EU parece admitir a Cuba en Cumbre de las Américas

Por primera vez, ante las demandas de América Latina y el Caribe, altos cargos estadunidenses aceptan la presencia del gobierno cubano en la próxima cumbre continental en abril en Panamá.
Mandatarios latinoamericanos, en la foto de grupo de la Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias en abril de 2012
Mandatarios latinoamericanos, en la foto de grupo de la Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias en abril de 2012 (AFP)

La Habana

Ante un fuerte reclamo latinoamericano y caribeño, Estados Unidos pareció admitir, por primera vez, la presencia de Cuba en la próxima Cumbre de las Américas,  en tanto en la isla  una alta funcionaria de la cancillería afirmó que “es posible”  que La Habana y Washington dejen atrás 50 años de confrontación,  según trascendió hoy en el país caribeño.

“Nosotros pensamos que el carácter democrático de la cumbre es esencial (…),  pero al mismo tiempo reconocemos que hay un reclamo de muchos líderes amigos en la región de incluir a Cuba”, dijo a periodistas en Panamá el subsecretario adjunto de EU John Feeley.

Feely agregó que “si llega la delegación cubana, yo creo que va a ser importante que la región tenga la oportunidad de escuchar su visión”, así como “la visión de EU, de la Alianza del Pacífico, de los países del Caribe (…),  donde la democracia ha prosperado”.

“Nuestra incomodidad no tiene tanto que ver con la lista de invitados” sino “con la falta de derechos básicos en Cuba”, consideró el funcionario tras concluir el miércoles  en Panamá –sede de la cumbre en abril próximo- una gira que lo llevó también a Belice y Costa Rica.

Feely no confirmó si el presidente Barack Obama asistirá a la cita, a la que ha sido invitado al igual que el mandatario cubano Raúl Castro,  y con sus declaraciones marcó un punto de giro en la retirada oposición de Washington a la presencia cubana. De asistir Cuba, sería la primera vez que el país caribeño participe en una reunión de este tipo, creada por interés de Washington en 1994.

Paralelamente, en La Habana, la Directora General de EU en la cancillería cubana, Josefina Vidal, dijo a periodistas que “si los dos gobiernos, de manera racional, civilizada, se proponen salir de este desencuentro que ha caracterizado la relación entre Cuba y EU en 55 años, es posible”.

Vidal,  quien suele participar en las reuniones públicas o privadas entre los dos gobiernos, hizo esa consideración al comentar recientes informes en EU sobre las conversaciones secretas sostenidas por Washington y La Habana después del triunfo de la revolución en Cuba, en 1959.

Las revelaciones están contenidas en documentos secretos desclasificados y recopilados en el libro Back Channel to Cuba, The Hidden History of Negotiations Between Washington and Havana, de Peter Kornbluh y William LeoGrande.

En sus consideraciones finales, los autores del texto dicen que aunque Obama ha puesto en duda el valor de la confrontación,  no ha ido más allá que sus predecesores porque  los costos del antagonismo perpetuo “han sido relativamente bajos, y  cambiar la política supone riesgos políticos domésticos que los sucesivos presidentes han juzgado como muy grandes”.

“Obama nunca ha estado, en ningún sentido, en un camino de búsqueda de relaciones” porque  “su política es una versión light de la misma política de George W. Bush”, comentó recientemente en La Habana Ramón Sánchez-Parodi, uno de los protagonistas de esas conversaciones secretas recopiladas en el libro de Kornbluh y LeoGrande.

Sánchez-Parodi presentará la semana próxima en la capital de la isla el libro La política de los Estados Unidos hacia Cuba , de los investigadores cubanos Elier Ramírez Cañedo y Esteban Morales Domínguez.