EU e Israel hicieron coche bomba que mató a líder de Hezbolá en 2008: Post

Ambos gobiernos prepararon el asesinato de Imad Fayez Mughniyah, entonces jefe del grupo chiita libanés, cuyo líder actual dijo hoy que no busca una guerra con Israel aunque no le tiene miedo.
Seguidores de Hezbolá escuchan el discurso televisado de su jefe, Hasan Nasralá, hoy en Beirut
Seguidores de Hezbolá escuchan el discurso televisado de su jefe, Hasan Nasralá, hoy en Beirut (AFP)

Washington

Estados Unidos e Israel prepararon el coche bomba que mató al líder del grupo islamista Hezbolá Imad Fayez Mughniyah el 12 de febrero de 2008, según una información exclusiva del Washington Post confirmada al diario por cinco ex altos cargos de la Inteligencia estadunidense.

Según estas fuentes, la bomba fue activada de manera remota desde Tel Aviv por agentes del Mossad, el servicio de inteligencia israelí en el exterior, que estaban en comunicación con agentes sobre el terreno en Damasco.

Estados Unidos, de acuerdo al diario, colaboró en la preparación de la bomba, que se probó hasta 25 veces en una instalación de Carolina del Norte para asegurar que no habría daños colaterales, una participación en el coche bomba que el país norteamericano nunca ha reconocido.

"Detonamos 25 bombas para asegurarnos de que saldría bien", explicó uno de los ex altos funcionarios de la Inteligencia estadunidense al Post. Hezbolá culpó en su momento a Israel del asesinato de un líder del grupo chií que estuvo implicado en algunos de sus atentados más graves, como los perpetrados contra la Embajada de Estados Unidos en Beirut (Líbano)de 1983 y el de la Embajada de Israel en Argentina de 1992.

Hasta ahora había trascendido escasa información sobre esta operación conjunta del Mossad y la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), explica el diario Washington Post.

El rotativo explica asimismo el debate legal que plantea el hecho de que el atentado contra el líder de Hezbolá se produjo en un país contra el que Estados Unidos no estaba en guerra.

Además, fue asesinado con un coche bomba, una técnica que algunos expertos legales considera una violación de las leyes internacionales, que prohíben matar con perfidia.

"Es un método de asesinato usado por terroristas y gánsters. Viola una de las más antiguas reglas de la batalla", consideró en declaraciones al Post Mary Ellen O'Connell, profesora de derecho internacional de la Universidad de Notre Dame.

Hezbolá advierte a Israel

De otra parte, el actual líder del Hezbolá, Hasan Nasralá, afirmó hoy que el grupo chiita libanés no busca un enfrentamiento con Israel, pero tampoco le tiene miedo a una nueva guerra, incluso fuera de Líbano. De ahora en adelante, el Hezbolá no se limitará más al territorio libanés cuando responda a ataques israelíes, puntualizó.

"No queremos la guerra (...) pero la Resistencia está lista militarmente a asumirla porque no tenemos miedo", declaró, dirigiéndose a cientos de militantes reunidos en una sala de un suburbio de Beirut a través de una pantalla gigante.

El miércoles, dos soldados israelíes murieron y otros siete resultaron heridos en un ataque reivindicado por Hezbolá. El incidente se inició cuando combatientes del movimiento chiita lanzaron un misil antitanque contra un vehículo militar israelí en la localidad árabe de Ghajar, en la zona de las Granjas de Shebaa ocupada por Israel.

El ataque del miércoles fue en represalia al ataque israelí del 18 de enero en el que murieron seis combatientes del movimiento chiita libanés y un general iraní en territorio sirio.