de que Yanukóvich hiciera pública su decisión, el líder del principal partido de la oposición ucraniana (Batkivshina), Arseni Yatseniuk, pidió al presidente que revoque las leyes represivas como señal de que las autoridades tienen la firme determinación de hallar el compromiso para salir de la crisis que vive el país. "La gente no cree en la disposición del poder a una resolución pacífica del conflicto en Ucrania", dijo Yatseniuk a los medios locales antes de tomar un vuelo a Munich, donde participará en la Conferencia de Seguridad anual que se celebra en la capital bávara.

La amnistía, que podría dejar en libertad a la mayoría de los detenidos desde el 21 de noviembre, cuando estallaron las multitudinarias protestas en toda Ucrania, entrará en vigor solo cuando los activistas opositores desalojen todos los edificios administrativos que han tomado desde entonces y también todas las calles con la excepción de la plaza de la Independencia.

Esta plaza, corazón del Euromaidán- como se conoce el movimiento de protesta contra Yanukóvich y el lugar físico en el que cientos de personas viven desde hace dos meses en una ciudadela de tiendas de campaña- es la única vía pública de Kiev que los opositores pueden seguir ocupando para que entre en vigor la amnistía.

Las tres formaciones de la oposición parlamentaria y también varias organizaciones radicales rechazan la amnistía, aprobada hace dos días en el Parlamento ucraniano por la mayoría oficialista, y se niegan a abandonar los edificios gubernamentales, entre ellos el Ayuntamiento de Kiev. Además, los radicales de la organización "Sector derecho" tampoco están dispuestos a dejar las barricadas de la calle Grushevski, a pocos cientos de metros de la sede del Gobierno, que se convirtió en el epicentro de los violentos disturbios de la semana pasada.

El Ministerio del Interior ucraniano ya adelantó hoy que los detenidos durante los violentos enfrentamientos entre opositores y antidisturbios en las inmediaciones de la calle Grushevski "no son manifestantes pacíficos, sino sospechosos de haber cometido delitos graves". Por tanto, y de acuerdo con la legislación de gracia promulgada por Yanukóvich, no se beneficiarán de la amnistía incluso si la oposición abandona los edificios administrativos y las calles para que el documento entre en vigor.

Por otro lado, el líder opositor Vitali Klitshko denunció hoy que las torturas a las que fue sometido Boulatov son un intento de intimidar los ciudadanos que no están de acuerdo con las autoridades del país. Las protestas opositoras estallaron hace poco más de dos meses después de que el gobierno de Yanukóvich aplazó de manera indefinida la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, prevista para fines de noviembre del año pasado.

Tres días después de la aprobación de las nueve leyes represoras, Kiev se convirtió en escenario de violentos choques entre manifestantes y policías antidisturbios que se cobraron varios muertos -seis, según la oposición; tres, de acuerdo a la versión oficial- y centenares de heridos. El 23 de enero, ante la gravedad de la situación, las autoridades y los líderes opositores acordaron una tregua e iniciaron un proceso de negociaciones, en el que la oposición ha conseguido prácticamente todos sus objetivos, salvo la convocatoria de elecciones presidenciales y parlamentarias anticipadas.