EU condena asesinato de abogada y activista política libia

Salwa Bughaigis, defensora de los derechos humanos y miembro del primer Consejo Nacional de Transición de la revolución de 2011 fue asesinada ayer de un tiro en la cabeza en Bengasi en la jornada ...
Salwa Bugaighis, en una foto del 10 de mayo de 2013, con un cartel que dice en árabe "No a la ideología caótica" en una manifestación en Bengasi
Salwa Bugaighis, en una foto del 10 de mayo de 2013, con un cartel que dice en árabe "No a la ideología caótica" en una manifestación en Bengasi (AFP)

Washington

El Gobierno estadunidense condenó hoy el "brutal" asesinato de la abogada y activista política libia Salwa Bughaigis y rechazó la "violencia" y la "intimidación" en Libia, donde ayer se celebraron elecciones legislativas. "Lloramos la muerte de Salwa junto con su familia y todos los libios. Fue una mujer valiente y una patriota libia auténtica", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Maire Harf.

Poco después de terminar la votación, a las 20:00 horas locales (18:00 hora GMT) como estaba previsto, se conocía consternación el asesinato de Salwa Bouguiguis, abogada y militante de los derechos humanos, en la ciudad oriental de Bengasi. "Unos hombres encapuchados que vestían uniformes militares atacaron a Bouguiguis en su casa y le dispararon", indicó a la AFP un responsable de seguridad que pidió anonimato.

Harf recordó la dedicación de la activista a los prisioneros políticos durante el régimen de Muamar Gadafi y la labor de organización durante las protestas en su contra en febrero de 2011. Bughaigis, una de las pocas mujeres que formó parte del primer Consejo Nacional de Transición de la revolución de 2011, fue asesinada en la ciudad oriental de Bengasi de un tiro en la cabeza.

La activista renunció de su cargo en protesta por la ausencia de más voces de mujeres en el Consejo Nacional de Transición, pero "continuó desempeñando un papel activo y poderoso en apoyo de la democracia, los derechos humanos y la participación de las mujeres en al política liba", subrayó Harf.

Libia celebró el miércoles elecciones legislativas para elegir a los 200 parlamentarios independientes que formarán el nuevo Congreso de los Diputados, en una jornada marcada por una calma relativa, a excepción de las localidades orientales de Bengasi y Derna. Durante toda la jornada electoral de ayer y desde su página de Facebook, Bughaigis instó a los habitantes de la segunda ciudad más grande del país a votar para superar los retos a los que se enfrenta la joven democracia libia.

La asesora de seguridad nacional de la Casa Blanca, Susan Rice, se sumó a las condolencias y a la condena de este asesinato "sin sentido" de la activista a la que recordó que tuvo la oportunidad de conocer en Libia en noviembre de 2011, tras la destitución de Gadafi. "Me impresionó mucho su coraje, liderazgo y dedicación para construir una Libia pacífica y democrática en la que los derechos y libertades de todas las mujeres y hombres libios sean respetados y protegidos", dijo en un comunicado.

Rice hizo un llamamiento a los libios a "rechazar la violencia extremista que está buscando silenciar a sus oponentes y arruinar las aspiraciones de la población libia". La muerte de Bughaigis se suma a la ola de asesinatos de la que es testigo Bengasi desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011.

Agentes de las fuerzas de seguridad, pero también activistas, periodistas, abogados, jueces y diplomáticos han sido blanco de estos ataques, la mayoría de los cuales no han sido resueltos. En las redes sociales, sus últimos mensajes fueron para apoyar al Ejército y a las fuerzas del general sublevado Jalifa Hafter, que desde el 16 de mayo se enfrenta a varias milicias islamistas de la ciudad.

En Washington, el presidente Barack Obama elogió hoy la elección general en Libia como un "hito" y dijo que Estados Unidos estará junto a ese país africano en su transición a la democracia. Las autoridades libias expresaron su esperanza de que la elección de ayer --cuyos resultados aún no se conocen--, permita sacar al país del caos en el que se sumergió desde 2011 tras el derrocamiento del dictador Muamar Gafadi.

"Felicito al pueblo libio por la realización de las elecciones para un nuevo Consejo de Representantes, un hito en sus valientes esfuerzos por una transición desde décadas de dictadura a una democracia completa", dio Obama en un comunicado. "El nuevo gobierno libio debe enfocarse ahora en construir un consenso para enfrentar el desafío de alcanzar la seguridad, proveer servicios públicos de calidad y garantizar un proceso político inclusivo", agregó.

Un ataque mortal contra tropas y una alta abstención marcaron la elección del nuevo Parlamento que tendrá la difícil tarea de abrir una etapa de transición y restablecer el orden, en un país minado por la anarquía y la violencia desde la caída del régimen de Muamar Gafadi en 2011. Con anterioridad, también en Bengasi, siete soldados murieron y más de 50 resultaron heridos en choques con un grupo islamista en el sur de la ciudad.

Las elecciones se celebraron pese a los temores de violencia, en particular en el este del país, donde se enfrentan a diario desde hace un mes una fuerza paramilitar leal al general disidente Jalifa Haftar a grupos islamistas. Solo unos 630 mil libios votaron el miércoles, lo que representa una participación del 42%, según estimaciones preliminares de la Alta Comisión Electoral (HNEC).

"Son las elecciones de la última oportunidad. Tenemos muchas esperanzas en el futuro Parlamento para restablecer la seguridad y la estabilidad en nuestro país", declaró Amir Baiu, ingeniero de 32 años, al salir de un colegio electoral en el barrio residencial de Hay al Andalus en Trípoli. En algunos colegios electorales de Trípoli se desplegó un dispositivo de seguridad, pero en otros no había ningún miembro de seguridad.

En Bengasi, algunos colegios electorales abrieron las puertas con entre quince y 30 minutos de retraso debido a la llegada tardía de los servicios de seguridad, según los testigos. Los resultados definitivos se esperan dentro de "varios días", según una fuente de la Alta Comisión Electoral. Sólo 1.5 millones de libios, de los 3.4 millones habilitados para votar, se inscribieron en el padrón electoral, que en 2012 fue de 2.7 millones.

Los libios debían elegir a 200 diputados del próximo parlamento que reemplaza al Congreso General Nacional (CGN), la instancia política y legislativa más importante del nuevo régimen, cuya legitimidad es cuestionada. "Votamos para no repetir los errores del pasado", declaró Salah al Thabet, un jubilado de 62 años, tras depositar su papeleta en la urna en una oficina del centro de Trípoli.

"Durante las primeras elecciones, hemos votado solo por votar. Esta vez me he informado bien sobre los candidatos. He elegido a las personas adecuadas", dijo. El CGN fue elegido en julio de 2012, en la primera elección libre en la historia del país, tras el régimen de Muamar Gadafi, que duró cuarenta años. Está acusado de haber contribuido a la inestabilidad del país debido a la lucha de influencia entre liberales e islamistas, apoyados por milicias armadas.

Larifa Meftah, observadora de una ONG libia, indicó que los comicios se desarrollaban globalmente en calma al inicio del día en Trípoli. "No se señaló ningún incidente hasta ahora pese a la ausencia de las fuerzas de seguridad en varios centros de votación", dijo. Unas 1,600 oficinas están abiertas en todo el país, a excepción de la ciudad de Derna, en el este.  Una fuente en la HNEC indicó temer ataques contra los centros de votación en esta ciudad controlada por grupos islamistas radicales.

Las autoridades afirmaron haber tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad durante los comicios. Pero les sigue costando construir una ejército y policía profesional en un país en el que operan las milicias armadas que obedecen a los intereses regionales o ideológicos. Acusado por las autoridades de llevar a cabo un golpe de Estado, Haftar aprovechó la debilidad de las autoridades para llevar a cabo desde hace más de un año una operación, según él, contra los "grupos terroristas", que mandan en Bengasi (este) desde la caída del antiguo régimen.

Los enfrentamientos oponen con frecuencia a ambos bandos desde el lanzamiento de la operación del general Haftar, el 16 de mayo, que dejó más de un centenar de muertos. Haftar anunció una "tregua" durante los comicios. Los grupos islamistas afirmaron que no llevarán a cabo ninguna ofensiva el día de las elecciones.